Menú

El caso Voloh desvela que Junts pretendía convertir el Instituto Catalán de Finanzas en un blanqueador de fondos rusos

Hay pruebas de un encuentro de Puigdemont en octubre de 2017 con Sadovnikov, el exdiplomático asesor del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.

Hay pruebas de un encuentro de Puigdemont en octubre de 2017 con Sadovnikov, el exdiplomático asesor del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.
El expresidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, llega al Parlamento Europeo. | Europa Press

Las investigaciones sobre el caso Voloh siguen confirmando el plan de colaboración entre Rusia y Junts. El juez Joaquín Aguirre cuenta con documentos que prueban el deseo de la Generalidad catalana de estirar el Instituto Catalán de Finanzas para convertirlo en dos cosas: la primera se conocía ya por las investigaciones del 1-O y no era otra cosa que hacer nacer del Instituto el futuro Banco Central de la pretendida república catalana. La segunda es la que desvela la coordinación del plan separatista con Rusia: convertir esa institución en el mecanismo de blanqueo de fondos rusos.

Uno de los autos del caso Voloh relata cómo "parece evidenciarse la necesidad de entablar contactos con entidades bancarias, considerando que esto no es más que el fruto de la presión y control que la propia normativa ejerce sobre la proliferación del blanqueo de capitales, puesto que sin el beneplácito de una entidad financiera difícilmente podrían escapar al control de las autoridades en temas tan delicados como los movimientos sospechosos de capital". Y se refiere a los movimientos de financiación rusos entre otros.

Banco central catalán

"Téngase en cuenta que en la investigación del Juzgado de Instrucción nº 13 de Barcelona, Sumario 5/2018, en el que esta Unidad está comisionada [de la Guardia Civil actuante como policía judicial], se puso de manifiesto que los líderes independentistas estaban diseñando, precisamente, el banco central catalán del que el Instituto Catalán de Finanzas sería el embrión", añade el texto judicial. La idea era rotunda: usar esa institución como "elemento fundamental para garantizar la soberanía monetaria y financiera de un eventual estado independiente". Pero también ese mecanismo era la puerta de entrada y gestión de capitales. Y una de las fuentes de ingresos era, según el plan trazado con Moscú, el de llegada de fondos rusos por medio de criptomonedas.

Encuentros antes y después del 1-O

Hay que recordar que el juez del caso Voloh tiene ya pruebas de viajes realizados por enviados separatistas en los meses previos y posteriores al 1-O, viajes con destino a Moscú y contactos incluso con mafiosos rusos cercanos a Vladímir Putin.

Igualmente cuenta con pruebas de un encuentro de Carles Puigemont en octubre de 2017 con Nicolay Sadovnikov, el exdiplomático asesor del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. Y de dos viajes de Víctor Terradelles a Rusia con el mismo fin organizador del 1-O. Terradelles era el responsable de Relaciones Internacionales de Convergencia y asesor del expresidente Carles Puigdemont durante el 1-O.

El propio Terradelles, en su declaración ante el juez Aguirre en mayo de 2022 reconoció los dos viajes a Moscú. Incluso una conversación interceptada de septiembre de 2018 —incautada de su teléfono móvil— anticipó su visita al FSB (los servicios secretos de Rusia). El viaje se efectuó y se vio con Nicolay Sadovnikov, exdiplomático asesor del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.

Además, en mayo 2018, en otra charla suya de cuarenta minutos con el empresario Xavier Vendrell (miembro del Estado Mayor del 1-O): Terradellas desveló la ya conocida promesa de Rusia de poner a disposición de Cataluña 10.000 soldados y financiación para cubrir la deuda catalana.

Temas

En España

    0
    comentarios