
La expresidenta de ADIF Isabel Pardo de Vera se ha desvinculado de la contratación de Soluciones de Gestión, la empresa vinculada a la trama Koldo que habría pagado mordidas a cambio de ser la adjudicataria de las compras de mascarillas del Ministerio de Transportes de José Luis Ábalos.
Pardo de Vera ha declarado como testigo en el Tribunal Supremo por su papel como expresidenta de ADIF acompañada de su letrado defensor, ya que esta también se encuentra imputada en otra causa que se investiga en la Audiencia Nacional vinculada a la trama Koldo. En concreto, está siendo investigada en la rama de mordidas a cambio de adjudicaciones de obra pública a dedo.
"La orden la firma el ministro", ha espetado Pardo de Vera al ser preguntada reiteradamente por quién decidió que el pedido de ADIF a Soluciones de Gestión fuese de cinco millones de mascarillas. Este pedido, según ha explicado la expresidenta del organismo dependiente de Transportes, se produjo "menos de una semana después" de que se realizara un primer pedido para el Ministerio —por parte de Puertos del Estado— de ocho millones de mascarillas. Ni siquiera se había recibido la primera entrega del pedido.
Al respecto de por qué su organismo decidió a Soluciones de Gestión como adjudicataria, ha aseverado que "ADIF era el único que podía decidir el adjudicatario", pero que se trataba de "un caso singular, de emergencia" en el que se contaba con la opinión de terceras personas. "Era una contratación de emergencia, estaba más que justificada con 4.000 fallecidos", ha defendido Pardo de Vera antes de asegurar que "la operación fue impecable por parte de ADIF".
Ábalos "estalló" cuando le preguntó por Aldama
Preguntada por su relación con el empresario Víctor de Aldama, ha explicado que se lo presentó Koldo García "como el hermano del escolta del anterior ministro" y que, a partir de ahí lo vio en varias ocasiones en el Ministerio.
"Me habían contado que se dedicaba a la gestión de equipos de fútbol, que había celebrado el cumpleaños del señor Ábalos en su restaurante de las Torres y poco más. Estaba por ahí y alguna vez le pregunté al ministro que quién era para estar en el área reservada del ministro. Me extrañaba que una persona que no fuese del Ministerio estuviese por allí. Y el señor Ábalos estalló y me dijo que era amigo del señor Koldo", ha espetado. Pardo de Vera ha achacado a la citada conversación que Aldama dejase de visitar, al menos que ella sepa, el Ministerio de Ábalos.
"Jamás he visto una persona como Koldo"
De la misma forma, Pardo de Vera ha calificado a Koldo García como una "persona peculiar" y que "no corresponde a los andares institucionales" a los que ella estaba acostumbrada con otros asesores de otros ministros. "Nunca he visto una persona como Koldo, jamás", ha espetado.
Acerca de la contratación de la prostituta de Ábalos, Jéssica Rodríguez, en Ineco —empresa que depende de ADIF—, ha asegurado que ella simplemente trasladó el currículum que le envió Koldo García. "Yo no tengo ninguna competencia en Ineco, lo único que hice es que me pasaron un currículum y lo trasladé, pero nunca lo transmití como una exigencia", ha subrayado.
Supo que Jésica "tenía una relación" con Ábalos
En este sentido, ha explicado que, cuando se terminó el contrato de Jéssica Rodríguez, se lo trasladó a Koldo García para saber cómo proceder. Koldo, según ella, le aseguró que las órdenes eran que se le renovase el contrato y, posteriormente, supo que "tenía o había tenido una relación con el ministro".
"Llamé al ministro y le dije 'ministro, no es posible continuar el contrato de esa persona, lo entenderás'; a lo que el ministro me contesta 'está bien hecho lo que tú hagas'", ha aseverado sobre cómo rechazó que Jéssica siguiese en Ineco. Al término del contrato, Jéssica fue contratada en la empresa pública Tragsatec. Algo sobre lo que, según ha recalcado Pardo de Vera, no sabía nada.
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