
Javier, un vecino de Ceuta, ha descrito en primera persona en Es la Mañana de Federico, de esRadio, cómo han transcurrido las últimas jornadas después del mayor asalto migratorio sufrido por Ceuta y ha asegurado que los ciudadanos han vivido la crisis con una profunda sensación de abandono institucional.
Aunque ha reconocido que la ciudad "aparentemente" ha recuperado cierta calma, ha advertido de que todavía permanecen inmigrantes ocultos en distintos puntos de la periferia y de que el miedo continúa entre muchos vecinos.
La desprotección vivida
Javier ha explicado que la tranquilidad actual contrasta con lo vivido durante los primeros días de la crisis: "Lo cierto es que hemos vivido tres o cuatro días que creo que únicamente los que vivimos aquí en Ceuta nos podemos imaginar o podemos decir lo que hemos sentido, porque hemos sentido una dejadez por parte del Gobierno brutal", ha afirmado.
En su opinión, los ciudadanos no estuvieron protegidos durante los momentos más delicados de la crisis. "Aquí en ningún momento hemos estado protegidos. La ciudad ha estado invadida, y cuando digo invadida es invadida literalmente", ha sostenido, antes de lamentar que mientras se reforzaba la seguridad durante la visita de miembros del Gobierno, "los ciudadanos de a pie, los que teníamos que ir a trabajar o estar con nuestros hijos, hemos sentido miedo".
Una ciudad paralizada
El vecino ceutí ha asegurado que su propia familia optó por permanecer confinada durante los momentos de mayor tensión: "Mi mujer y los niños se han quedado en casa, no han salido para nada", ha explicado, al recordar que circulaban imágenes de peleas, apuñalamientos y personas armadas. A su juicio, la situación justificaba el temor de muchas familias a salir a la calle.
También ha descrito las consecuencias que tuvo la llegada masiva de inmigrantes sobre el funcionamiento de la ciudad. Relató saqueos en establecimientos y escenas de aglomeraciones en supermercados, además de la presencia de miles de personas deambulando por las calles sin recursos básicos: "Yo no tengo para alimentar a 70.000", ha afirmado al referirse a la respuesta ciudadana, insistiendo en que esa responsabilidad "le corresponde al Gobierno".
Cuestiona la supuesta vuelta a la normalidad
Javier ha cuestionado el mensaje oficial sobre la vuelta a la normalidad y aseguró que todavía permanecían miles de inmigrantes en distintos puntos de Ceuta: "Están escondidos en barriadas de la periferia, están escondidos en los montes", ha señalado, convencido de que muchos permanecen ocultos mientras esperaban una oportunidad para continuar su camino.
Asimismo, ha criticado las órdenes que, según dijo, recibieron las fuerzas de seguridad de dejar de trasladar inmigrantes hasta la frontera y ha lamentado que algunos vecinos estuvieran actuando por iniciativa propia: "¿Qué tenemos que hacer? ¿Los propios ciudadanos el trabajo que tienen que hacer las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado?", se ha preguntado.
El temor a que vuelva a repetirse
Más allá de la emergencia inmediata, Javier ha apuntado que el episodio ha dejado una sensación de inseguridad entre los ceutíes: "El miedo existe y es latente", ha afirmado. "Ya lo han hecho, volverá a pasar", ha añadido, convencido de que la ciudad continúa siendo vulnerable a un nuevo episodio similar.
También ha puesto el foco en las consecuencias económicas derivadas de la crisis, recordando que la invasión ha coincidido con el inicio de la feria de Ceuta y ha obligado al cierre de numerosos negocios. Comerciantes, hosteleros, autónomos y feriantes, ha explicado, perdieron uno de los fines de semana de mayor actividad del año, con el consiguiente perjuicio económico.

