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Santiago Abascal: "La izquierda nunca ha aceptado la democracia"

Santiago Abascal dice en una entrevista en LD que "no se arrepiente de ningún fichaje" y avisa de que los resultados del 28-A darán sorpresas.

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Santiago Abascal, posando para LD. | David Alonso Rincón

Santiago Abascal sale a nuestro encuentro en un bar cercano a la sede donde hacemos tiempo hasta la hora acordada para la entrevista. "Vengo a desayunar con vosotros", dice antes de las 11 de la mañana. Pide una tortilla de atún y rechaza el pan: "No debo", se excusa amablemente en referencia a la dieta. Asegura que hace menos deporte del que le gustaría por el ritmo de trabajo que lleva y admite que sin un entrenador es difícil mantener la disciplina.

Charlamos sobre su juventud en el País Vasco y también en Galicia, de donde procede parte de su familia y donde pasó algunos veranos en Sangenjo. "Iba cuando todavía era un pueblecito pesquero", dice con añoranza. "Volví hace poco y la casa de piedra en la que me alojaba es ahora un edificio", se lamenta recordando parte de su infancia.

Nos comenta lo abrumado y agradecido que está por el apoyo de la gente y hablamos de cómo, en poco tiempo, sus actos se han convertido en un auténtico fenómeno de masas, como si de una estrella del rock se tratara. Nos muestra orgulloso varios colgantes que esconde debajo de la camisa, regalos de los simpatizantes que acuden a sus actos: "Esta es la medalla de la Virgen de Covadonga y esta la Cruz de San Benito. También me han regalado el Cristo de la Buena Muerte de la Legión".

PREGUNTA (P): ¿Qué sientes cuando ves que quienes acuden a tus mítines se arriesgan a ser increpados o agredidos?

RESPUESTA (R): Siento, en primer lugar, que estamos acertando porque estamos haciendo que se resquebrajen todas las traviesas de la dictadura de la corrección política y eso es un gran triunfo. A la vez siento preocupación por esa gente que viene a los mítines de Vox y un gran enfado por la responsabilidad que tiene el presidente del Gobierno. Esos encapuchados y embozados solo son la avanzadilla de la dictadura progre de Pedro Sánchez. Son los comunistas en algunos lugares y los proetarras en el País Vasco. Son los apoyos que Pedro Sánchez ha necesitado para llegar ilegítimamente al Gobierno de España.

P: ¿Hay un retroceso de libertades?

R: No tengo ninguna duda. Estamos viviendo una de las campañas en las que el odio y la violencia están prendiendo de una forma más clara. Hay una batasunización de la política española. Estamos acostumbrándonos a ver con normalidad cosas que nos parecían impensables hace 15 años, cosas que solo ocurrían en el País Vasco y que ahora ocurren por toda España. La izquierda se ha quitado la careta gracias al zapaterismo porque la izquierda nunca ha aceptado la democracia, nunca ha aceptado los resultados electorales y tiene que utilizar la presión social para conseguir sus objetivos. Fundamentalmente la violencia política en España durante toda la democracia ha venido de la izquierda y el separatismo, la inmensa mayoría.

Después de desayunar, nos trasladamos a la sede del partido. Un trayecto de apenas unos metros que parece interminable porque varios transeúntes le paran para saludarle, hacerse fotos con él y pedirle que "no les defraude": "Eres nuestra esperanza", le dicen. Incluso un conductor estaciona el coche en mitad de la calle y se baja para darle la mano y pedirle que "salve" a España.

La entrevista se desarrolla horas antes de que Vox sea excluido del debate de Atresmedia, que afrontaba "con tranquilidad". Acudimos a su despacho en el nuevo local que inauguraron hace apenas un mes: "Se nos quedó pequeño el día que lo abrimos", asegura Abascal señalando a algunos de los trabajadores y voluntarios que colaboran con Vox. En el camino le entregan cartas, le enseñan unas láminas de toros y le traen un cuadro de su padre y su tío montando a caballo en su tierra natal. En su día a día le acompañan fotos de sus cuatro hijos y su mujer, Lidia Bedman, ‘influencer’.

