
El presidente del Senado, Pedro Rollán, ha enviado cartas a los ministros de Interior, Fernando Grande-Marlaska; Defensa, Margarita Robles; y Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, para avisarles de las consecuencias legales de la decisión de los tres ministros de no comparecer en comisión en los días en que han sido citados, el 12, 13 y 17 de agosto.
El viernes, el Senado citó a Robles, Marlaska y Albares para que den explicaciones sobre la situación en Ceuta y también registró estas peticiones en la Cámara baja. Al mismo tiempo, los tres ministros solicitaron comparecer a petición propia en el Congreso, pero en la última semana de agosto, petición a la que se ha sumado también Félix Bolaños.
El Gobierno alegó que ha decidido hacerlo en la Cámara constitucionalmente prevalente, el Congreso. Pero Rollán recuerda en la misiva que la función de control parlamentario constituye una competencia atribuida por la Constitución a las Cortes Generales "en su conjunto" y, de igual manera, señala que el ordenamiento constitucional "no establece una posición de prevalencia entre el Congreso y el Senado en el ejercicio de la función de control del Gobierno".
Explica, además, que tanto el Congreso como el Senado ejercen "en igualdad de condiciones" la función de control del Gobierno y los ministros "no pueden elegir libremente" ante qué Cámara comparecer. Igualmente, Rollán acusa a Simancas de intentar "escamotear" al Senado su labor de control en la crisis ceutí siendo "descortés en lo político".
Por tanto, no acudir a estas comparecencias, "sin causa debidamente justificada y comunicada por los cauces oficiales", podrá dar lugar a la adopción de las medidas que procedan por parte de los órganos de la Cámara y a la exigencia de las responsabilidades que en derecho correspondan.
Por otro lado, Rollán rechaza el argumento de Simancas sobre que los ministros no disponían de tiempo suficiente para preparar sus intervenciones ya que recuerda que la entrada masiva de inmigrantes se produjo los días 30 y 31 de julio, mientras que las comparecencias del Senado están fijadas para el 12, 13 y 17 de agosto. Se trata de un argumento "inconsistente".