El subinspector de la Policía Nacional y portavoz de JuntosPOLGC, Alfredo Perdiguero, ha criticado en La Noche de Cuesta que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, haya puesto escolta y protección policial a Leire Díez, la fontanera del PSOE, y a Sarah Santaolalla, la tertuliana afín al Gobierno de Pedro Sánchez. Ambas escoltas han sido asignadas por el Ejecutivo socialista sin motivos de peso al no cumplir con los parámetros, incurriendo en un trato de favor y en el caso de Leire Díez, se sospecha que se le asignó protección policial para actuar de cortafuegos con la UCO (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil) y así no pudieran investigarla .
Sobre el término escolta utilizado por Marlaska para rebajar la polémica, Perdiguero ha dicho que "son policías, armados igualmente" y se ha preguntado si Leire Díez reunía alguno de los requisitos para ponerle escolta, protección o contravigilancia, porque se evalúan cinco parámetros: tipo de amenaza, fuente de la amenaza, credibilidad de la amenaza, capacidad del sujeto amenazante y el motivo de la amenaza.
Leire Díez no cumplía ninguno de los requisitos
"Ninguno de los puntos cumplía. Sin embargo, le contemplan la escolta cuando está siendo investigada. ¿Por qué motivo? ¿Quién ha firmado esa acta de que merece la escolta, aunque ellos señalaban en el informe que era riesgo bajo y vulnerabilidad media? Y que, por tanto, no se ponía escolta, pero sí contravigilancia", ha añadido.
La orden la dio el ministro del Interior, Marlaska, y esa contravigilancia se le puso cuando la UCO la estaba investigando. "La función de la contravigilancia es avisar a la persona a la cual se le dedica, avisarla de qué se está produciendo. De que hay gente extraña, de que hay malos, de que hay posibles personas sospechosas o personas que pueden hacer alguna actividad ilícita. Es decir, todo lo que ven raro, anómalo en el día a día, se lo comunican a la personalidad. Que deberían ser personalidades a las cuales se protege. Y, por tanto, cualquier cosa que entendiesen fuera de contexto se lo comunican a la persona para que tenga conocimiento y haga lo que tenga que hacer al al respecto", ha explicado Perdiguero, apuntando directamente a que Marlaska no le puso una escolta como tal sino que se trataba de un cortafuegos a la UCO para que no pudiera investigarla.
"¿Realmente se merece esa persona una escolta? Fuese quien fuese. No. Y, por tanto, al igual que hay un informe previo y se contempla por parte de Policía Nacional y Guardia Civil todo lo que acabo de decir, ¿por qué se lo dieron en horas cuando hay veces que determinadas personalidades tardan semanas o incluso meses en que se contemple el riesgo de atentado o el riesgo de agresión? Pues que alguien lo explique", ha criticado.
"Le han puesto escolta a alguien que no se merece esa escolta. Porque ayer el ministro del Interior dijo que era mentira, que era un bulo, que era fango. Y luego reconocieron que era verdad y que se había puesto escolta a la mujer", ha denunciado.
15 policías para Santaolalla
Del mismo modo, el subinspector ha criticado la información que dio en exclusiva en esRadio Laura García, la portavoz de Jupol, uno de los sindicatos mayoritarios de la Policía Nacional, que consistía en que Sarah Santaolalla, la tertuliana afín al Gobierno de Pedro Sánchez, dispone de 15 policías para su escolta que se retiran a testigos protegidos después de existir una sentencia judicial que señala que no hubo una agresión y un informe médico forense que ha dicho que no hay nada compatible con la agresión.
"¿No tiene que pagar alguien por ello? ¿No podemos emplear recursos para proteger a mujeres víctimas de violencia de género, que tienen cien víctimas por cada policía, y sin embargo hay quince policías por individuos que no han recibido ninguna agresión?", ha concluido Perdiguero.