P: ¿Te atreverías a hacer un pronóstico sobre lo que va a ocurrir el 28A?

R: No nos creemos las encuestas porque hay muchos medios de comunicación que las publican, que son las hojas de propaganda de los grandes partidos. En Andalucía se pronosticaba una modestísima entrada de Vox en el Parlamento andaluz y ni una sola puso encima de la mesa la posibilidad de una alternativa a la corrupción socialista en Andalucía. Desde Vistalegre, a Vox se le ha estigmatizado, se ha dicho que éramos un partido fascista, xenófobo, racista, machista, borrachos nos acaban de llamar desde El País, y eso hace imposible que la gente conteste en libertad cuando una empresa de encuestas le pregunta qué va a votar. Nuestro pronóstico es que el resultado va a ser sorprendente para mucha gente y que va a estar muy por encima del pronóstico de las encuestas.

P: ¿Estaríais dispuestos a entrar en el Gobierno con PP y Cs si dan los números?

R: La experiencia de Andalucía es buena en algunas cosas y muy mala en otras. Es buena porque se ha podido desalojar al socialismo corrupto y espantar al comunista chavista pero es mala porque PP y Cs no se atreven a derogar las leyes totalitarias de la izquierda en materia de memoria histórica, de género... no se atreven a colaborar con la policía en materia de inmigración para expulsar a los 52,000 ilegales que están aprovechándose de la sanidad andaluza y provocando el colapso en las listas de espera. Creemos que no es suficiente con que Vox apoye desde fuera, es necesario que Vox lidere la alternativa. Lo que tienen que plantearse ellos es si apoyarían un gobierno de Vox.

P: ¿Qué propuestas serían irrenunciables en esa futura negociación?

R: Vox es un partido muy firme y con unas convicciones muy claras pero es un partido lleno de gente sensata. Vox no puede pretender, si no tiene la mayoría absoluta, imponer todo su programa electoral. Esas renuncias son normales y las entiende cualquiera. Si los españoles nos dan una gran mayoría tendremos que renunciar a mucho menos que si somos la tercera fuerza de esa alternativa al Frente Popular y separatista. Serán los números los que digan qué es irrenunciable pero nuestra prioridad es el restablecimiento del orden constitucional en Cataluña, la detención del golpismo que sigue en marcha, la ilegalización de los partidos separatistas y la recuperación de competencias. Además de eso, la derogación de las leyes ideológicas del zapaterismo y una drástica rebaja fiscal que devuelva a los españoles y las familias el protagonismo que merecen.

P: Al día siguiente de intervenir Cataluña, ¿qué es lo primero que habría que hacer?

R: Al día siguiente no se va a resolver el problema. No queremos engañar a nadie. El odio ha anidado en Cataluña, la desafección hacia España es clara en una parte de la población, pero para que se pueda revertir esa situación es necesario hacer una política a largo plazo y que sea muy contundente en sus inicios. ¿Qué hay que hacer? Lo que no se hizo con ese artículo 155 de broma de Mariano Rajoy, Pablo Casado y Albert Rivera. Es decir, intervenir TV3, recuperar las competencias en materia de educación y disolver los mossos d’Esquadra que se han convertido en un cuerpo auxiliar al servicio del golpismo, con un matiz, hay que hacer una pasarela para que los mossos leales a la Constitución puedan incorporarse al cuerpo nacional de policía. Hemos estado a punto de permitir que los mossos cayesen en la traición, siendo además un cuerpo armado.

P: Mariano Rajoy y Pedro Sánchez han sido criticados por conceder pocas ruedas de prensa ¿si llegas a la presidencia del Gobierno te someterás más a menudo a las preguntas de los periodistas?

R: Es un compromiso que no voy a establecer porque, no es que me sienta muy maltratado por los medios, es que somos muy maltratados por los medios de comunicación, en general, con excepciones. Y nos hemos dado cuenta que para comunicarnos con los españoles no les necesitábamos, que podíamos hacerlo por otras vías, por las redes sociales o medios de comunicación alternativos que actúan con libertad. No nos vemos en la obligación de comparecer especialmente y de manera asidua. No tengo por qué dar una entrevista a quien nos llama borrachos.

