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La prensa de un vistazo

Sánchez se coge un berrinche por Bego y echa un pulso a la sociedad española

Sánchez deja atónitos a los españoles con una dimisión o no en diferido a través de una carta de amor y odio.

Sánchez deja atónitos a los españoles con una dimisión o no en diferido a través de una carta de amor y odio.
Pedro Sánchez y Begoña Gómez. | Europa Press

El Mundo

"Sánchez pone a España en interinidad para victimizarse". Otro truquito del trilero. "Sánchez comunicará el lunes si continúa o no como presidente del Gobierno: "Necesito parar y reflexionar. ¿Merece la pena todo esto?"". ¿Y para qué esperar al lunes, hombre? Vete ya, sinvergüenza. Dicen que hay un tío en la SER que Sánchez es para coger un bol de palomitas y esperar la siguiente triquiñuela.

"Sánchez intenta cambiar el paso. Ya lo ha hecho en ocasiones anteriores, como cuando tras la debacle del PSOE en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2023 decidió adelantar las generales. En un momento en el que se hablaba de la decisión del juez de investigar a su mujer y que había azuzado el ataque del PP, el jefe del Ejecutivo trata de voltear la situación y se presenta como víctima de una "estrategia de acoso y derribo que lleva perpetrándose meses" y señala como culpables a Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. Los responsabiliza de ser los líderes de "la máquina del fango". Pero si ha sido él el que ha perseguido a la familia de Ayuso, difamando desde la tribuna del Congreso, con filtraciones a la basura de periódico que dirige, con acusaciones falsas a la mujer de Feijóo que ni se molestó en rectificar.

""Muchas veces se nos olvida que tras los políticos hay personas. Y yo, no me causa rubor decirlo, soy un hombre profundamente enamorado de mi mujer que vive con impotencia el fango que sobre ella esparcen día sí y día también"". Ya, y Ayuso quiere a su hermano, sus sobrinas, su novio, su padre. ¿A Sánchez se le ha olvidado que detrás de la política hay una persona? Está tan enamorado de Bego que ha permitido que haga negocios en su nombre. Eso no es amor, es corrupción.

Lucía Méndez está destrozada. "Ese hombre perseguido por la derecha y la ultraderecha nos dice que antes que todo ese relato épico construido por él mismo, Pedro Sánchez es un marido que quiere a su mujer. Y que ella, Begoña Gómez, está sufriendo. El político que casi nunca dejó traslucir sus emociones más allá de los muros de su casa, nos reconoce por carta que, como también decía Rajoy, detrás de un presidente hay una persona". Pero sólo se le ha ocurrido pensarlo cuando le ha tocado a él. Mientras el hombre perseguido perseguía a la familia de la presidenta madrileña no se le ocurrió pensarlo.

"Ahora parece que estaba hecho a que le insultaran a él, pero no a ver a diario titulares sobre su mujer dudando de su honorabilidad. El PP dio un paso más tras la sesión de control por boca de su vicesecretaria Ester Muñoz, que metió en la misma danza al suegro y al hermano del presidente". Nunca vimos a Lucía Méndez defender con tanto brío a Ayuso. Se le ve a distancia que siente debilidad por Pedro Sánchez.

"La derecha política -siempre tan dispuesta a pensar lo peor de este presidente- cree que Sánchez está montando el espectáculo de víctima propiciatoria. Y que usará estos cinco días para obligar al PSOE a procesionar y hacer rogativas para que se quede". Sí, eso dice tu periódico y opina todo el mundo por el largo historial de mentiras y trucos de tu querido Pedro, Lucía. Es su estilo.

Tras defender a capa y espada los trapicheos de Begoña, Lucía Méndez, que está "de piedra", la pobre, dice que "pensar que se trata de una impostura melodramática para decirnos el lunes: «Lo del miércoles era un repente que me dio, pero he decidido quedarme para vencer al dragón de la ultraderecha», se antoja un poco demasiado". Porque tu cariño te nubla la razón, Lucía, sería muy típico de este tramposo.

El editorial lo tiene más claro. Lo sentimental no le nubla la razón a Manso, como a Lucía. "El presidente ha realizado un movimiento de alto voltaje con el que echa un pulso sentimental a la sociedad española, la sume en la incertidumbre y agita la división entre ciudadanos característica de su estilo de gobierno". Sanchismo en estado puro. Se presenta "como víctima de una conspiración político-mediática de cariz derechista contra su mujer y contra él, después de que un juzgado haya abierto diligencias para investigar a Begoña Gómez por tráfico de influencias y corrupción en los negocios". Y alguna periodista se lo compra.

