
El titular del Juzgado de Instancia e Instrucción Número 3 de Fuenlabrada, José Antonio Tejero Redondo, ha desestimado la demanda presentada por el activista Antonio Maestre contra Vito Quiles y Bertrand Ndongo en función de su actividad profesional por haber vulnerado, según Maestre, su derecho al honor.
Maestre ha mantenido varios encontronazos con los mencionados comunicadores en los que Quiles y Ndongo han realizado numerosas "preguntas", algo que Maestre ha definido como acoso. Además, estos han tenido varios rifirrafes en redes sociales en los que Ndongo resaltaba el testimonio de una chica varios años menor que Maestre en la que esta apuntaba hacia una supuesta hipocresía del tertuliano de la Sexta por su defensa del feminismo mientras que a ella la instaba a que mantuvieran relaciones. Por todo ello, Maestre demandó a Quiles y Ndongo, a los que les pedía una cantidad de 10.000 euros en concepto de daños y perjuicios causados por una intromisión de su derecho al honor.
Sin embargo, en una sentencia a la que ha tenido acceso Libertad Digital, el magistrado desestima la demanda entendiendo, por una parte "que no queda probado" que Ndongo fuese el que difundió los mensajes de Maestre con la chica y que solo les dio publicidad; y, por la otra, que ni Ndongo ni Quiles superaron los límites del derecho a la fundamental de información y el derecho de libertad de expresión.
"Se asiste al caso presente a una mera divulgación de un hecho real, cuales son las conversaciones entre Antonio Maestre y una tercera persona, luego aclaradas y precisadas, y que con independencia de que tuvieran mayor o menor valor informativo, según el público a quien fuere destinado el mensaje, no superó los límites del derecho fundamental de información y libertad de expresión de manera tal que se considerare atentatorio para el derecho al honor del actor, de proyección pública y notoria y, por ende, expuesto a tales redes sociales en las que él mismo participa con riesgo objetivo de crítica y desacuerdo", apostilla el juez respecto a la difusión de las conversaciones de Maestre.
En este sentido, entiende que, aunque Ndongo diese publicidad a las conversaciones aludiendo a que la chica era "una menor" cuando en realidad tenía 20 años; es plausible su explicación posterior acerca de su carácter extranjero y "dificultad del uso del castellano". Algo que ya aclaró en la red social X rectificando y aseverando que no se refería a una menor de edad, sino a una persona que era 27 años menor que Maeste.
Sobre la difusión de los vídeos de Quiles en los que le pregunta insistentemente, explica que no se extralimitó en las líneas que delimitan la libertad de prensa. Por todo ello, condena a Maestre a asumir las costas de los demandados.
