
La secretaria general del PP vasco y portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Bilbao, Esther Martínez, ha defendido la actuación de los asistentes que impidieron que un grupo de radicales abortara la retransmisión de la final del Mundial en la pantalla gigante instalada por su formación en el parque de Doña Casilda. En una entrevista en el programa En Casa de Herrero, de esRadio, ha asegurado que "con los sectarios nunca hay que dar un paso atrás" y ha reivindicado que lo ocurrido fue "defender la libertad".
Los altercados se produjeron unos 40 minutos antes del inicio del encuentro entre España y Argentina, cuando un grupo de personas, algunas encapuchadas, irrumpió en la zona, lanzó objetos, derribó vallas y arrancó parte del cableado de la instalación, interrumpiendo temporalmente la retransmisión. La Ertzaintza identificó posteriormente a 17 personas, entre ellas un investigado por amenazas con arma blanca y lanzamiento de objetos.
La pantalla gigante
Martínez ha cargado contra el PNV por oponerse durante semanas a la instalación de una pantalla gigante en Bilbao. "Han intentado cercenar el derecho que teníamos los bilbaínos a poder disfrutar de nuestra selección en nuestras calles, exactamente igual que en el resto de capitales de toda España", ha afirmado. A su juicio, ni las críticas de los dirigentes nacionalistas ni la irrupción de los radicales lograron su objetivo: "Ningunos han conseguido estropear ese disfrute que tuvimos".
La dirigente popular ha explicado que los alborotadores "vinieron por la parte de atrás, encapuchados" y que "todo su afán era la pantalla". Según su relato, los asistentes consiguieron contenerlos durante los primeros instantes hasta la llegada de la Ertzaintza. "No les íbamos a consentir reventarlo", ha subrayado.
Martínez también ha defendido que la respuesta de los bilbaínos desmintió el argumento del PNV de que no existía demanda para instalar una pantalla gigante. "¿Cómo se puede decir que no había demanda en Bilbao para poner una pantalla cuando 10.000 personas abarrotaron el parque?", se ha preguntado. A su juicio, el nacionalismo "quiere hacernos pasar a todos por el mismo aro", pese a que Bilbao es "una ciudad plural, abierta y liberal".
"Había familias, niños y abuelos"
Durante la entrevista, Martínez también ha explicado qué pasó por su cabeza cuando decidió situarse frente a los radicales, una escena que quedó grabada en varios vídeos difundidos en redes sociales.
"Había cientos y cientos de personas, familias, niños y abuelos. Yo no iba a consentir, en lo que yo pudiera hacer, que les incomodaran, que les agredieran o que se metieran allí", ha asegurado. "Esas cosas se sienten y uno sabe que tiene que estar y hay que dar la cara. Yo represento a los bilbaínos y doy la cara por ellos".
La secretaria general del PP vasco también ha reivindicado que en Bilbao se vive "con enorme pasión" tanto al Athletic como a la selección española. "Sentimos al Athletic y a la selección, y hay gente a la que eso no le gusta, que solo podemos sentir una cosa, la que ellos decidan", ha lamentado.
Denunciarán la agresión a un militante
Martínez ha confirmado además que el PP presentará una denuncia por la agresión sufrida por un militante del partido, Gonzalo Fernández, que recibió un golpe con un palo durante los incidentes. "No se puede consentir que pretendan agredir, señalar... la violencia de siempre, desgraciadamente", ha afirmado.
La dirigente popular ha añadido que, además de lo ocurrido en el parque de Doña Casilda, también se registraron episodios de intimidación en otros puntos de Bilbao. Según ha explicado, incluso su hijo y sus amigos fueron increpados por vestir la camiseta de la selección española cuando se dirigían a la pantalla gigante. "Lo que no podemos consentir es eso sin denunciarlo", ha dicho.
Por último, Martínez ha agradecido la actuación de la Ertzaintza y de la Policía Municipal durante los altercados, al considerar que evitaron que los radicales alcanzaran la pantalla, aunque ha insistido en responsabilizar políticamente al PNV por el clima generado en torno a la celebración de la final. "Con esta gente tan absolutamente sectaria, lo que no se puede dar nunca es un paso atrás, porque al final son fanáticos que están destilando odio todo el día", ha concluido.



