
La estabilidad del actual Gobierno de España se encuentra seriamente comprometida tras meses de una intensa convulsión política, alimentada por la acumulación de frentes judiciales y escándalos de corrupción que desgastan la figura del presidente Pedro Sánchez. Entre los episodios más recientes y dañinos para el Ejecutivo destaca la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el marco del caso Plus Ultra, un hecho que ha devuelto al foco público las dudas sobre la legalidad de la gestión gubernamental durante la pandemia y en etapas anteriores.
A este escenario se añade la presión por las investigaciones a antiguos miembros de la Administración y del PSOE, una situación que refuerza la percepción de la existencia de una red de irregularidades internas. El último detonante del malestar ha sido el caso de Leire Díez, cuya investigación penal apunta a supuestos pagos ilícitos y maniobras para interferir en procesos judiciales. Estos sucesos, sumados a las pesquisas que aún salpican al hermano y a la esposa del líder del Ejecutivo, han minado el respeto hacia Sánchez y han debilitado sus alianzas en el Parlamento, dibujando un horizonte legislativo sumamente frágil.
Ante la gravedad de la situación, tanto la oposición en bloque como algunos sectores críticos de las filas socialistas coinciden en que la salida idónea sería un adelanto electoral que permita un cambio de rumbo en el país. En este contexto de incertidumbre, el abogado y exlíder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha analizado los posibles escenarios de una convocatoria de comicios anticipados durante una intervención en el pódcast La Fórmula del Éxito, conducido por Uri Sabat.
El debate se inició cuando el presentador del espacio señaló que los demócratas, independientemente de ser de izquierdas o de derechas, no deben acostumbrarse a la corrupción, para posteriormente interpelar directamente al expolítico catalán sobre el destino del presidente: "¿Tú crees que esto va a costarle a Sánchez el puesto? ¿Que va a haber elecciones? Si hay elecciones, ¿qué pasaría? Mójate, Albert, por favor".
Aunque inicialmente empezó con un ambiguo "no sé", Rivera finalmente se explayó para intentar averiguar cuál puede ser el futuro político de Sánchez y del país, desgranando detalladamente el funcionamiento legal del sistema español para arrojar luz sobre el futuro institucional. En su explicación, recordó que "la realidad es que la única persona de este país que puede convocar elecciones es Pedro Sánchez". Indicó que se trata de un dato que no todos los ciudadanos conocen, aclarando que "el Rey no puede convocar elecciones como alguna gente dice, el Parlamento no puede convocar elecciones, solo con la moción de censura, que tendría que convocar el presidente escogido en la moción". Por tanto, el exdirigente concluyó que, "si no hay moción y Sánchez no convoca, no hay elecciones en España. Salvo cuando finalice el plazo, que es en agosto de 2027".
La clave de la continuidad de la legislatura radica, según la lectura de Rivera, en la ausencia total de estímulos para que el jefe del Ejecutivo decida llamar a las urnas, admitiendo que no ve que Sánchez tenga ningún "incentivo" para llamar a los ciudadanos a las urnas. El analista describió el entorno del presidente de forma muy gráfica, señalando que se encuentra "rodeado de corrupción, su mujer, su hermano, sus dos secretarios generales, uno en la cárcel y otro en libertad provisional... Zapatero imputado, que también es el autor intelectual de este Gobierno". Para el exlíder de Ciudadanos, este panorama implica que "con toda esa escena, tú solo tienes fuego a tu alrededor y, bueno, espérate porque ahora está todo el tema de Leire y tal".
Con este trasfondo, Rivera se mostró tajante al asegurar que no ve "ningún incentivo" a Sánchez para que haya comicios antes de tiempo. Su previsión fue más allá al especular sobre el alcance de los procesos judiciales, afirmando: "Me atrevo a decir que incluso si la investigación llegara a él, puede ser que tampoco convoque, porque es que Sánchez para eso no responde a ninguna lógica de criterios anteriores". Respecto a los análisis de quienes sostienen que renunciará por dignidad, el abogado se mostró sumamente crítico al manifestar de forma contundente: "Hay gente que dice 'lo hará por dignidad', hombre, para eso hay que tener dignidad".
De igual manera, desmontó los argumentos de aquellos que vaticinan un adelanto electoral "porque moralmente es insostenible". Según las tesis de Rivera, ante quienes puedan pensar así, cree que para eso "tienes que tener límites morales", a lo que añade que quien no tiene esos límites juega con mucha ventaja.
El exdirigente lamentó también la condescendencia o la admiración que despierta en ciertos ámbitos la capacidad de resistencia del actual presidente. Explicó que a menudo se encuentra con personas que le comentan que Pedro Sánchez es una figura blindada: "A mí hay gente que me dice 'Pedro Sánchez es un fenómeno porque consigue aguantar en el poder a cualquier precio' y digo, hombre, pues para mí eso no tiene mérito, es como si yo te digo que juego al fútbol y meto goles con la mano".
Finalmente, el tono crítico del antiguo líder parlamentario se centró en redefinir lo que verdaderamente constituye una gestión gubernamental valiosa y exitosa. Rivera rechazó de plano que "la regla esta de no tener Presupuestos, no aprobar leyes, estar rodeado de corrupción y no marcharse nunca, no me parece ser un fenómeno". En contraposición, defendió que ese calificativo debería reservarse para un dirigente que demuestre ser brillante y que logre consolidar un proyecto de país sólido: "Da igual la ideología que sea, yo soy capaz de decir: '¡Ostras, qué buena ley has hecho, qué buen proyecto sacado adelante, qué bien gestionas el país!'. Pero sostenerte en el poder a cualquier precio para mí no es un atributo", finalizó opinando.


