
El enfrentamiento entre el Ministerio de Sanidad y el Comité de Huelga médica se intensifica a pocos días del paro convocado entre el 27 y el 30 de abril. Las principales organizaciones sindicales del colectivo han dado un paso más al exigir la dimisión de la ministra, Mónica García, a la que acusan de sostener un relato "engañoso" sobre las negociaciones y de dificultar una salida al conflicto.
El choque se produce después de que Sanidad comunicara a las comunidades autónomas la suspensión de la reunión prevista entre las partes. En una carta remitida a las consejerías, el Ministerio justifica la decisión al considerar que no existe voluntad de desescalar el conflicto tras el rechazo sindical a su propuesta.
Por ello, el Comité de Huelga, integrado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Médicos de Cataluña (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O'MEGA), ha reclamado la dimisión de la ministra o su cese inmediato.
Las organizaciones sostienen que existe una "relato engañoso e interesado" por parte del Ministerio y denuncian una "falta de rigor" que, a su juicio, está bloqueando cualquier avance real en la negociación del nuevo Estatuto Marco. Por esto motivo se solicito la grabación de las reuniones.
Versiones opuestas sobre la ruptura
Sanidad sostiene que la reunión había perdido sentido tras la negativa del comité a su planteamiento y el mantenimiento de la huelga. Sin embargo, los sindicatos aseguran que esa versión "no se ajusta a la realidad" y omite elementos clave del proceso con la "tergiversación del contenido".
Según explican, en el encuentro del 17 de abril el Ministerio propuso crear mesas de negociación específicas para médicos en las comunidades autónomas como vía de salida. Esta reunión posterior solo se celebraría si el comité aceptaba esa propuesta.
Tras analizarla, las organizaciones concluyeron que era "inviable desde el punto de vista jurídico", ya que el marco normativo actual no permite crear esas mesas sin una modificación previa de la legislación básica estatal. Por ello, trasladaron su rechazo, lo que hacía innecesaria la convocatoria.
Los sindicatos subrayan que el propio Ministerio conoce esta limitación legal y que cualquier solución pasa por una reforma normativa que habilite un ámbito de negociación propio para el colectivo médico.
Una propuesta que no convence
El documento presentado por Sanidad incluye medidas como un límite de 17 horas para las guardias, la reducción progresiva de la jornada máxima de 45 a 40 horas en cinco años o cambios en la retribución con un componente ligado a la penosidad.
También plantea reforzar la participación profesional, adaptar la clasificación al sistema Meces y abrir la puerta a la jubilación anticipada o parcial. Sin embargo, el comité de huelga considera que los avances son insuficientes y no resuelven los problemas estructurales.
Entre los puntos más criticados figuran la ausencia de un estatuto propio, la falta de garantías para crear un ámbito de negociación específico y la indefinición en aspectos clave como la jornada laboral o la clasificación profesional.
Estatuto propio y negociación diferenciada
Uno de los ejes centrales de la reivindicación es la creación de un estatuto específico para médicos y facultativos. Los sindicatos reclaman además mesas de negociación propias, con representación exclusiva del colectivo tanto a nivel estatal como autonómico.
Argumentan que el sistema actual permite bloqueos por parte de sindicatos generalistas, apoyándose en la normativa vigente del Estatuto Básico del Empleado Público y la Ley Orgánica de Libertad Sindical. Por ello, insisten en que solo una reforma legal puede garantizar ese espacio propio.
En su contrapropuesta, también plantean una clasificación profesional diferenciada en función de la formación, la especialización y la responsabilidad clínica, con efectos en las retribuciones.
Jornada, guardias y jubilación en disputa
El comité propone una jornada ordinaria de 35 horas semanales, con las horas adicionales consideradas extraordinarias, mejor retribuidas y computables para la jubilación. También reclama que las guardias se reconozcan como tiempo efectivo de trabajo.
En paralelo, el Ministerio plantea una reorganización de las guardias con mayor flexibilidad y control, aunque dejando margen a las comunidades autónomas, una fórmula que los sindicatos consideran insuficiente.
En materia de jubilación, las organizaciones defienden un modelo flexible entre los 60 y los 70 años y el reconocimiento de la penosidad del ejercicio médico para permitir la jubilación anticipada sin penalizaciones.
Huelga y movilizaciones en marcha
Ante la falta de acuerdo, el comité mantiene la convocatoria de huelga y ha organizado concentraciones en Madrid entre el 27 y el 30 de abril en hospitales como La Paz, Gregorio Marañón, Getafe y Doce de Octubre, además de una protesta frente al Ministerio.
Las organizaciones advierten de que el conflicto seguirá abierto mientras no haya cambios estructurales y acusan al Ministerio de sostener un relato que "desplaza la responsabilidad" en lugar de abordar el problema desde el marco legal vigente.

