
Los delitos e incidentes de odio registrados en España han alcanzado en 2025 su cifra más alta desde que existen registros, con un incremento del 23,6% respecto al año anterior. Según el informe anual del Ministerio del Interior, se contabilizaron un total de 2.417 infracciones penales e incidentes de este tipo, lo que supone el máximo histórico desde el año 2014.
El informe detalla que el crecimiento afecta a prácticamente todas las tipologías, con la única excepción de la discriminación generacional, que cae un 31%.
Los delitos más frecuentes siguen siendo los relacionados con racismo y xenofobia, con 934 casos, seguidos por los vinculados a la orientación sexual e identidad de género (571) y los de carácter ideológico (241), que son además los que más aumentan proporcionalmente.
Uno de los datos más llamativos es el fuerte incremento de los delitos vinculados a la islamofobia, que suben un 133%, junto al antisemitismo (+86,5%) y la disfobia –odio a los discapacitados–(+90%), aunque con cifras absolutas más reducidas. En el ámbito digital, el aumento de la islamofobia es especialmente significativo, con un crecimiento del 450% en redes.
Más menores implicados como víctimas y autores
El informe también refleja un cambio preocupante en el perfil de los implicados. Los menores de edad aumentan tanto como víctimas (+17%) como autores (+19%), lo que abre un debate sobre el papel de las plataformas digitales, la educación en redes y la exposición temprana a discursos de odio en internet.
En total, las fuerzas de seguridad investigaron 1.018 personas, un 12,5% más que en 2024. La tasa de esclarecimiento se situó en el 65,6% de los casos.
Perfil de víctimas
Las víctimas son mayoritariamente hombres (62,3%), con el grupo más afectado entre los 26 y los 40 años. En cuanto a la nacionalidad, el 60,4% son españolas, mientras que entre las extranjeras destacan las personas procedentes de Marruecos (10%) y Colombia (4,3%).
Por territorios, Melilla registra la mayor tasa de delitos e incidentes de odio por cada 100.000 habitantes (21,9), seguida de Navarra (15,6) y Ceuta (10,8).
La presentación del informe por parte del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en el Centro Tecnológico de Seguridad (CETSE), ha reabierto el debate sobre la gestión del discurso de odio en entornos digitales y el equilibrio entre regulación y libertad de expresión en internet.
Aunque el documento no establece causas directas del incremento, el fuerte crecimiento del fenómeno en redes sociales ha intensificado la discusión pública sobre la responsabilidad de las plataformas digitales y el papel de la educación mediática en la prevención de estos delitos.
Subida generalizada de delitos
Cabe destacar que no solo los delitos de odio han aumentado, sino que también se ha visto una subida en otros delitos graves en los últimos años, según los datos oficiales del Ministerio del Interior. Entre ellos destacan los delitos sexuales y otros delitos contra las personas, que han ido creciendo en comparación con años anteriores.
De hecho, las violaciones han aumentado un 286,7% desde el año que Pedro Sánchez llegó al poder, mientras que los asesinatos y homicidios dolosos lo han hecho en un 22%.


