
Leonardo Marcos González es uno de esos perfiles de la política con tono gris. Es un hombre de segunda línea, buen ejecutor de las órdenes de sus superiores políticos y poco amigo de los grandes focos. Miembro del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado dio su gran paso a la política en 2020, de la mano de Fernando Grande Marlaska, que le nombró director general de Protección Civil y Emergencias.
Tres años más tarde, en junio de 2023, llegó su momento álgido. Mercedes González abandonó la dirección General de la Guardia Civil para formar parte de las listas electoral del PSOE para las elecciones generales de ese año y Leonardo Marcos fue el elegido para ponerse al frente del Instituto Armado. Estuvo en el cargo apenas 15 meses en el cargo. Lo dejó en septiembre de 2024 por, según dijo, "motivos personales".
El Ministerio del Interior explicó a los medios de comunicación que la salida de Leonardo Marcos de la Guardia Civil se debía a que estaba cansado de lo exigente del puesto y que había pedido volver a su puesto de funcionario. La realidad es que nunca se reincorporó a su anterior trabajo, puesto que el Gobierno le destinó a la embajada de España en Washington D.C. (Estados Unidos) a desempeñar una nuevo función con un salario de más de 20.000 euros mensuales.
Pero esos sólo quince meses de trabajo sirvieron para dejar uns huella que roza el escándalo. Todavía está por ver si va a más. Poco después de abandonar su puesto en Guzmán el Bueno, sede de la Dirección General de la Guardia Civil,su nombre apareció en informes de la Unidad Central Operativa (UCO) del Instituto Armado como posible origen de una filtración de información sensible a una trama corrupta bajo investigación.
Esa trama corrupta sería la encabeza por el dúo José Luis Ábalos y Koldo García Izaguirre. Según recoge la UCO, el propio Koldo habría afirmado en conversaciones intervenidas que un mando de la Guardia Civil, identificado como Leonardo Marcos, le habría advertido de que estaba siendo objeto de investigación policial. La propia UCO matiza que no ha podido corroborar de forma objetiva esa afirmación, que se basa exclusivamente en manifestaciones del propio Koldo.
Leonardo Marcos negó con contundencia haber sido el autor del chivatazo a Koldo, pero son varias las asociaciones profesionales de la Guardia Civil que no le han creído y que anunciaron que le llevarían ante los tribunales de justicia por revelación de secretos, entre otros delitos. Es el caso de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) o de Justicia Civil (JUCIL), ambas con representación en el Consejo del Instituto Armado.
Este miércoles se ha conocido que Leonardo Marcos, como máximo responsable del cuerpo, estuvo en una reunión en la que el DAO de la Guardia Civil, teniente general Manuel Llamas, ordenó ponerse "de perfil" en la investigación del hermano de Sánchez a los responsables de la UCO que estaban participando en esa investigación.

