Jésica Rodríguez ha negado durante el primer juicio por la trama Koldo que se celebra en el Tribunal Supremo haber ejercido la prostitución. A preguntas del abogado del exministro de Transportes José Luis Ábalos, Marino Turiel: "No. Soy dentista colegiada y era azafata de imagen".
La testigo vivió gratis durante más de dos años en un piso ubicado en la madrileña plaza de España de más de 2.900 euros mensuales pagado por la trama Koldo. Además, Jéssica cobró de dos empresas públicas, Tragsatec e Ineco, sin trabajar al ser enchufada por Ábalos.
Jésica también ha reconocido que siguió viviendo en la plaza de España más de un año después de romper su relación con Ábalos porque él sintió que la había fallado al no dejar a su esposa y le dejó quedarse en un piso que, según creía ella, pagaba Ábalos. "Quien lo pagara o no lo pagara... yo no me metía en eso, lo único que no quería era que no me echaran del piso", ha explicado al ser preguntada por el fiscal jefe anticorrupción, Alejandro Luzón. Según su relato, ella y el entonces ministro socialista hablaban "todos los días" y que incluso después de dejarlo siguió hablando asiduamente con él.
Antes de dejar su relación con Ábalos, Jésica adoptó un gato que sería una especie de mascota de ambos. De hecho, lo adoptó "por él" y ha vinculado una transferencia que le llegó de Koldo García –aunque llegase de donde llegase siempre atribuía el desembolso a José Luis Ábalos— de 600 euros a una operación del citado felino, que se "había roto una pierna".
Al respecto de su contrato mediante el que cobraba sin trabajar en Ineco –después también lo haría con Tragsatec—, ha aseverado que fue idea de Ábalos, para que "empezase a cotizar" aunque estuviese en la carrera. Llegó a esta empresa, según ha dicho, sin saber que era una empresa pública: "Creía que era de un amigo de José". "No llegué a trabajar para Ineco", ha reconocido pese a haber estado contratada durante meses bajo las órdenes, según le dijeron, de Joseba García Izaguirre, hermano de Koldo. Para ese trabajo, ha dicho, estaba "sobrada de cualificación", pero aun así no le pedían que trabajase.
Posteriormente, recaló en Tragsatec y le dijeron, según ella, que seguía dependiendo de Joseba a pesar de que este trabajaba en Ineco, pero no en Tragsa. "No sé qué diferencia había entre Ineco y Tragsatec porque yo tenía hasta el mismo ordenador", ha espetado aseverando que su cometido –también en Tragsa— era "ayudar a Joseba", pero que este no la requería.
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