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La guardia pretoriana de Susana Díaz, 7: Antonio Pradas, el jardinero fiel

Se afilió a los 15 años a Juventudes Socialistas, de donde vienen algunos guardias pretorianos de la jefa y ella misma.

(Sevilla)
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Antonio Pradas | EFE

Cuando me refiero a jardinero, quiero decir que es alguien que cuida de las flores, pero no que las siembra ni que diseñe su posición en el jardín ni, mucho menos, que las cree o cruce en un invernadero. A lo mucho, las poda y las riega. El trabajo base es de otros. Se ha visto con claridad en los prolegómenos del ya histórico y escandaloso Comité Federal del PSOE. Pradas fue el emisario, e incluso tuvo un papel mediático momentáneo, pero la gran operación de acoso y derribo del "largo caballero" fue tejida por otros.

Su momento de gloria se lo proporcionó Pedro Sánchez cuando consintió que le cerrasen la puerta de Ferraz, a él, que era mano de Susana y miembro de la Ejecutiva Federal. Pero viene de lejos porque se afilió a los 15 años a Juventudes Socialistas, de dónde vienen algunos guardias pretorianos de la jefa y ella misma.

Ciertamente, Pradas es fiel (a Susana). Antes del inolvidable Comité Federal y sin ocultarse lo más mínimo, defendía la necesidad de una gestora que orientase el futuro del PSOE. Ya conocía, y había transmitido, que era voluntad de Pedro Sánchez reformar la Constitución cediendo algo, mucho o todo, ante el nacionalismo catalán y su amiguete enmascarado en el PSC, Miquel Iceta.

Por ejemplo, el contenido de sus tuits y retuits de finales de septiembre: "Censuro el atrincheramiento de Pedro Sánchez. Tenemos reglas y hay que cumplirlas: gestora, Com.Federal y Congreso para recuperar credibilidad"; "@PradasTorres: Me voy a dejar la piel porque se abran las puertas de Ferraz a los militantes, que es nuestra casa del Pueblo; Las normas del @PSOE son bien claras. Procede una Comisión Gestora como ha dicho el compañero @PradasTorres; "Vergonzoso que se haya dejado a las puertas de la casa de tod@s l@s socialistas a @PradasTorres".

Pero poco antes, en marzo de 2016, escribía en su web desde el Congreso:

"Escribo desde el Congreso, en un momento apasionante para formar parte de esta Cámara, una institución en la que, como por fortuna viene siendo realidad desde la recuperación de nuestra democracia, se escribe el futuro del país. Y quiero hacer una apelación a las fuerzas del cambio, porque de ellas depende que eche a andar el gobierno progresista y reformista que ha propuesto Pedro Sánchez, o que siga gobernando Mariano Rajoy. He ahí la encrucijada en la que nos encontramos: cambio o continuidad; Pedro Sánchez o Mariano Rajoy. No hay otra, por más que algunos nos intenten confundir con sus juegos malabares."

Pues sí había otra, que ahora defiende el mismo Pradas sin inmutarse espiritualmente.

"Soy Antonio Pradas y nací, en 1963, en la localidad sevillana de El Rubio". Eso dice en su presentación oficial en la web del PSOE. Digamos para los neófitos de la política andaluza que El Rubio está en la Sierra Sur de Sevilla. Tiene mérito haber llegado a ser alcalde de su pueblo natal (1995-2004) porque en esa Sierra sevillana campan a sus anchas desde hace décadas el dúo ocupador de tierras y supermercados, Juan Manuel Sánchez Gordillo y Diego Cañamero, hoy diputado por Podemos. Por cierto, que en El Rubio se dice: "Colorao, gordo y Pérez, de El Rubio eres". Pues no en su caso. Pero sí lo fue el que IU le pidiera explicaciones por un dinero de un PER extraordinario, 24 millones, de los que no se sabía el paradero. Incluso lo denunció como ejemplo del famoso fraude.

Eso sí, Pradas sabe de gestoras. Por ello lo traemos a colación, su participación en la crisis del PSOE de Écija en 2003. Verán, una facción del PSOE ecijano fue desautorizada por el Comité Federal socialista que impuso una gestora que presidió, fíjense, Antonio Pradas. Es más, una de las desautorizadas era Carmen Castilla, la número 3 del PSOE ecijano que ahora es, qué coincidencia, secretaria general de la UGT de Andalucía, la que señaló como fea a Susana Díaz.

Luego acompañó a Susana Díaz en toda la aventura que le unía a José Antonio Viera y a Fernando Rodríguez Villalobos. De hecho, como es sabido, se alineó contra Alfredo Pérez Rubalcaba y aceptó la defensa de la candidatura de "Mari Carmen, la de Olula", como describieron a Carme Chacón sus adversarios andaluces. Luego persistió en ese equipo y llegó a donde ha llegado.

