
Los casos de acoso a los agentes de la UCO no comenzaron con la actual directora imputada de la Guardia Civil, Mercedes González. La Fiscalía Anticorrupción sostiene que ya con el anterior director general, Leonardo Marcos, el equipo del teniente coronel Balas fue presionado para cometer una ilegalidad. Casualmente la misma que se le exigió al coronel Pérez de los Cobos antes de ser cesado: la de informar a los mandos políticos de las actuaciones judiciales en determinados casos.
En concreto, y por lo menos, en el que afectaba al hermano de Pedro Sánchez y que ha acabado en condena por enchufe a David Sánchez. La orden fue directa y la resistencia de la UCO exactamente igual: recordaron al director –ahora premiado por Sánchez con un puesto en Washington— que eso suponía una violación del secreto obligatorio en materia judicial.
"Más allá del particular devenir de este procedimiento administrativo abierto para depurar las posibles responsabilidades penales o disciplinarias, tanto el coronel al mando de la UCO en esa fecha, como el general al mando de la JPJ –Policía Judicial— relatan, sin fisuras, que fueron llamados a dar cuenta a principios del mes de julio de 2024 ante el entonces director general de la Guardia Civil, D. Leonardo Marcos González, estando presente el DAO, quien les reprendió por no haber sido informado de las diligencias practicadas en el seno de las diligencias previas que se estaban practicando en el Juzgado de Instrucción n.º 3 de Badajoz para depurar la responsabilidad de, entre otros, David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del presidente del Gobierno", sostiene la Fiscalía Anticorrupción.
"Esta información la reclamó una vez alzado el secreto de la causa con el reproche de enterarse por la prensa de la misma, haciéndole saber los citados mandos que, por imperativo legal, la UCO no puede informar de las diligencias que practique en el seno de una causa declarada secreta en funciones de policía judicial", señala Anticorrupción. "La respuesta del citado director fue la de compelerles a terminar antes del verano el volcado de toda la información de manera expeditiva". Acto seguido llegó la famosa fase ya conocida de que "se hiciera constar que "no había nada".
Los agentes de la UCO hicieron saber de nuevo que "el cumplimiento de dicho mandato era inasumible", pese a lo cual "se reorganizó el calendario de vacaciones de los miembros de la UCO para terminar el análisis de la información lo antes posible, y varios agentes debieron renunciar al disfrute de sus vacaciones en el periodo elegido". El relato prueba la orden de seguimiento especial de los casos que afectaban a los Sánchez, justo el objetivo de la cloaca. Y lo hace mientras se siguen confirmando los encuentros de Mercedes González con Leire Díez y las órdenes dadas por el DAO Manuel Llamas a los agentes para que se pusieran "de perfil" en los casos políticos.
De hecho, todo ello coincide con determinados mensajes trasladados por Leire Díez al comandante Villalba –topo del Gobierno en la trama Koldo— para que intentara investigar lo ocurrido con noticias publicadas en prensa en aquellos días que dejaban entrever la gravedad de los casos de corrupción.



