
Mientras arrecia la polémica entre los Gobiernos italiano y español por la crisis abierta en Ceuta, la portavoz adjunta del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, concede este martes una entrevista al italiano Il Messaggero sobre lo ocurrido en la ciudad autónoma, la política migratoria de Pedro Sánchez y sus implicaciones para Europa, con elogios a Giorgia Meloni, convertida en uno de los chivos expiatorios del Gobierno.
Álvarez de Toledo enmienda el relato sanchista señalando que la llegada de decenas de miles de personas no responde a las mafias sino que se trata de "un ataque premeditado y anunciado contra la soberanía y la integridad territorial de España y de toda Europa". "Dejémonos de eufemismos diplomáticos y llamemos a las cosas por su nombre", dice la diputada popular, que avisa de que es una crisis geopolítica en la que Marruecos se está "aprovechando la debilidad del fracasado Gobierno de Sánchez y está poniendo a prueba la capacidad de resistencia de nuestro país".
Sánchez, a su juicio, lanzó un mensaje "devastador" con la entrega del Sáhara Occidental a Marruecos: que "España, cuando se la presiona, retrocede". Lo que se ve ahora, es a su juicio "herencia de una política exterior desastrosa". "Sánchez ha humillado a España. Ha deteriorado las relaciones estratégicas con Estados Unidos", dice la popular mencionando la regularización masiva y defendiendo lo que a su juicio debería hacer el Gobierno: devolver a cada inmigrante llegado y "declarar que la integridad territorial de España no es negociable, que debe defenderse, porque está en juego también la soberanía europea". Después, blindar la frontera: "Nuestros ciudadanos tienen derecho a sentirse seguros y protegidos".
Lejos de compartir las críticas sanchistas a Italia y otros países, Álvarez de Toledo se alinea con Meloni y preguntada por la decisión de suspender Schengen apunta: "El problema es Sánchez, no Schengen. Se está convirtiendo en un problema grave para toda Europa". También tacha de "inaceptable" la carta de Sánchez quejándose ante la UE de las críticas de Estados miembros: "Acusa a Italia de egoísmo y dirige sus críticas contra Europa en lugar de contra los responsables de este ataque a España. Precisamente cuando deberíamos estar trabajando juntos. Europa merece un Gobierno español leal, que cumpla sus compromisos y proteja sus fronteras en lugar de debilitarlas generando tensiones sociales".
En la entrevista, aclara aspectos como la sentencia del Supremo que se sitúa como origen de la crisis: "El Tribunal no redacta la ley; la aplica. El Partido Popular advirtió repetidamente al Gobierno de que reforzara la legislación y tomara precauciones ante el riesgo de una llegada masiva". Y elogia la carta de los 22 líderes europeos sobre inmigración, signo, señala, de que "está surgiendo un nuevo consenso político en Europa" bajo máximas como que "todos somos iguales ante la ley", la necesidad de trabajar para hacer sostenible el Estado de bienestar y la integración "en un sistema de valores que garantice la libertad, la igualdad entre hombres y mujeres, la separación entre el Estado y la religión y la convivencia pacífica".