Su salto a Madrid fue una carambola originada por una de los muchos disgustos que Pedro Sánchez le ha dado a Susana Díaz, pero su cabeza sigue estando, demasiadas veces en Sevilla. Por eso, en uno de sus últimos tuis se ha cabreado con el ya famoso alcalde de Jun, el también socialista, José Antonio Rodríguez, que dicen tiene un ego como la catedral de Burgos. El caso es que el de Jun afirmó en un minimensaje electrónico que Pradas había perdido unas elecciones en El Rubio. Pradas, indignado, dijo: "@JoseantonioJun. Compañero, te recordaré hasta que reconozcas que has mentido; nunca perdí las elecciones en mi pueblo. Mejores resultados q tú." Ea. Y añade en otro puyazo a continuación: "@JoseantonioJun cuando perdí yo unas elecciones en mi pueblo? me fui con 8 concejales de 11. Incluso más que tú. Y sin redes...Salud". Ya ven la redacción.

"Soy licenciado en Derecho, en la especialidad de Derecho Público, y experto en Urbanismo por el Centro de Estudios Municipales y de Cooperación Internacional (CEMCI) de la Diputación de Granada", sigue autobiografiándose. En realidad, nunca salió políticamente de Sevilla hasta hace poco. Ha sido asesor jurídico en la Agencia de Desarrollo Local del Ayuntamiento de Estepa (Sevilla), vicepresidente del Organismo Provincial de Asistencia Económica y Fiscal (OPAEF) de la Diputación de Sevilla y de la Sociedad Provincial de Desarrollo Local y Jefe de Gabinete de la Presidencia de la Diputación de Sevilla, Secretario General de la Agrupación Socialista de El Rubio, Secretario Comarcal, Secretario de Política Municipal y Vocal en la Comisión Ejecutiva de Sevilla y Secretario de Sostenibilidad y Medio Ambiente en la Comisión Ejecutiva Regional del PSOE de Andalucía.

Con maldad se ha dicho que le verdadera carrera de Pradas, de Verónica Pérez y otros es la "pesoelogía", que tiene muchas más salidas que las tradicionales. Con mucha más maldad, se ha narrado que el "comando Luena" filtró los currículos de los conocidos como "golpistas" en blanco.

Pero volvamos a la catapulta política que le situó en Madrid. El principal disgusto que Pedro Sánchez le dio a la lideresa fue postularse como candidato socialista en las elecciones del pasado mes de diciembre de 2015 cuando su pacto con la lideresa fue limitarse a ser meramente secretario general y que luego ya se vería. A lo mejor la segunda mortificación más importante fue impedir que Mario Jiménez, a quien Susana le debía un puesto de honor y al que José Antonio Griñán apreciaba muy especialmente, fuese designado secretario de organización o, cuando menos, algún otro cargo considerado pieza esencial en la Ejecutiva Federal que ella misma había entregado en bandeja a su valido Pedro Sánchez.

Pero, lamentablemente, éste se cargó a Mario Jiménez y sólo admitió que fuese Antonio Pradas el que ocupara la Secretaría de Política Federal. Le vería más bizcochable, pero no acertó. Por eso, Pradas puede decir en su sucinta autobiografía que "actualmente, soy diputado por Sevilla en el Congreso de los Diputados". Fue en las listas de Pedro Sánchez y fue elegido en el Congreso Extraordinario del PSOE de 2014.

Su papel estelar le llegó en la crisis previa al Comité Federal cuando llevó las dimisiones de los 17 miembros de la Ejecutiva a Ferraz, 70 y no le dejaran entrar por orden de César Luena y Pedro Sánchez. Entonces, Pradas pronunció su lapidaria frase: "César Luena ya no es secretario de Organización del PSOE", rodeado de medios de comunicación y exhibiéndose como víctima de un exilio impresentable de su propia casa.

Como colofón, digamos que dice que "me gusta la música de los 80 y 90 y la lectura, sobre todo, la novela histórica (sólo menciona a "Cien años de soledad" como referencia principal). Escribo poesía". Lo confirma en otro sitio donde subraya "ser Alcalde de mi pueblo ha sido mi mayor logro. Tengo un hijo, he plantado muchos árboles y guardo algunos libros de poesía en un cajón, por si algún día supero el pudor que me impide publicarlos".

Palabra de honor que hemos buscado algún verso de este hombre, pero no lo hemos encontrado. Emocionados andábamos cuando hallamos estos versos escritos en El Rubio, su pueblo:

"De noche sueña un jardín
con un estanque con ranas
y un jilguero cantarín
que venga de otro confín
hasta anidar en sus ramas.
Imagina un podador
de primorosa tijera
que aligere su espesor
causándole, sin dolor,
cortes que unirá con cera"

Pero no, no eran de Antonio Pradas Torres, sino de Manuel Pérez Caro, un poeta local. Lástima.

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