
"Quiero irme en paz y dejar de sufrir... Y punto", afirma con rotundidad Noelia Castillo –la barcelonesa de 25 años que será asistida médicamente para morir a las seis de la tarde y se convertirá en la persona más joven de la que hay constancia en recibir la eutanasia en España– durante la entrevista emitida este miércoles íntegramente en el programa Y ahora Sonsoles de Antena 3.
"No tengo ganas de nada", argumenta, "no como, el dormir se me hace muy difícil y tengo dolor". La joven, que ha luchado durante casi dos años hasta conseguir el aval de la justicia para cumplir su voluntad, afirma que solicitó la muerte asistida después de quedarse parapléjica al arrojarse desde un quinto piso con el objetivo de quitarse la vida tras haber sido víctima de una agresión sexual múltiple.
Varios intentos de suicidio
No era la primera vez, según ha explicado ella misma. Durante la entrevista, la joven hace referencia a "dos intentos de suicidio con pastillas", distintos episodios de lesiones "con cortes" y otro en el que ingirió "un bote tóxico del carro de la limpieza", solo en el primer centro psiquiátrico por el que pasó. En el segundo, tuvo unos cuantos intentos más.
Noelia recibe tratamiento psiquiátrico desde los 13 años, la edad a la que sus padres se separaron y perdieron su custodia. Ella se vio obligada a entrar en un centro tutelado, que –asegura– "siempre estaba sucio" y "había ratas y cucarachas". "Nunca me he sentido comprendida", añade, "siempre he tenido problemas de convivencia".
"Veía mi mundo muy oscuro"
"Antes de pedir la eutanasia, ya veía mi mundo muy oscuro. No tenía objetivos ni metas ni nada. Y sigo sin tener", argumenta. "En los últimos años, no me ha ido muy bien en la vida", lamenta. "Me he juntado con no muy buenas personas, he consumido estupefacientes, he dejado la medicación, he estado en psiquiátricos... Y tampoco he tenido un hogar".
La barcelonesa afirma que ha padecido "tortura psicológica" por parte de su abuela paterna, que un novio con el que mantuvo una relación de cuatro años de duración terminó abusando de ella y que fue violada por tres chicos a la vez. La agresión sexual múltiple habría tenido lugar "tres o cuatro días antes de tirarme por el balcón", motivo por el que nunca denunció.
"Por fin podré descansar"
"No estoy postrada en una cama, como han dicho. Yo me levanto, me ducho y me maquillo yo sola", ha señalado. Pero su deseo es el de acabar con todo. "Por fin podré descansar. Ya no puedo más", asegura, "con esta familia, con los dolores ni con todo lo que me atormenta en la cabeza de lo que he vivido". La presión psicológica tampoco la ha ayudado.
"Yo tengo TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) y TLP (Trastorno Límite de la Personalidad)", detalla. Algo que, unido a "los problemas de convivencia" y "la situación familiar", habría generado "una bola de nieve que se ha hecho cada vez más grande, hasta que al final ha explotado".