"El presidente se postula ante el mundo como un político íntimamente destrozado por la «derecha» y la «ultraderecha» -citadas 14 veces-, cuando la realidad es que, por ahora, el principal partido de la oposición sólo ha pedido explicaciones al presidente". "Lo conocido hasta ahora sobre el caso de Begoña Gómez exige que el presidente dé explicaciones. Sumir al país en la interinidad y en una polarización tan intensa, además de una evidente táctica populista, es una grave irresponsabilidad. Ejercer dignamente la política no consiste en someter a los ciudadanos a un juego de excepcionalidad permanente". ¿Dignamente? Sánchez no sabe lo que es dignidad.

Jorge Bustos tampoco ha caído en la trampa de Sánchez. "Hay una verdad en la epístola de Pedro a los españoles: es un hombre profundamente enamorado. No de su mujer, naturalmente. En su dolorido corazón solo hay sitio para uno. Pedro se ha escrito la enésima carta de amor a sí mismo, entre el melodrama y el onanismo, entre Caracas y Estambul, entre la boda de Lolita Flores y el chalé plebiscitario de Galapagar. Pero si solo fuera eso nos reiríamos. El problema es que esa carta no es una expresión de amor desviado sino un recto llamamiento al odio entre españoles. La marca de la casa. La marca de Caín".


"La única forma que tiene Pedro de que le quieran es encendiendo el odio de unos españoles contra otros. Por eso trufa su ortopédica prosa de lamentos a causa de la derecha-y-la-ultraderecha, señalando con claridad al enemigo contra el que azuzar sus perros de presa, en vez de explicar qué coño pintaba su mujer traficando con influencias entre empresas privadas que recibían fondos públicos mientras le financiaban la carrera profesional que nunca ha tenido". Pues que no. Que a Su Sanchidad no le sale de sus partes dar explicaciones y ejecuta una jugarreta de las suyas. Menudo personaje.

"¿Podemos descartar una dimisión el lunes que viene? si Pedro escribe que nunca ha tenido apego al poder, en realidad nos está gritando que a él no lo mueve ni Dios". Menudo farsante.

Javier Redondo también ve más a un cara dura que a un hombre enamorado. "Un «hombre profundamente enamorado» no se victimiza a costa de su amada. Por la mañana, en la sesión de control, Sánchez lanzó un aviso y vertió como suele la sombra de la sospecha sobre lo que llama «derecha judicial»: «Incluso en un día como hoy, sí, sigo creyendo en la Justicia». Pudo no decir nada, ni dijo «creo» sino que advirtió: por el momento, «sigo creyendo»".

"Sánchez abusa del factor sorpresa pero siempre le sale. No es carambola, es anticipación y orquestación. La misiva de Sánchez es el anticipo de su regreso. No se ha ido y ya ha vuelto. Para erosionar al poder judicial". "La epístola es un ardid ofensivo y un llamamiento a su partido: «Pedro, quédate»". "Es también la segunda vez que Sánchez se victimiza. No le fue mal la primera. Como cualquier líder en grado de tentativa que convoca un plebiscito entiende que toda crítica es una maniobra contra «su persona». Como Sánchez «no tiene apego al cargo», decidirá continuar, también porque tiene pendiente reconocer al Estado Palestino. Si a Sánchez le sale su jaque peronista estamos definitivamente perdidos: el pueblo es 'X' y Begoña, Evita". Es un órdago a los ciudadanos. Vaís a tragar conmigo y sin rechistar. Y ojo al juez que se le ocurra tocar a mi mujer. O sea, un dictador.

El País

"Pedro Sánchez se plantea dimitir por "los ataques sin precedentes" de la derecha y la ultraderecha contra su esposa". ¿Ataques? Ahora resulta que denunciar los trapicheos de Begoña aprovechando su condición de mujer del presidente son ataques. Exigimos una explicación, que nos deje del rollo de la derecha y la ultraderecha.

Carlos Cué nos cuenta las intenciones de Sánchez. "Lo que se están planteando ya diversos dirigentes es organizar una gran movilización de apoyo al presidente y de rechazo a los métodos trumpistas de la derecha. Algunos confían en que Sánchez, al ver el respaldo, cambie de opinión y decida seguir". Ahhhhh. Que quiere que la peña sanchista salga a las calles al grito de ¡Pedro, no te vayas, te queremos Pedro, quédate y haz lo que te dé la puñetera gana con jueces, fiscales, líderes de la oposición sin dar explicaciones. No tienes por qué, oh Sánchez, tu eres nuestro guía! Pues no lo descarto. Y con Lucía Méndez encabezando la marcha.

