Vito Quiles habla por primera vez con Libertad Digital después del altercado que protagonizó con Sarah Santaolalla y asegura que la denuncia que interpuso "es una invención, una burda mentira". Y añade: "No me preocupa en absoluto. Lo que debería preocuparle a ella es la demanda que le hemos interpuesto por falso testimonio, injurias y calumnias". Quiles cuenta que en "este país no puede salir gratis que una persona, por orden del Gobierno, se invente una mentira y diga que alguien la ha agredido cuando el agredido soy yo". Además, sostiene que la orden de alejamiento que pidió Santaolalla "lo que buscan es que yo no pueda acudir a los actos del PSOE mientras esté ella".
Vito Quiles camina por Madrid como un transeúnte cualquiera, pero al pararse se convierte en un centro de gravedad permanente. Antes de comenzar la entrevista, y como si salieran de la nada, un grupo de estudiantes que visitan el Congreso lo rodea como una nube. "Es un día más en la oficina, un día más viviendo todo tipo de cosas extrañas", comenta.
Quiles señala que las acusaciones de Sarah Santaolalla sobre el altercado que ambos protagonizaron a la salida del Senado el pasado 2 de marzo forma parte de "una campaña orquestada para echarme de las instituciones porque molesto y porque soy incómodo". Santaolalla denunció en redes sociales haber sido agredida por Vito Quiles y sus acompañantes. Por su parte, la juez Sonia Agudo denegó la orden de alejamiento que había pedido al considerar que no existía un "riesgo que justifique" la medida.
También ha comentado que "Santaolalla está instrumentalizando los medios públicos para hacer campaña electoral a favor de Pedro Sánchez y del PSOE". Según sus palabras, Santaolalla "miente deliberadamente" y "se ha inventado una agresión". No obstante, sobre ella dice "no tener una opinión" y que "no le interesa lo más mínimo". Asimismo, recuerda que la indemnización que le reclama a Santaolalla "es de 250.000 euros".
Se queda en el Congreso
"Creo que la izquierda está haciendo una cacería contra mí, sinceramente, porque no resulto cómodo para el poder político ni para todos aquellos que de alguna forma nos atacan constantemente, tanto a mí como a muchísima gente que piensa igual que yo. Creo que ya no es una cuestión contra mí en particular: es una cuestión contra millones de españoles que están hartos de este Gobierno", afirma.
Cuando se le ha preguntado sobre el Foro Contra el Odio, ha respondido que "el Gobierno dice que hay que barrer a la derecha, que hay que arremeter contra todo el mundo que piense en su contra". Al mismo tiempo, denuncia que el Ejecutivo de Pedro Sánchez "acusa a los jueces de prevaricar" y de llamar a los periodistas críticos "máquina del fango".
Por último, recuerda que quienes han intentado echarlo del Congreso han acabado fuera de él. "Errejón dijo una vez que me iba a ir y al final se ha ido antes que yo. Ábalos decía lo mismo, y mucha otra gente también. Todos los que afirman que es mi último día acaban en Soto del Real", ha afirmado.


