Menú

La madre de Yaiza se inspiró en asesinatos de niños como el de Asunta Basterra para matar a su hija

Cristina Rivas realizó búsquedas en Internet sobre otros crímenes de menores reiteradamente, en las semanas previas al crimen de su hija de 4 años.

Cristina Rivas realizó búsquedas en Internet sobre otros crímenes de menores reiteradamente, en las semanas previas al crimen de su hija de 4 años.
Yaiza Peiró Espejo, asesinada por su madre en 2021. | Redes Sociales

Las búsquedas en Internet de la madre de Yaiza, la menor de 4 años asesinada el 31 de mayo de 2021 en Sant Joan Despí, demuestran que Cristina Rivas llevaba semanas pensando cómo matar a su propia hija. Una planificación que se vería refrendada por las múltiples operaciones de retirada de efectivo que realizó a lo largo de los cuatro meses anteriores al crimen, ya que dejó ese dinero (alrededor de 7.000 euros) a su familia junto a varias notas manuscritas, antes del intento de suicidio que protagonizó tras asesinar a la pequeña.

Cristina Rivas, que confesó haber sedado y matado a su hija Yaiza, buscó reiteradamente información sobre asesinatos de menores cometidos por algunos de sus progenitores (como el de las hermanas Anna y Olivia Zimmerman, a manos de Tomás Gimeno) o las parejas de éstos (como el de Gabriel, perpetrado por la novia de su padre). En el mes de mayo las consultas se intensificaron, especialmente las relacionadas con el caso de Asunta Basterra. Todo apunta a que de éste tomó varias ideas, dadas las similitudes que hay entre ambos crímenes.

Las dos niñas fueron drogadas previamente con Lorazepam y murieron ahogadas por sofocación (compresión externa que impide respirar). En el caso de Yaiza, su madre decidió cambiar el elemento blando que se usó en el crimen de Asunta (probablemente una almohada) por una bolsa de plástico. Para los peritos de los Mossos d'Esquadra que se han encargado de analizar el contenido extraído del terminal telefónico de Cristina y que han declarado este jueves, resulta evidente que la acusada quería "formarse hasta conseguir un objetivo" (matar a su hija).

Según los expertos, la progresión de las búsquedas en Internet de Cristina conforman un "hilo conductor lógico y racional" encaminado a planificar el crimen que -consideran- "diseñó con tres meses de antelación". Las consultas evolucionaron de lo general a lo concreto, como destaca el fiscal Félix Martín. La acusada empezó informándose sobre cómo "morir por sobredosis", "morir por asfixia o sofocación" o "niños asesinados por sus progenitores". Pero los rastreos "se fueron perfeccionando" hasta llegar a los filicidios más mediáticos.

Seguía a Rociíto

A los expertos también les ha llamado la atención, tras examinar las más de 17.000 búsquedas que la acusada realizó durante los dos años previos al crimen, que consultó "de forma constante" información sobre Rocío Carrasco (hija de Rocío Jurado) a lo largo de los dos meses anteriores al asesinato de Yaiza. Se da la circunstancia de que en el momento en el que se estrenó la serie documental 'Rocío, contar la verdad para seguir viva', que la filicida siguió con devoción y del que -según los peritos- habría adoptado algunas expresiones.

Cristina Rivas, señalan los expertos, utilizo frases de Rocío Carrasco en las cartas de despedida que dejó para su familia y para el padre de la pequeña antes de intentar suicidarse. La más repetida: "porque la he parido yo". Su propia madre (abuela materna de Yaiza) declaró que su hija estaba "obsesionada" con la posibilidad de que le ocurriera lo mismo que a la hija de Rocío Jurado y que su propia hija pudiera "querer más" a la nueva pareja de su padre que a ella.

Un crimen premeditado

Las abogadas defensoras de Cristina -Alba Escoda y Eugenia Sobrino- solicitan la libre absolución o -en su defecto- que se le aplique la eximente de trastorno mental transitorio. Pero los peritos han afirmado que sus búsquedas reflejan que era plenamente consciente de lo que hacía. Por su parte, los agentes que inspeccionaron el piso han asegurado que lo tenía "todo muy pensado". "A veces encuentras sillas movidas o cosas fuera de lugar que te aportan información de que ha habido movimientos bruscos. Este no era el caso", ha declarado una de ellos.

El escenario del crimen fue minuciosamente preparado, como demuestran las cartas manuscritas que Cristina dejó sobre una cómoda de la habitación donde fue hallado el cuerpo de la pequeña Yaiza y ella misma intentó suicidarse tomando un puñado de pastillas. Junto a las notas, en distintos sobres, había también: dinero sacado en varias veces, documentación que demostraba que su coche era ya propiedad de su padre y de que el vehículo acababa de pasar la ITV.

Las acusaciones -que mantienen que Cristina mató a su hija para hacer daño a su padre- piden prisión permanente revisable para la mujer, que ahora tiene 38 años. En cualquier caso, el juicio que se sigue en la Audiencia de Barcelona contra la madre de Yaiza continuará el martes con más pruebas periciales que han de servir para dirimir cuál era el estado mental de la acusada en el momento en el que cometió el crimen, ya que es clave para que el juez decida si acepta alguna atenuante y determinar la condena.

Temas

En España

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Biblia Ilustrada
    • Libro