"La gota que ha colmado el vaso es el salto a los tribunales de un caso que en La Moncloa insisten que no tiene nada de irregular, y además por una denuncia de un grupo ultra como Manos Limpias". Carlos Cué ni siquiera menciona que se trata de los tejemanejes de la mujer del presidente, no se atreve ni a nombrarla, a la doña. "Sánchez siempre ha mostrado que los ataques a su familia le afectaban especialmente", por eso él se dedica a atacar a todos los familiares de Ayuso y ahora de Feijóo.

"Ejecutivo como diversos dirigentes del partido se han apresurado a mostrarle su apoyo incondicional en redes sociales. En su entorno insisten en que no se trata de una cuestión solamente política, sino que hay que pensar en el factor humano porque los políticos son personas y cuando se toca a la familia la reacción es imprevisible". Pero contra Ayuso todo vale, ahí, carta blanca. Hasta poner una lona gigante con la cara de su hermano. "Nadie pensó que el líder pudiera quebrarse", dice Carlos compungido que se ha tragado el teatro de Sánchez.

Sánchez va a por todas y no hay más que leer el editorial de El País. "El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, denunció este miércoles una campaña de acoso y derribo de la derecha y la ultraderecha contra él a través de su esposa, Begoña Gómez, basada en mentiras difundidas por algunos medios de comunicación y amplificadas por denuncias falsas en los tribunales de un pseudosindicato ultra, Manos Limpias, habituado a presentar querellas contra el Gobierno o el PSOE que siempre acaban archivadas". ¿Quién es Pepa Bueno para decidir que las informaciones están basadas en mentiras? Una cosa es que esta basura sanchista las oculte y otra cosa es que sean mentira.

"Por las exhaustivas investigaciones que ha realizado este periódico, no parece que haya una sola prueba de que las actividades de Begoña Gómez incurran en lo que la jurisprudencia del Tribunal Supremo considera un delito de tráfico de influencias". ¿Qué investigaciones, si no habéis hecho ninguna? Además, Pepa, no tenéis ninguna credibilidad, sois los siervos de Sánchez y eso lo sabe todo el mundo. Es para reír y reír sin parar, lo de los chicos de Sánchez en los medios. " En los dos casos que el Partido Popular viene denunciando desde hace varios meses basándose en informaciones de los citados medios no se aportan indicios de que las actividades de Gómez y sus relaciones profesionales hayan influido de ningún modo en las ayudas concedidas a determinadas empresas privadas". Pepa, eres una mentirosa y no tienes dignidad profesional. Pero si dirigía una cátedra sin ser siquiera licenciada.

"Su reflexión abre un debate sobre los límites de la lucha partidista por el poder, sobre la existencia de mecanismos suficientes en el poder judicial para evitar las sospechas de lawfare —utilización política de los tribunales— que se ciernen sobre determinados jueces que pretenden ejercer desde sus juzgados el poder legislativo o ejecutivo que no tienen, y sobre los efectos perversos de la desinformación dedicada a la destrucción personal". Eso, que reflexione, y vosotros también deberíais daros unos días y reflexionar sobre todo lo que habéis hecho a la familia de Ayuso para destruirla. Venga, Pepa, al rincón de pensar con tu presidente.


La cartita, aclara Pepa, "se trata de una especie de moción de confianza personal ante la ciudadanía con un cierto aire plebiscitario". Que la gente le dé carta blanca para hacer y gobernar como quiera, sin dar explicaciones a nadie. O tragáis con mi dictadura o me voy.

Ignacio Sánchez Cuenca dice "si se trata de una dimisión, resulta extraño prepararla con un anuncio lleno de incertidumbre. Y, si no piensa dimitir, ¿para qué este drama colectivo? Con esta carta, parece imposible que el lunes 29 anuncie que todo seguirá como siempre. ¿Hay alguna interpretación razonable de lo sucedido?". Con Sánchez nunca se sabe. Es un trilero . "Supongamos que la carta es un toque de atención, no a las derechas, que pensarán que están a punto de lograr su objetivo y van a redoblar la presión en el corto plazo, sino a la ciudadanía". Ah, Ignacio, que las derechas no son ciudadanía. La mayoría de los españoles, que votaron al PP y a Vox, no son ciudadanos. Con este desliz ya te defines a ti mismo y te descalificas para escribir ni siquiera en esta basura sanchista.

