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El Partido Humanista, ¿es el brazo político de una secta de izquierdas?

La formación nace de La Comunidad. El organismo social y cultural del Movimiento Humanista, para sus fundadores. Una secta, para sus antiguos adeptos.

La formación nace de La Comunidad. El organismo social y cultural del Movimiento Humanista, para sus fundadores. Una secta, para sus antiguos adeptos.
Cartel de campaña del Partido Humanista en Chile. | Redes Sociales

El Partido Humanista es, como dicen sus miembros, "algo más que un partido". Representa una pequeña parte (pequeñísima) de un todo, el inabarcable Movimiento Humanista. Lo que comenzó siendo una "corriente de pensamiento" modesta, impulsada por un escritor con ínfulas de grandeza durante un discurso con tintes mesiánicos en un recóndito rincón de Argentina, se ha terminado convirtiendo en un auténtico conglomerado de organizaciones al servicio de La Comunidad. Para muchos, una secta.

El Movimiento Humanista -al que la Asamblea Nacional de Francia se refirió en un informe de 1999 como "organización sectaria"- nació en 1969 de la mano de Mario Rodríguez Cobos, el líder indiscutible del grupo desde que el 4 de mayo de ese año ofreciera una conferencia en Punta de Vacas, cerca de la frontera con Chile, bajo el título ‘La Arenga de la curación del sufrimiento’. El escritor argentino se presentó en aquel árido paraje de la Cordillera de los Andes como una especie de salvador que parecía tener la fórmula para "humanizar la tierra".

Así nació una corriente que gira entono a la persona, las ideas y la obra de Silo (seudónimo que utilizaba el escritor), incluso después de muerto. Tanto es así que en Hispanoamérica recibió el apodo de ‘Mesías de los Andes’ y el movimiento también es conocido como Siloismo. Como nos recordaba el teólogo experto en sectas Luis Santamaría del Río, cuando murió -en 2010- la secretaria general del Partido Humanista argentino afirmó: "Se abre paso hacia la luz el ser más bondadoso que hemos conocido… Es un ser inmortal".

El PH no es más que una herramienta del movimiento (o grupo sectario) para llegar a otros países, captar a nuevos seguidores y difundir su mensaje (el de Silo). Si hay algo que está claro es que lo que quiera que sea La Comunidad es lo que hay detrás de la formación política. No hay más que hacer el ejercicio de entrar en su web (en las decenas de ellas) y comprobar que usan los mismos colores y distintivos, y -lo más importante- defienden las mismas ideas. Los documentos "humanistas" en los que se basan son los preceptos y escritos que dejó el escritor argentino.

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Encuentro del Partido Humanista de España, el 12 de marzo de 2023.

Desembarco en España

El Partido Humanista llegó a España en 1984. La secretaría general de la formación fue asumida por Rafael de la Rubia, agente literario de Silo y presidente de La Comunidad desde su fundación (en 1980). Según explica él mismo en su web, también impulsó la creación de la asociación Mundo sin Guerras y sin Violencia. Una de las muchas organizaciones que forman o han formado parte del conglomerado puesto en marcha por el ‘Mesías de los Andes’.

El propio De la Rubia reconoció a El País que -tras la llegada del PH a España- "mucha gente de La Comunidad se pasó al partido". Y quienes estuvieron dentro, y ahora no lo están, tienen claro que la formación política y la secta son la misma cosa. El 18 de junio de 1986, el mencionado diario publicaba un artículo en el que recogía los testimonios de varios exadeptos que hablaban de ritos y restricciones que poco a nada tienen que ver con el funcionamiento habitual de un partido. El título: "El Partido Humanista, una piel para la secta La Comunidad".

Exadeptos de la ‘secta’

Un joven, que entró en La Comunidad en 1983 y abandonó el PH en 1985, recordaba en El País que antes de salir a cazar adeptos solían realizar una "experiencia guiada" a oscuras y con los ojos cerrados. En esa situación, escuchaban un "texto alegórico". Y, cuando terminaba la alocución, cada uno debía compartir su interpretación de la lectura en voz alta. Por otra parte, explica que para "ascender en el partido" (igual que antes en La Comunidad) debían incorporar nuevos afiliados a la formación.

Otros antiguos miembros aseguraban haber sufrido amenazas y presiones para que dejaran de lado actividades que realizaban hasta el momento de su incorporación. "Jugaba todas las semanas al fútbol y me decían que era mejor que hiciera experiencias guiadas", relataba uno de ellos. Algunos jóvenes coinciden en señalar que les mantenían "ocupados" hasta altas horas de la madrugada, lo que les causaba problemas en casa y -en ocasiones- provocaba que se fuesen a vivir con otras personas de la organización.

Paso por IU

Izquierda Unida nació como una federación de partidos y organizaciones políticas en 1986, "al calor de las movilizaciones de la Paz y contra la OTAN" -señalan en su web- que se celebraron de cara al referéndum en el que se aprobó la integración de España en la Alianza Atlántica.

"Los abajo firmantes", recoge el documento fundacional, "hemos acordado suscribir un pacto electoral para formar la PLATAFORMA DE LA IZQUIERDA UNIDA". Se constituyó el 27 de abril de ese año durante una reunión bastante multitudinaria que tuvo lugar "en el despacho de Cristina Almeida".

Por el PH acudió -y firmó- el mencionado Rafael de la Rubia. De manera que -junto a formaciones como el Partido Socialista Unificado de Cataluña, Acción Socialista, el Partido Carlista o el Partido Comunista de España (PCE)- concurrieron a las urnas bajo las siglas de IU. Aunque el paso de los humanistas por la coalición de izquierdas fue fugaz.

Apenas duró unos meses. La federación de izquierdas invitó a marcharse a la formación humanista, al entender realizaban "prácticas anómalas en una organización política". Desde 1987, el PH se presenta en solitario en cada convocatoria electoral. Y así lo hará de nuevo en las próximas elecciones europeas.

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