
Aunque la credibilidad de los barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas no atraviesa sus mejores momentos (de creer a Tezanos, su jefe, Pedro Sánchez, convocaría elecciones hoy mismo), en caso de que hoy se celebrasen elecciones, el PSOE las ganaría con una amplísima ventaja sobre el Partido Popular.
Estima el CIS que el PSOE obtendría el 31,8% de los votos, ocho décimas menos que el pronóstico que le daba hace un mes, en el barómetro de febrero (el 32,8%), mientras que el PP subiría cuatro décimas, hasta situarse en el 23,3% del voto. Es decir: si en febrero, José Félix Tezanos pronosticaba una distancia de más de 10 puntos entre los dos primeros partidos, la distancia ahora se reduce a solo 8,5 puntos, a favor del PSOE, claro.
El trabajo de campo del CIS se inició pocos días después del inicio de la guerra de Irán el 28 de febrero, y no parece que, de momento, la campaña del "No a la guerra" —a la que Pedro Sánchez dio el pistoletazo de salida el 4 de marzo en una declaración institucional sin preguntas en Moncloa— haya tenido efectos demoscópicos positivos entre los votantes del PSOE.
Sin embargo, el cambio más grande que registra el barómetro de marzo afecta a la tercera fuerza política, la liderada por Santiago Abascal, pues mientras en febrero el CIS lo situaba con una estimación de voto del 18,9%, en marzo Vox cae hasta el 16,6%.
El voto estimado de Sumar, que agrupa a los partidos que firmaron la coalición excepto Podemos, es del 7,1% —crece 0,1 puntos—, mientras que Podemos se quedaría en el 2,1, cayendo desde el 3,9% que registraba en el anterior barómetro.