Antoni Gutiérrez lo explica muy clarito. "El anuncio del presidente no parece una retirada sino una reagrupación de energías, aliados, apoyos y medios. La nueva grieta no es de derechas o izquierdas: es Sánchez, sí o no". Como el 23 de julio pero sin urnas.

ABC

"Sánchez amaga con dimitir y pone a España en vilo". "Aprovecha la investigación judicial por tráfico de influencias a su mujer para buscar una ola de adhesiones y emplaza al lunes la decisión sobre su futuro. Asegura en una carta a la ciudadanía que necesita «parar y reflexionar», y se declara víctima de la «coalición derechista y ultraderechista» que «no tolera la realidad de España»".

"La adicción de Pedro Sánchez al riesgo y a los golpes de efecto ha vuelto a ponerse de manifiesto", dice el editorial. "El mensaje del presidente lleva implícito un chantaje a la ciudadanía. Con una retórica de evidentes tintes emocionales, Pedro Sánchez se presenta como una supuesta víctima de la derecha y la ultraderecha. El mismo hombre que hizo de la política del muro su signo personal intenta proyectar una imagen sensible y vulnerable con la que concitar adhesiones. En su deriva populista, el texto cuestiona también a los medios que han publicado información relativa a la trayectoria profesional de su mujer y sobre los que se sustenta la investigación. Intentar desacreditar una información deslegitimando a quienes la publican por ser de derechas o de ultraderecha es un síntoma más del modo en el que Sánchez concibe la democracia y el pluralismo. Una información que, dicho sea de paso, nadie ha desmentido". Si está clarísimo. O me dejáis manejar como el dictador que soy o me voy. Y Begoña puede chanchullear lo que le dé la gana, para eso es mi esposa. Los Ceaucescu al poder.

"Es obvio que Sánchez está intentando generar una adhesión casi plebiscitaria sobre su persona, movilizando afectos y exacerbando la fractura social entre españoles. El conmigo o contra mí es una lógica que le ha resultado rentable hasta el momento, pero este escenario es excesivo incluso para Sánchez".

Alberto García Reyes pide al presidente que se baje de la cruz. "Sánchez sólo ve por el ojo izquierdo el acoso a su mujer. En el derecho tiene un parche que le impide contemplar las arias que su equipo le ha dedicado a los familiares de sus adversarios". Es que tiene narices, la cosa. "Pero, claro, no es lo mismo. Sus oponentes son unos fachas nauseabundos que atentan contra los derechos humanos y él es el mesías del 'servicio público'. Ellos merecen el derribo porque son los malos".

"Ha hecho un curso exprés de martirologio para presentarse como la víctima de una supuesta maquinación derechoide contra su mujer en la que ha participado una «constelación de cabeceras ultraconservadoras», una «galaxia digital ultraderechista», Feijóo, Abascal, el juez y el sursuncorda". Sí, la fachosfera. "El líder supremo se retira a sus aposentos para reflexionar sobre su futuro, como un cristo flagelado por la sinrazón del sanedrín judicial, justo cuando la verdad se le aproxima inexorablemente". En serio que este hombre necesita un psiquiatra. "Le creería si no le hubiese visto pasarse por el forro a las parejas de sus rivales, aventar falsas acusaciones sobre la oposición, manejar instituciones a capricho... No es día de cebarse". ¿Cómo que no es el día? Es el día. Hemos visto de todo.

"Si la carta expresa un dolor cierto, lo siento en el alma por él. Ojalá ese sufrimiento le impulse a resucitar la ejemplaridad y abandonar el populismo. Pero hasta que no veamos ese cambio de opinión, presidente, haga el favor, bájese de la cruz y trabaje, que no está España para numeritos". Toi fadao, os habéis metido con mi chica.

Sostres tampoco se cree nada. "Uno que quiere irse se va. Uno que dice que ha de pensar si se va es que quiere llamar la atención, rearmarse y continuar. Una carta a la militancia no la escribe ni un principiante y Sánchez tiene mucha carretera. No está en su naturaleza rendirse. Es otro de sus trucos para tomar impulso con la supuesta fuerza del adversario". Si es que le tenemos ya más calado. "Con lo que su partido, su Fiscalía y su Gobierno han hecho a la pareja de la presidenta Ayuso no es creíble ningún sentimiento de sincero dolor por su mujer. No quiere librarla de la trituradora. Quiere hacerse él con la máquina de triturar". Menudo sádico.

