
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha reclamado este lunes al Gobierno la creación urgente de unas instalaciones que funcionen como un centro de internamiento de extranjeros para recluir a los inmigrantes ilegales que accedieron a la ciudad autónoma desde Marruecos a finales del pasado mes de julio. Esta petición se ha formalizado tras una reunión de trabajo mantenida con el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.
Vivas ha cifrado entre 8.000 y 11.000 los extranjeros que permanecen de forma irregular en el territorio ceutí. Ante esta grave crisis, el líder del Ejecutivo autonómico ha exigido un plan de contingencia estatal que persiga un doble objetivo: restaurar la normalidad en las calles y proceder a la expulsión de todos aquellos que participaron en lo que ha calificado de "invasión".
En sus declaraciones ante los medios de comunicación, el presidente autonómico ha dibujado un panorama preocupante sobre la situación actual de la ciudad. Ha denunciado que existen "miles de personas deambulando por nuestras calles, por nuestros barrios, miles de personas sin techo". Esta circunstancia, según ha advertido, está generando una creciente inseguridad ciudadana, supone un alto riesgo para la convivencia pacífica y perturba el funcionamiento ordinario de los servicios públicos esenciales.
Para atajar esta crisis, Vivas considera indispensable habilitar un espacio de reclusión temporal. El objetivo es que dicho recinto opere como un verdadero centro de internamiento de extranjeros, donde los migrantes permanezcan confinados. "Estamos diciendo que tendrán restringidas por razones objetivas y perfectamente justificadas la libertad de movimiento hasta tanto se tramiten los expedientes de expulsión y se culminen", ha recalcado.
11.000 personas, ha dicho, "es casi el 12% de toda la población de Ceuta, en la calle. Y generando, lógicamente, suciedad, y generando inseguridad, y generando inquietud y preocupación, y alterando el orden. Esta es la verdad"..
En esta misma línea, ha añadido que se trata de miles de personas deambulando por las calles, "sin un lugar donde poder atender y satisfacer sus necesidades vitales".
Además del aislamiento físico, el presidente de Ceuta ha subrayado la imperiosa necesidad de dotar a las administraciones de mayores medios humanos y materiales. En concreto, ha solicitado el refuerzo inmediato de las áreas de Extranjería, así como de los juzgados, la Fiscalía y la Policía Nacional, de cara a agilizar al máximo los expedientes de deportación. Igualmente, ha pedido ayuda para el área sanitaria, aludiendo a que el sistema autonómico de prevención de enfermedades contagiosas se encuentra completamente desbordado.
Un mando único
En el plano organizativo, el líder ceutí ha propuesto la instauración de un "mando único". Esta figura tendría el cometido exclusivo de coordinar, dirigir, evaluar y realizar el seguimiento continuo de este plan de choque, integrando a todos los Ministerios con competencias en la materia y al propio gobierno de Ceuta.
"Para que todo esto se pueda llevar a cabo de manera eficaz, esto tiene que ser urgente, tiene que ser inmediato, le he pedido un mando único, un mando único del Gobierno de la Nación, que sea quien tenga por cometido coordinar, dirigir y efectuar el seguimiento y evaluación de los pasos que se vayan dando respecto de este plan", ha recalcado.
Por último, Vivas ha hecho especial hincapié en la defensa de la soberanía nacional, considerando "absolutamente imprescindible" que el Ejecutivo central envíe un "mensaje inequívoco" de firmeza sobre la seguridad fronteriza. Ha recordado con preocupación los sucesos del pasado 30 de julio, denunciando que en aquel momento "la frontera estaba en manos de un país tercero" y quedó demostrada su vulnerabilidad. "España tiene medios y capacidades para garantizarle a Ceuta y al resto de España que nuestra integridad territorial, que nuestra seguridad en la frontera, están absolutamente garantizadas", ha sentenciado, advirtiendo de que una crisis de esta magnitud no puede volver a producirse "Esto no puede volver a ocurrir, ni el día 15 ni nunca", ha expuesto.