No está confirmado si el cloaquero es un arrepentido o estamos ante una trola de Anacleto, agente secreto. El día en el que Manuel Llamas —DAO de la Guardia Civil— deponía ante el juez Pedraz, se conoció que Pérez Dolset le había escrito para decirle que él no es oficial 2ª de fontanería socialista —la encargada era Leire—. Que él, desde hace años, es "un colaborador" del Cuerpo con una "hoja de servicios" intachable y pide, por favor, que le desvinculen de la cloaca. Se desconoce si ha pedido cita con el juez para ampliar detalles. Porque el DAO, que lleva unos días que no está para bromas, ha dicho algo así como: "el que faltaba", y se lo ha endilgado al primer general bocachancla que tenía a mano.Según parece, todo ha sido una trampa que le tendió la pérfida Leire. Él la acompañaba para hacer bulto y no se enteraba. Para que se hagan ustedes una idea, a Dolset le pasaba lo mismo que al hermano del presidente con su oficina de artes escénicas. Estaba a lo suyo y no prestaba atención. Como el delito y sus protagonistas —algunos todavía presuntos— dan audiencia, si mañana salen Leire y Dolset afirmando que cumplían una misión secreta para informar a la Superioridad de lo que se cocía en Ferraz, tengan ustedes por seguro que se lo publican y salen en la tele. Todo por el share o un clic.A un servidor lo que más le ha sorprendido de la noticia es que los escribientes periodísticos presenten al "colaborador" como un "emprendedor", sin aclarar qué es lo que emprendía. Porque Ábalos, a su manera, también era un emprendedor y a nadie se le ocurre presentarlo así. Javier Pérez Dolset fue condenado el pasado 1 de junio por el Tribunal de lo Mercantil número 11 de Madrid (Sentencia 44/2026) a responder con 28,5 millones de su patrimonio por el déficit concursal de la empresa ZED, además de inhabilitarlo 15 años para administrar bienes ajenos. Además, la Fiscalía Anticorrupción le acusa de un fraude de 30 millones en subvenciones y blanqueo de capitales. Y está su imputación por supuesta pertenencia a la cloaca socialista.Un "emprendedor" que es "colaborador" de la Guardia Civil suena muy guay. Cualquiera que conozca el paño pensaría que intentan blanquear al personaje y eso no está bien. Macarena Olona lo llama "sinvergüenza". Por el contrario, si al lector se le informa de la condena y de su futuro judicial, puede sospechar que el interfecto —o séase Dolset—, para salvar el pompis, proclame que es el Superagente 86. Esta historia no cuela, pero mezcle un poco de guardias civiles, espías, colaboradores, rusos… y le sale una "exclusiva cloaquera". Mañana será otro día. Lo llaman "periodismo de investigación".Pensando, iluso de mí, que Dolset era un señor fontanero arrepentido, le escribí un mensaje. Muy educado, hasta le trataba de usted, le ofrecí mi acerada pluma para contar su historia en Libertad Digital. A fin de cuentas nosotros fuimos los primeros en informar de la reunión en Ferraz del 25 de abril de 2024 (no sé por qué la UCO se empeña en decir que fue el 26) en la que, junto a Leire, Cerdán, Antolín, Juan Francisco Serrano y Patricia López, que fue la lianta, formaron el "núcleo irradiador" -que cursi era Errejón- de la "cloaca socialista". Me contestó con una amenaza muy amenazante. "Has hecho un daño incalculable… que te garantizo que vas a pagar". No es la primera vez, pero ya resulta molesto. De todas formas, deben saber los malos que si les he hecho "un daño incalculable" para mí es motivo de orgullo. Todavía hay rojos como Dios manda, que no estamos dispuestos a mirar para otro lado cuando pasa la mafia, presunta. Que les den.En Andorra se hicieron eco de la sorprendente exclusiva y recuerdan que Dolset y la periodista Patricia cobraron 300.000 euros de Higini Cierco —este señor era el dueño de la Banca Privada de Andorra que echó la persiana porque tenía un bisnes de blanqueo—. Entenderán ustedes que si te quedas sin banco pues jures venganza. El dúo cloaquero le vendió una burra ciega. Higini pagó y si te he visto no me acuerdo.Y esta es un poco la historia. Don Javier contando a quien quería escucharle —antes del PSOE estuvo con Junts— que era una víctima del Estado profundo, el mismo rollo del libro de Cerdán. Nadie le hacía caso hasta que, enajenados los dirigentes socialistas tras los días de reflexión de Sánchez, obedecieron la orden de "limpiar lo que haya que limpiar". Metieron en la túrmix a jueces, fiscales, guardias civiles, periodistas y se encomendaron a Leire, Dolset y Patricia López. La "operación cloaca" ha terminado delante de un tribunal y alguno piensa que se va a librar contando historias de espías.Don Javier debería colaborar con la justicia. Esto de "yo quedé con un guardia y le conté unas cosas de rusos" no da para mucho y al juez seguro que le importa un pimiento. A Leire ya no la conocen en el PSOE. A él no es que no le conozcan, es que para ellos es un advenedizo. No sé, dele usted una vuelta, y si le parece bien, escribimos una historia que ni Kim de la India. Sin acritud.