
El alcalde socialista de Barcelona, Jaume Collboni, ha asegurado este sábado que se propone erradicar los cruceros de escala en la capital catalana, con medidas relacionadas con la subida de la tasa turística de los cruceristas de escala: "Mi objetivo es reducirlos a cero". Así lo ha afirmado en la convención municipal que ha celebrado la Federación Barcelonesa del PSC, en la que se ha debatido sobre el modelo turístico de la ciudad, según han informado los socialistas en un comunicado recogido por EFE.
En su intervención, Collboni ha insistido en su voluntad de "reducir a cero las escalas de cruceros en la ciudad" y, para ello, ha anunciado dos medidas: subir la tasa turística de los cruceristas de escala de 5 a 8 euros este año -y no en cuatro años, como estaba previsto- y, en coordinación con la Generalidad, quitar el tope a estos 8 euros para que la ciudad pueda subirles más la fiscalidad.
Este incremento de la fiscalidad tendría como objetivo "financiar los servicios que estos cruceristas utilizan en la ciudad" y "desincentivar económicamente un tipo de estancia que no deja ingresos en Barcelona" pero sí genera "impacto", ha razonado. Según datos oficiales, Barcelona cerró 2023 con 3.999.258 cruceristas, de los cuales 1,7 millones fueron pasajeros de cruceros de escala, un tipo de turismo que genera "masificación turística".
El alcalde de Barcelona ha dicho que "el turismo tiene que estar al servicio de la ciudad y no al revés" y busca poner límites a este sector clave en la Ciudad Condal buscando apostar por el turismo de calidad. Entre las actividades que quiere potenciar es el "turismo de congresos" con varias reformas en ese sentido en la Fira de Barcelona. Ha asegurado que este tipo de visitante "aporta valor añadido y que conecta con la economía del conocimiento de la ciudad". "Tenemos que defender el derecho a quedarnos en la ciudad. No queremos volver atrás pero queremos una ciudad cohesionada", ha dicho Collboni a los miembros del PSC
