
La investigación de la titular del Juzgado Central de Instrucción nº 3 de la Audiencia Nacional, María Tardón, sobre la invasión de Ceuta apunta al Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska. La causa se originó tras la denuncia presentada por Iustitia Europa.
El exjefe de gabinete del exdelegado del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz, ha comparecido en sede judicial este jueves como testigo durante casi dos horas. Sanz dimitió después de que el Gobierno de Pedro Sánchez negara los avisos de la invasión que efectuó el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en los días previos al 30 y 31 de julio. De hecho, el propio Sanz era el canal de comunicación entre el entonces delegado del Gobierno Miguel Ángel Pérez Triano y el CNI.
Fuentes del caso consultadas por Libertad Digital afirman que "Sanz ha desvelado a la juez Tardón que intercambió 19 mensajes y una llamada telefónica con el CNI que no ha desclasificado todavía el Gobierno. El exjefe de gabinete del exdelegado del Gobierno en Ceuta ha acudido a la declaración con una carpeta con más de un centenar de folios de documentación. Además, ha afirmado que el Ejecutivo socialista efectuó una desclasificación cortada. Al final de su comparecencia, se ha volcado el contenido de su teléfono móvil y la magistrada Tardón tendrá que pedir al CNI desclasificar esta información, que a su vez tendrá que aprobar el Gobierno".
Cabe destacar que el Moncloa sólo desclasificó 3 documentos sobre la invasión de Ceuta de forma descontextualizada y el mensaje que envió el 29 de julio el jefe del CNI en Ceuta a la Delegación del Gobierno, pero aún quedan muchos documentos y mensajes clasificados que evidenciarían cómo se canalizó de forma adecuada la alerta sobre la invasión.
"Gonzalo Sanz ha descrito de forma muy ilustrativa la situación en la Ciudad Autónoma tras la invasión el 30 de julio a las 11 de la mañana: ‘Ceuta parecía Sarajevo, la ciudadanía estaba en pánico’. También ha afirmado que pudo ver a militares marroquíes en la playa de Castillejos, en una actitud completamente pasiva con los brazos en jarra permitiendo la invasión", añaden.
Las mismas fuentes consultadas por LD apuntan que "el exjefe de Gabinete ha relatado que desde la Delegación del Gobierno en Ceuta pidieron al Ejecutivo de Sánchez en Madrid acciones extraordinarias, conjuntas e inmediatas, tras conocer los avisos del CNI. Estas medidas las solicitaron a la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska que dirige Aina Calvo, a la Secretaría de Estado de Inmigración y a la Secretaría de Política Territorial, pero estas hicieron caso omiso. El 27 de julio se había producido una reunión entre la Delegación del Gobierno en Ceuta y la Ciudad Autónoma de Ceuta que derivó en un comunicado conjunto que no gustó nada a Moncloa".
"Frustración e impotencia" en la Delegación del Gobierno en Ceuta
Las mismas fuentes consultadas por este diario subrayan que "Gonzalo Sanz ha relatado la frustración e impotencia que se vivió en la Delegación del Gobierno en Ceuta ante la hecatombe que iba a sufrir la Ciudad Autónoma tras conocerse la sentencia del Tribunal Supremo y que a pesar de ello, Moncloa miró para otro lado. También ha afirmado que no hay un plan de seguridad en Ceuta para evitar una invasión como la vivida y que el asalto fue muy distinto a los vividos en años anteriores como en el 2021".
"El exjefe de Gabinete ha cerrado filas en torno al papel desempeñado por el ya dimitido delegado del Gobierno en Ceuta Miguel Ángel Pérez Triano y ha apuntado claramente más arriba hacia el Ministerio del Interior de Grande-Marlaska. No obstante, ha dejado claro que la información sobre la invasión desde el CNI y la Guardia Civil fluía y que él la transmitió correctamente en la Delegación del Gobierno", concluyen.
Póngase en contacto con nosotros en investigacion@libertaddigital.com
