
La Semana Santa de 2026 ha dejado al descubierto las costuras de la seguridad vial en España. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado con dureza el "fracaso" de las políticas impulsadas por el Ministerio del Interior y la DGT tras un balance de 30 fallecidos que devuelve a las carreteras nacionales a niveles de 2021. Según la asociación, este estancamiento de la siniestralidad es consecuencia directa del "abandono" que sufre la Agrupación de Tráfico, lastrada por una grave carencia de efectivos y una planificación que tachan de insuficiente ante los 17,3 millones de desplazamientos registrados.
El fiasco de la baliza V16
La AUGC pone el foco en la reciente imposición de la baliza V16 conectada, una medida que, según denuncian, ha generado una "falsa expectativa" de seguridad. A pesar de ser presentada por Tráfico como la solución definitiva para evitar accidentes durante la señalización, los datos oficiales revelan el peor registro de la última década en atropellos mortales, con cinco peatones fallecidos. "Ya advertimos que este tipo de medidas no abordaban el problema real de fondo", subrayan desde la comisión de Tráfico de la asociación, lamentando que no se haya escuchado a los agentes que operan sobre el terreno mientras la prevención vuelve a fallar.
Jornadas extremas de 16 horas
La falta de personal está siendo suplida por un sobreesfuerzo de los agentes que, según denuncian, compromete la seguridad en las vías. La AUGC revela que el dispositivo de Semana Santa se ha sostenido sobre "doblajes de servicio" que obligan a los guardias civiles a trabajar ocho horas por la mañana, descansar apenas unas horas y reincorporarse para otro servicio de ocho horas por la noche. Este sistema implica acumular hasta 16 horas de trabajo en un periodo de 24 horas, una práctica motivada por la ausencia de un sistema de turnos que garantice el descanso efectivo de la plantilla.
Abandono en las vías convencionales
El núcleo de la tragedia sigue concentrándose en las carreteras convencionales, escenario de 27 de los 30 fallecimientos registrados (el 90% del total), mientras que en autopistas y autovías las víctimas descendieron en dos personas. Para la asociación, estas cifras evidencian la falta de inversión en las vías donde las colisiones frontales, traseras y múltiples han repuntado con cuatro víctimas adicionales. Especialmente sangriento ha sido el balance de atropellos, con un incremento de cinco fallecidos (cinco peatones en total), marcando el peor registro de la década. Los turismos encabezan la mortalidad con tres víctimas más que el año pasado, destacando que el 12% de los fallecidos en este medio no hacía uso del cinturón de seguridad. Por edades, la franja de 35 a 44 años fue la más castigada con 6 muertes, seguida de los jóvenes de 25 a 34 años (5) y un preocupante aumento de cuatro víctimas en mayores de 65 años. Geográficamente, Galicia sufrió el mayor repunte con cinco fallecidos más, en contraste con las cero víctimas registradas en siete comunidades, entre ellas Asturias, Murcia o Baleares. Todo ello bajo una franja horaria crítica: la tarde (14:00 a 20:00 horas), que concentró 11 muertes, una más que en 2025. Esta situación, según la AUGC, se ve agravada por una especialidad de Tráfico que ha dejado de ser atractiva para los agentes debido a la sobrecarga de trabajo y los turnos abusivos, lo que genera un círculo vicioso que repercute directamente en el aumento del riesgo para los conductores.



