
El empresario vinculado a la trama Koldo ha revelado en el Tribunal Supremo que la visita de la que fuera vicepresidenta de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, estaba "consensuada" con el exministro José Luis Ábalos y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Aldama se encuentra declarando en el Supremo siendo el primero de los tres acusados en el caso mascarillas —enmarcado en el caso Koldo— que comparece en el Alto Tribunal. A su término, declararán el exministro Ábalos y su exasesor Koldo García, para los que el Ministerio Fiscal pide 24 y 19,5 años de prisión respectivamente. La petición de cárcel para Aldama es de 7 años después de que haya colaborado con la Justicia. Aldama ha apuntado a la financiación irregular del Partido Socialista.
Al respecto del Delcygate, Aldama ha aseverado que el Gobierno de Pedro Sánchez estaba al tanto de su visita y que tanto el Ministerio del Interior como el de Exteriores conocían la orden internacional contra la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez. De hecho, la propia vicepresidenta de Nicolás Maduro advirtió a Aldama de que tenía una orden internacional en su contra y este le respondió que tanto él como el Gobierno de Sánchez estaban al tanto.
"El viaje se organiza consensuado con Ábalos y con el presidente del Gobierno; y estamos Koldo y yo. Se organiza porque se estaba retomando la relación y se le hacía llegar ese compromiso de España con Venezuela", ha explicado Aldama acerca del motivo de la visita de Delcy, para la que ya había reservado y pagado una casa y un catering. "Koldo me traslada que el presidente ha dado el visto bueno al viaje", ha sentenciado.
"Parece una película de Torrente"
Además, ha revelado que la entonces vicepresidenta venezolana tenía "intereses personales": explicar al Gobierno de España la situación con el Pollo Carvajal. "Se organiza con el Ministerio del Interior y se pide autorización a Interior; y se organiza con el Ministerio de Exteriores y se pide autorización a Exteriores", ha certificado antes de recriminar al Ejecutivo del líder socialista que intente hacer creer que el viaje "se organizó de la noche a la mañana".
Aun así, en un momento dado le piden que se cancele la visita cuando el avión ya estaba a medio camino entre Venezuela y España. "Parecía una película de Torrente", ha espetado antes de aseverar que le pidieron que llamase a la vicepresidenta y le pidiese que su avión "se diese la vuelta en medio del vuelo". Él, según ha dicho, se negó y por eso se produjo la insólita escena en el Aeropuerto de Barajas.
De hecho, ha revelado que había organizado una cena con la plana mayor del PSOE en la casa que había alquilado para realizar una cena privada de recibimiento a la mano derecha de Maduro. A esta cena, según el relato de Aldama, estaban invitados: Pedro Sánchez, María Jesús Montero, Fernando Grande-Marlaska, José Manuel Albares, Ábalos, Koldo y él; además de algunos empresarios, entre los que ha destacado a Juan Carlos Cueto, socio de Aldama en Soluciones de Gestión, empresa con la que distribuyeron mascarillas al Gobierno.
4 millones para Koldo, Ábalos y el PSOE
Asimismo, el empresario ha calculado el total que le otorgó a Ábalos y Koldo entre 3,5 y 4 millones de euros. Ese dinero no vendría solo del pago de sus empresas; sino que en su mayoría sería dinero que él recibía de las empresas adjudicatarias de obras públicas y le entregaba a través de varias personas. Desconoce cuánto de ese dinero llegó a las cuentas del PSOE, pero asegura que una parte importante "fue para la financiación del partido".
Una adjudicación de 2.100 millones
Aldama también ha reconocido haber visitado una empresa valenciana por orden de Sánchez —orden que habría transmitido a Ábalos y este a Koldo— junto al exasesor ministerial "cuatro o cinco veces" para pedirle una comisión a cambio de una adjudicación de 2.100 millones de euros: "El presidente llama a José Luis Ábalos para preguntarle si conoce a la empresa Stadler, Ábalos le dice que obviamente que la conoce por lo que ha sido él en Valencia y el presidente le traslada que va a salir un contrato muy gordo, que nos interesemos por el contrato y que veamos qué podemos hacer". "Lo de siempre, que hay que financiar al partido", ha espetado.
Así, idean una trama para cobrar las mordidas a través de un señor interpuesto al que Stadler le compraría las locomotoras. Inflarían el precio de las locomotoras y este, desde Luxemburgo, otorgaría dinero a la Internacional Socialista. El presidente de Stadler, Íñigo Parra, no estaría de todo conforme con la idea y acaba informando a Isabel Pardo de Vera, lo que haría que Ábalos se pusiese "nervioso". "El presidente de Stadler viene a quejarse al ministro de lo que le estamos proponiendo. Yo me salí de ahí, pero, al final, hay una adjudicación de 2.100 millones de euros; el contrato más grande que este Gobierno le ha dado a una empresa ferroviaria", ha dicho asegurando que no sabe si finalmente el PSOE se llevó una mordida.
Exteriores niega a Aldama
Fuentes del Ministerio de Exteriores se han puesto en contacto con Libertad Digital para transmitir un comunicado en el que niegan las declaraciones de Aldama acerca del ministro: "La información de la noticia –la vertida por Aldama en el Supremo— relacionada con el ministro Albares es falsa. El ministro Albares no ha estado nunca en ninguna cena con Delcy Rodríguez ni se le ha contactado nunca para este fin. En el tiempo al que se refiere la información Albares se estaba incorporando como embajador en París".
Cabe recordar que Aldama se refiere a la noche del conocido como Delcygate, que tuvo lugar el 20 de enero de 2020. La cena habría sido –que no fue porque Delcy tuvo que abandonar el país—, según Aldama, unos días después de su llegada. Albares, hasta principios de ese mes de febrero, ejercía como secretario general de Asuntos Internacionales en Madrid.
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