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Rajoy obvia el asesinato de Zaragoza mientras Rivera lo lleva al Congreso

Ciudadanos aboga por “hacer un trabajo de educación, valores y respeto por los símbolos”. Zoido reclama “tolerancia cero” con el radicalismo.

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Rajoy obvia el asesinato de Zaragoza mientras Rivera lo lleva al Congreso
Rajoy, en el Congreso este miércoles | EFE

Mariano Rajoy optó por obviar el brutal asesinato acaecido en Zaragoza. Puso el foco en otros asuntos y delegó el caso de Víctor Láinez en Juan Ignacio Zoido, que desde Valencia reclamó "tolerancia cero" con el radicalismo. Ciudadanos, mientras, decidió denunciar lo ocurrido en el mismísimo hemiciclo del Congreso de los Diputados. PSOE y Podemos no le dieron especial relevancia.

Por la mañana, el presidente contestó a las preguntas de la oposición en la última sesión de control al año. Hizo un balance "muy razonable" de su gestión y defendió la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Se paró unos instantes con los informadores ya en los pasillos de la Cámara. "Que le vas vaya bien y si es posible a mí también", contestó ante los deseos de "feliz Navidad" de una periodista.

Dentro, en el hemiciclo, Juan Carlos Girauta aprovechó su turno de palabra, durante un rifirrafe con Rafael Catalá, para hablar de lo ocurrido en Zaragoza. Fue el primer político que lo hizo. "No quiero desaprovechar la ocasión para condenar con toda repulsa y con verdadera repulsión el crimen de odio, el asesinato por odio que ha tenido lugar", afirmó. El portavoz naranja citó expresamente a Láinez, "asesinado por exhibir los colores" de la bandera de España.

El ministro de Justicia reaccionó sumándose a la condena, que hizo extensiva a la campaña de acoso que están sufriendo las formaciones constitucionalistas durante la campaña de las elecciones catalanas. "Me adhiero a su repulsa por este asesinato, así como por todo tipo de insultos en una campaña a candidatos y personas que democráticamente están haciendo valer sus opiniones e ideas", fueron sus palabras exactas.

Ciudadanos fijó su posición a primera hora de la mañana y con claridad, lo que provocó que el PP fuera a rebufo. Casi al mismo tiempo que Girauta, Albert Rivera, presente en el escaño pero al que no tocaba preguntar al Gobierno en esta ocasión, condenaba en Twitter el asesinato y mostraba su respaldo a la familia de la víctima. Después, atendió a los medios de comunicación para hablar con más profusión sobre el tema. "¿Por qué en este país te puede costar la vida, o que te tiren un cóctel molotov a tu casa, el lucir la bandera constitucional?", se preguntó. Y añadió: "Eso, lamentablemente, pasa en nuestro país y no pasa en otros países. Así que seguramente tendremos que hacer un trabajo de educación, valores y respeto por los símbolos".

En este sentido, el líder centrista reclamó un refuerzo de los valores emanados de la Constitución: "Trabajar en la Educación, en los valores civiles, en los valores constitucionales, precisamente para que en España cualquier ciudadano pueda poner la bandera, si quiere, en su balcón, lucirla con normalidad, o no llevarla, pero desde luego en libertad", defendió. A su juicio, España tiene que "curar ese odio que se ha generado, que algunos han inoculado" ejemplificado, prosiguió, en los silbidos "con impunidad" al himno nacional de los últimos años o a la quema de banderas nacionales.

El Gobierno tardó en reaccionar, pero lo acabó haciendo. También el PP, siendo Pablo Casado el primero en pronunciarse en las redes sociales. Desde Valencia, el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, fue rotundo: "Hay que tener tolerancia cero con quienes ejercen violencia, sobre todo cuando venga del radicalismo de un signo u otro. No hay que consentirlo, hay que luchar contra todo tipo de violencia y estar unidos con la familia y amigos de la víctima", destacó.

El ministro confirmó el perfil del detenido, un hombre de 33 años, de nacionalidad chilena, que fue condenado a cinco años de cárcel por arrojar una piedra a un policía local de Barcelona durante un desalojo okupa en 2006. El agente quedó en estado vegetativo. "Es una persona que, sin duda, es muy radical y ese radicalismo lo ejerció contra esta persona -la víctima de Zaragoza-", razonó. Dicho esto, se felicitó de que "esta persona ya está detenida y ha pasado a disposición judicial".

Rajoy encomendó a Zoido encargarse caso de Laínez y siguió con el plan establecido por sus asesores. Tras asistir a la sesión de control, se trasladó por sorpresa a Badalona, donde se dio un paseo electoral en el que fue aclamado por los vecinos. "Viva España", le gritaron en varias ocasiones. No se paró ante los periodistas. Después, tomó la palabra en la nueva sede del PP en esa localidad. El Gobierno "va a seguir ahí" el día 22 para garantizar que se cumpla la ley, se comprometió. Esto es, por segunda vez en una semana, no descartó la aplicación de nuevo del artículo 155.

No terminó ahí su jornada. Por la tarde, también estuvo en las bodegas de Freixenet, dentro de la campaña de su partido en contra del boicot a los productos catalanes. "Pido que no se castigue a nadie, que no se boicotee a nadie, por ser catalán. El empresario es alguien que genera riqueza", defendió. Nada sobre Láinez, tampoco a través de las redes sociales. "Trabajaremos hasta el final para que todo el mundo vuelva a Cataluña y haya normalidad", remató en compañía de José Luis Bonet.

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