Menú

El Gobierno destina 6.500 millones a modernizar las FAS: 25 nuevos Eurofighter, SILAM, Spike II…

Aprueba también la modernización de los sistemas NASAMS y la reprogramación de los MRTT y de dos contratos tecnológicos de las F110.

Aprueba también la modernización de los sistemas NASAMS y la reprogramación de los MRTT y de dos contratos tecnológicos de las F110.
Caza Eurofighter Typhoon del Ejército del Aire y el Espacio | Flickr Ejército del Aire

La modernización de las Fuerzas Armadas sigue su curso. El Consejo de Ministros ha dado luz verde este martes a la inversión de más de 6.250 millones de euros en sistemas de armas que ayuden a modernizar al Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y el Espacio, tanto con la modernización de sistemas ya en uso como con la adquisición de nuevos sistemas para sustituir a otros que ya están obsoletos.

La mayor inversión va destinada a renovar la flota de cazas. El Gobierno ha aprobado más de 4.500 millones de euros para comprar 25 nuevas unidades de la versión más moderna de los Eurofighter Typhoon, un programa ya conocido denominado Programa Halcón II. La compra incluye asimismo motores de reserva y diversos sistemas de apoyo a la misión asociados, algo habitual en este tipo de contratos.

El objetivo es encargar los aparatos que sustituirán a partir de 2030 a algunos de los cazas F-18 que están en servicio en la Península (Ala 12 de Torrejón y Ala 15 de Zaragoza). La sustitución de los restantes en el gran tabú del Gobierno, pues todo apunta que se hará con cazas F35A estadounidenses, para que la Armada pueda comprar también los F35B que deben sustituir a los Harrier. Defensa ocultó una partida para ello en el libre verde de los Presupuestos de 2022.

La bolsa de dinero también afecta a la primera parte, denominada Programa Halcón I, que fue aprobada en junio de 2022 y consistía en la compra de 20 Eurofighter de la versión más moderna para sustituir a los viejos cazas F-18 que todavía están operativo en Canarias, ya que se destina dinero a la aumentar sus prestaciones, además de a la modernización de algunas capacidades de las unidades actualmente en servicio.

Hay más programas nuevos de armamento que entran en escena. Uno de ellos es el del SILAM, el sistema de lanzacohetes de alta movilidad -impulsado por Escribano M&E y Expal- para el Ejército de Tierra. A él se destinan 714 millones. Un proyecto para crear un Himars español, aunque bajo licencia israelí, un sistema que está siendo una de las estrellas de la resistencia ucraniana frente a Rusia, y del que se carece desde la jubilación de los Teruel en 2011.

Otro de los nuevos programas en la segunda fase del Spike II. Se trata de la compra de un número no facilitado de unidades del misil contra carro Spike II, aunque en esta ocasión se quiere que el sistema se fabrique en España, en vez de en Israel, donde se adquirieron la primera vez, algo que no sería complicada tras la llegada a España de la israelí Rafael tras la compra de Pap Tecnos. A ello se destina un presupuesto de 287,5 millones de euros.

El Ministerio de Defensa también destinará 673,4 millones de euros para la modernización de los sistemas NASAMS, un sistema de misiles antiaéreos de altas prestaciones, de cota media-baja y proyectable, características que lo convierten en un elemento esencial para la defensa antiaérea y complementario de otros sistemas antimisil en servicio de media-alta cota. El sistema se compró en 2003 y España es uno de los pocos usuarios que no lo ha modernizado.

Se da la circunstancia que las Fuerzas Armadas españolas tienen desplegadas actualmente en el exterior dos de estas baterías antiaéreas. Una de ellas se encuentra en Estonia y la otra en la vecina Letonia. Su despliegue está relacionado con la creciente amenaza rusa que planea sobre estas repúblicas bálticas. La que está ahora mismo en Letonia, fue empleada también en Lituania hace unos meses para dar protección a la cumbre de la OTAN de Vilna.

El Consejo de Ministros ha aceptado la reprogramación de dos programas tecnológicos que están asociadas a las futuras fragatas F110 de la Armada, exactamente, el del desarrollo de un sensor IRST integrable en el mástil de la fragata (Indra y Tecnobit) y el del desarrollo e integración de sensores en Mástil y Scomba F-100 (Indra y Navantia). También se reprograma el programa MRTT, para que una de estas aeronaves pueda ser entregada por Airbus un año más tarde de lo previsto.

Por otro lado, el Gobierno ha dado luz verde a la firma de un contrato para la adquisición por 2.034 millones de 16 aviones C295W de patrulla marítima –cuyo compromiso de gasto fue aprobado en el Consejo de Ministros del 20 de junio–; y a la compra de un POD de designación láser para sistemas de combate aéreo, para que pueda ser utilizado por los cazas del Ejército del Aire y el Espacio en misiones aire-aire.

También para la celebración de un contrato para el desarrollo, integración y calificación de espoleta correctora de trayectoria para proyectil de alcance extendido de 155mm, el utilizado por algunos de los sistemas de artillería del Ejército de Tierra; o para la compra de un nuevo buque multipropósito para el transporte logístico del Ejército de Tierra, que en estos momentos solo cuenta con el A06 Ysabel y otro para la Armada.

Temas

En España

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Biblia Ilustrada
    • Libro
    • Curso