
El Partido Popular ha anunciado este lunes la creación de una comisión de investigación sobre RTVE en el Senado, donde cuenta con mayoría absoluta. La portavoz del PP en esta Cámara, Alicia García, ha señalado que el objetivo es indagar en "la gestión directiva, financiera y patrimonial" de la radiotelevisión pública. "El dinero de los españoles no está para hacer una televisión al servicio de Sánchez", ha dicho.
La noticia no ha tardado ni un minuto en provocar la habitual orquesta de indignación entre quienes viven de la cadena pública. La primera en saltar ha sido Sarah Santaolalla, colaboradora de Mañaneros 360 y Malas Lenguas. Desde su cuenta de X ha escrito: "Qué puñetera vergüenza da el Partido Popular utilizando el Senado para intervenir una cadena pública y señalar a sus trabajadores. Este país merece mucho más".
Qué puñetera vergüenza da el Partido Popular utilizando el senado para intervenir una cadena pública y señalar a sus trabajadores. Este país merece mucho más https://t.co/EAuZNKrvt7
— Sarah Santaolalla. ♀ (@SarahPerezSanta) March 30, 2026
En la misma línea, la cuenta oficial del programa ha hecho una publicación con el siguiente texto: "El PP usa el Senado contra RTVE. Los populares imponen su mayoría en la Cámara Alta para impulsar la séptima comisión de investigación, esta vez sobre RTVE".
La reacción de Sarah Santaolalla no ha sorprendido a nadie que haya seguido sus declaraciones en los últimos meses. El Consejo de Informativos de TVE ya recogió en su informe las declaraciones que emitió el 26 de agosto de 2025 en Mañaneros 360, donde afirmó que España es "un país de idiotas" y que "hay que ser muy idiota o tener muy poca información para seguir creyéndote al Partido Popular y a Vox". También llegó a calificar a los dirigentes populares de "inútiles mentales".
Sin embargo, lejos de tener consecuencias, aquellas palabras no le costaron ni un minuto de antena. En febrero de este año, el presidente de RTVE, José Pablo López, compareció ante la Comisión Mixta de Control Parlamentario y dedicó buena parte de su intervención a defender a Santaolalla, donde tildó las críticas que recibe de "estrategia misógina y machista perfectamente trazada". La corporación pública se alineó, así, una vez más, con una colaboradora cuyas intervenciones habían sido ya censuradas por su propio Consejo de Informativos. Y no es un caso aislado. El informe de 144 páginas que publicó el Consejo en enero de 2026 es demoledor: Mañaneros 360 y Malas Lenguas "incumplen, de forma habitual y reiterada, las normas fundamentales de información en RTVE", sus contenidos "no se rigen por criterios periodísticos" y la responsabilidad editorial de ambos programas es "opaca".
La dirección del ente, por supuesto, ha rebatido el informe y sigue defendiendo a capa y espada el modelo de los espacios externalizados. Que sea precisamente el programa Mañaneros 360, financiado con dinero público, el que reaccione en redes contra la comisión que investiga a la corporación revela una simbiosis que ya poco tiene que ver con el periodismo y mucho con la propaganda.
Santaolalla, cuyo perfil ha oscilado entre el activismo callejero, la militancia socialista municipal y la tribuna televisiva, ha dejado de comentar las noticias para convertirse ella misma en noticia. Una trayectoria que RTVE ha acompañado y amparado en todo momento. Ahora la comisión del Senado tendrá ocasión de examinar si esa colaboración responde a criterios de servicio público u otros de distinta naturaleza. Lo que hay en juego no es solo la gestión de RTVE, sino el uso partidista del dinero de los españoles para sostener un auténtico chiringuito mediático al servicio de Sánchez.

