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Se estrecha el cerco sobre los jefes socialistas de Mercasevilla

Los empresarios que grabaron la extorsión de los jefes socialistas de Mercasevilla, se ratifican en el juicio.

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El caso de los ERE comenzó por el ERE de Mercasevilla y sus intrusos. Pero el caso de Mercasevilla saltó porque dos empresarios del grupo La Raza grabaron la formulación verbal de un cohecho en Mercasevilla en el que aparecían implicados altos cargos de la empresa vinculados al PSOE y un delegado de la Junta en Sevilla. Ayer los empresarios ratificaron que los exdirectivos del mercado central de abastos Fernando Mellet y Daniel Ponce intentaron "extorsionarlos" pidiéndoles un "soborno" de 300.000 euros "para" la Junta de Andalucía a cambio de la gestión de la escuela de hostelería del Merca, que había sido subvencionada con 900.000 euros por la Consejería de Empleo.

Pedro Sánchez Cuerda y José Ignacio de Rojas, testigos en el juicio con jurado popular que se está celebrando en la Audiencia Provincial ya han confirmado que Mellet y Ponce les pidieron un "soborno" de 300.000 euros más otros 150.000 euros por la acometida eléctrica. "Nos vieron caras de tontos y nos querían engañar", precisó José Ignacio de Rojas.

Ambos empresarios dijeron haber firmado un documento de intenciones en el Colegio de Abogados con el gerente de Mercasevilla, Fernando Mellet, tras haber conversado informalmente con él del proyecto.

El exdelegado de la Junta, Antonio Rivas

Según estas declaraciones, la presencia de Juan Lanzas no fue requerida por los empresarios porque "no nos asesoraba", pero sin embargo estuvo en no pocas de las reuniones celebradas, como el exdelegado de la Junta, Antonio Rivas.

Una de tales reuniones tuvo lugar en la Consejería de Empleo con el entonces director general de Formación, Juan Manuel Fuentes Doblado, la funcionaria Regla Pereira y Lanzas. Tras ello, en diciembre de 2008 "recibí una llamada de Mellet en la que me decía que les habían concedido el 100 por 100 de la subvención solicitada", y a continuación, pasados Reyes, "me llamó Pereira para convocarme a una reunión".

El 16 de enero de 2009, Sánchez Cuerda, Pereira y Ponce se reunieron de nuevo y el último les dijo que "tenía una noticia buena y otra mala". Así, la "buena noticia" era que la Junta había resuelto conceder una subvención de 900.000 euros para la escuela, mientras que la "mala" era que "había dos gastos no previstos", uno de 150.000 euros por la acometida de la luz y otro de 300.000 euros "que la Junta solicitaba" como un "soborno", como "un dinero que no tenía explicación".

De un soborno a un maletín pegado a una amnesia

El dinero había que traerlo en un maletín que había que dejar olvidado en un despacho a convenir. Esa fue la gota que colmó el vaso de la indignación de los empresarios que acusaron a los presentes de robo. Una vez finalizada esta primera reunión, comentaron la petición del "soborno" con la dirección de La Raza y con el empresario José Ignacio de Rojas, quien se puso en contacto con un alto cargo de la Junta a quien conocía, en concreto Juan Gallo, entonces director del Gabinete de Relaciones Institucionales de Manuel Chaves.

Fue el propio Gallo el que animó a los empresarios a grabar los encuentros con los exdirectivos Mellet y Ponce. Fue el 27 de enero de 2009 cuando "decidimos llevar una grabadora por si se volvía a repetir el soborno y así tener constancia real del mismo". 

Regateo al descubierto

Ante la oposición de los empresarios y aunque decían hablar en nombre de la Junta, empezaron a regatear y hablaron incluso de rebajar los importes solicitados hasta los 200.000 euros, cantidad que era sensiblemente más baja que los 450.000 euros iniciales. A cambio, propusieron un trabajo de intermediación institucional de modo que a la nueva escuela de hostelería le llovieran encargos de caterings y comidas de trabajo.

"No me fié en ningún momento de ellos, porque no sabía" si el dinero solicitado "era para la Junta o para ellos; lo que sí sabía era que nos estaban robando y estafando", por lo que, una vez terminado ese segundo encuentro, José Ignacio de Rojas se puso en contacto con Juan Gallo y le entregó una copia de la grabación. "Me parece un robo, y así lo entenderá cualquier persona que haya escuchado la grabación o tenga dos dedos de frente", declaró.

Alguien voló sobre el nido de los cucos

Posteriormente, Mellet "me llamó un día en actitud muy nerviosa, diciendo que se desdecía de lo dicho, que no se nos iba a solicitar nada y que nos llamaría para una tercera reunión", que se celebró a los 10 o 15 días y en la que sólo estuvieron presentes, además de los empresarios, Pereira y el responsable de Formación. "Fue una reunión totalmente formal, se trató lo que se tenía que haber tratado en la primera", ha lamentado, señalando que esta cita también se grabó "porque no me fío de una persona que me había intentado extorsionar y robar".

José Ignacio de Rojas declaró que, tras la petición de la "mordida", se puso en contacto con Juan Gallo, quien "se asombró y me dijo que tuviéramos mucho cuidado", aunque ha querido dejar claro que la idea de llevar la grabadora fue suya. "Sé lo que hice y lo volvería a hacer 20 veces, porque era, no en defensa mía, sino de los ciudadanos, de los parados, y de los niños saharauis", ha agregado.

El abogado de Ponce ha preguntado a los empresarios si, tras la petición del dinero, hicieron gestiones con los bancos para obtener los 300.000 euros, pero Sánchez Cuerda ha contestado de manera tajante: "para Mercasevilla no hemos pedido ni un duro".

Hoy declaran como testigos el exconsejero de Empleo Antonio Fernández; el exviceconsejero Agustín Barberá; Juan Lanzas; Juan Gallo y el entonces responsable del gabinete jurídico de la Junta, Francisco del Río.  

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