Diego S. Garrocho dice que "el texto publicado en la red social X -el medio es el mensaje- en el que ha amagado con dimitir le servirá para exhibir una capacidad de control escénico casi absoluto y durante cinco días, al menos, todo el país estará pendiente de él y de sus silencios. No hagan caso a ninguna de las hipótesis: nadie tiene ni la más remota idea de cuáles son sus planes. Es posible, incluso, que ni siquiera él lo tenga decidido". "El inventor de la política del muro se proyecta como la víctima de una supuesta cacería de la derecha y la ultraderecha, replicando una estrategia que recuerda demasiado al chavismo y a otras expresiones del totalitarismo". "Sánchez ha construido un nuevo escenario emocionalmente plebiscitario en el que todo el mundo deberá correr a situarse. Las filas tienen que estar muy prietas para que en la próxima voltereta no se descomponga ni en el partido ni su cuerpo de electores". ¿De verdad, qué hemos hecho para merecer este suplicio?

La Razón

"Sánchez amenaza con dimitir". "Sánchez abre una crisis inaudita: deja en el aire su continuidad". A mi señora no se la toca aunque sea una corrupta. "Sánchez plantea un órdago en toda regla sobre su liderazgo ante las «dudas» sobre la honorabilidad sobre su mujer".

José Antonio Vera también está hasta el gorro de este impresentable. "Seguir en la línea marcada de culpar a la derecha de todo cuanto sucede no es más que insistir en el error que le ha llevado a la actual situación. Un error que consiste en huir hacia adelante esquivando el problema, levantando cortinas de humo o inventando viajes innecesarios alrededor del mundo mundial. Si desde el primer día en que apareció la primera noticia sobre las actividades empresariales de Begoña Gómez, se hubiera dado una explicación, se hubiesen aportado razones y documentos, igual la situación ahora era otra. Salvo que el fondo sea tan inexplicable, o tan injustificable, que no haya manera de aclararlo".

" Porque por mucho que se acuse de todo el mal a la derecha y a la ultra-ultra derecha, la realidad es que quienes han aportado informaciones, noticias y documentos, nada tienen que ver con la lucha política y sí mucho con la función fundamental de auscultar al poder, se llame éste como se llame. En eso consiste también la democracia, por mucho que no se quiera ver". Pero la mafia política y mediática que ostenta el poder en España no sabe hacer otra cosa. Ellos son el fango, y lo saben. "La huida hacia adelante nunca ha sido una buena decisión a la hora de solventar problemas. Llega un momento en que no quedan sitios donde ir. Y entonces, al final de la escapada, ya solo queda dimitir. O amagar con ello, que es otra forma de seguir huyendo. A ninguna parte". Yo de este tipo no me fío un pelo.

Pues nada, que Marhuenda tampoco lo sabe. "No lo sabe nadie. En todo caso es un síntoma de debilidad. El nerviosismo de la izquierda política y mediática es muy llamativo, porque podría significar un fin de etapa". "Por supuesto, considera que el acoso proviene de la derecha que es la excusa habitual para justificarlo todo dentro de su estrategia frentista y de no asumir ninguna responsabilidad". Así es el, sólo sabe insultar, dividir, atacar, escupir a todo el que no le baile el agua.

"Hemos visto como la izquierda emprendía una campaña brutal contra Ayuso que se ha desarrollado en varias etapas. Comenzó con su padre, siguió con su hermano y ahora con su pareja. En todo momento he defendido la presunción de inocencia y contamos, además, con una Justicia garantista e independiente. Por tanto, Sánchez debería estar tranquilo y no temer por la situación de su esposa. La operación de las cloacas socialistas contra Ayuso ha sido y es mucho peor. Su padre y su hermano eran inocentes, pero no reaccionó diciendo que iba a pensar si tenía que dimitir. Los ataques y filtraciones contra su pareja son brutales, mientras que con Begoña Gómez son noticias de prensa sobre sus actividades que han terminado en una denuncia cuyo futuro nadie conoce. La estrategia de teatralización emprendida por Sánchez es sorprendente. En el caso de continuar se dirá que ha emprendido una peligrosa e insólita deriva por la que convierte la presidencia en un patrimonio personal". Es que él lo considera patrimonio personal. De la misma manera que no se da cuenta de la contradicción de hacer lo que ha hecho por su Bego mientras ha lanzado todo tipo de ataques y a su jauría mediática contra Ayuso porque no se arrodilla ante él.

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