
El juez José Luis Calama se ha adelantado a la estrategia de defensa del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y ha pedido una autorización oficial al Gobierno de Estados Unidos para utilizar las conversaciones recogidas por la agencia Homeland Security Investigations en las que se incrimina a Zapatero en un futurible juicio oral contra el exlíder socialista.
El magistrado de la Audiencia Nacional ha demostrado andar con pies de plomo para no caer en ningún movimiento que pudiera ser considerado como una vulneración a la defensa del expresidente Zapatero. De ahí, por ejemplo, que accediese sin ningún tipo de reparo a atrasar su declaración en calidad de imputado en la fase de instrucción. Mientras tanto, el exlíder de los socialistas ha contratado como abogado defensor a Víctor Moreno Catena, un procesalista experto en buscar fallos en los procedimientos para intentar anular la causa.
Según han confirmado fuentes jurídicas a Libertad Digital, el magistrado ha enviado una resolución a la agencia de seguridad dependiente del Ejecutivo norteamericano para que se le ofrezca una autorización oficial que le permita utilizar los mensajes incautados a Rodolfo Reyes, uno de los principales accionistas de Plus Ultra. Reyes habría participado en la captación de Julio Martínez Martínez y habría sido uno de los interlocutores que estarían diseñando la influencia de la aerolínea sobre Zapatero y de este, a su vez, sobre el Gobierno de Pedro Sánchez. Rodolfo llega a llamar al expresidente "nuestro pana Zapatero", al que situaba "detrás" de la concesión del rescate. Calama ya lanzó una Orden Internacional de Detención (OID) contra Reyes y contra su esposa, María Aurora López.
El propio magistrado, según estas fuentes, expresa en su petición que la relevancia de los mensajes incautados a Reyes es total para esclarecer el papel determinante de Zapatero, que habría liderado una trama societaria para cobrar mordidas a cambio de su influencia en las administraciones públicas. Esta petición se da antes de que la defensa de Zapatero pueda intentar anular dichas conversaciones por haber sido interceptadas por un organismo extranjero y no por la policía judicial española.
El exlíder de los socialistas pidió retrasar su comparecencia, que finalmente ha sido fechada para los días 17 y 18 de junio. Para este entonces, el exmandatario socialista tendrá que explicar, entre otros movimientos, de dónde provienen las joyas encontradas en la caja fuerte de su despacho después de que la primera tasación preliminar haya reseñado que su valor superaría el millón de euros.