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Santiago Abascal, durante la entrevista para LD. | David Alonso Rincón

P: Vox propone regresar a la ley del aborto del año 85 modificando el supuesto de daño psicológico para la madre ¿de qué forma?

R: El peligro para la salud de la madre no puede ser una excusa psicológica, tiene que ser una cuestión que los médicos determinen y que sea de verdad un peligro para la salud de la madre. Nosotros más que plantear la penalización, la persecución, lo que queremos es dar alternativas. Facilitar a todas esas familias que tienen un embarazo no deseado, que puedan llegar hasta el final con ese embarazo. Todas esas personas que lo están pasando mal porque están en paro, hay que ayudarlas, el Estado está para eso. Ahora todo se encamina a facilitar el aborto. Cuando una mujer se queda embarazada lo primero que se le pregunta es si es deseado. Queremos que lo primero que se ponga encima de la mesa es ¿qué necesitas para llegar a buen término? Hay que cambiar la visión sobre el aborto, apostar por la vida porque tenemos también un gravísimo problema con la natalidad que afecta a todo, a las pensiones…

P: ¿Cambiar la visión? ¿A qué te refieres?

R: Soy consciente, y no lo ocultamos, de que este no es uno de los asuntos que nos da más votos pero es la posición de Vox, sabemos que no podemos convencer al resto pero creemos que en España tiene que imperar más la cultura de la vida que la de la muerte y vamos a trabajar por ello aunque nos quite votos.

P: ¿No os resta votos que se asocien a Vox ideas manifestadas por algunos de vuestros fichajes más polémicos sobre, por ejemplo, el Holocausto?

R: Nos han llamado nazis y sionistas, de todo, pero no estoy arrepentido por ningún fichaje. Un debate historiográfico de un historiador no afecta a Vox y tenemos muy claros cuáles son los dos regímenes que han ocasionado más muertes a lo largo de la humanidad y han sido el régimen nacional socialista y el comunista y en el caso del nacional socialista, además, de una manera industrial y planificada y ahí tenemos absolutamente clara nuestra posición y nuestra condena.

P: ¿Vais a emprender acciones legales contra quienes os comparan con los nazis como el director del CIS, José Félix Tezanos, o la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo?

R: Estamos ahora ocupados con la acusación popular contra el golpismo separatista, acusación popular que ha suplido las carencias del Estado, las carencias de esos partidos que ahora nos insultan, y no tenemos capacidad de querellarnos contra todos los que nos insultan. Además estoy convencido de que cada insulto de esos son un buen puñado de votos. Por tanto, que sigan insultándonos porque insultan a mucha gente, como la hoja de propaganda del PSOE, que es El País, que llamó borrachos a los votantes de Vox. Frente a esos insultos nosotros, con serenidad, el 28 de abril, vamos a darle a España un gran cambio.

"Ni somos nacionalistas exacerbados ni somos patriotas constitucionales"

P: Se habla de Vox como un partido nacionalista español ¿Lo es?

R: No me siento identificado con esa definición. Yo vengo de donde vengo y creo que el nacionalismo es una hinchazón exagerada del sentimiento y además es una hinchazón contra otros y a nosotros no nos caracteriza. Nosotros nos sentimos más identificados con el patriotismo, un patriotismo de verdad, no de broma, de pega, descafeinado, de esos que solo son capaces de hablar del patriotismo constitucional. Estamos en una posición intermedia, ni somos nacionalistas exacerbados ni somos patriotas constitucionales porque nuestra patria no es la constitución, nuestra patria es España.

P: Sobre vuestras política migratoria, a una persona que entra ilegalmente en España pero demuestra que ha venido a trabajar, que no comete delitos e incluso puede tener aquí familia, ¿se le debe impedir de por vida regularizar su situación aunque pueda ser beneficioso para el país?

R: Hay normas muy claras y no hay que hablar de las excepciones. El mensaje que hay que lanzar a los que traten de venir es que si entran ilegalmente no se van a poder quedar porque el problema es que, sí, puede haber casos de personas que han entrado ilegalmente, que pueden tener arraigo y acabar beneficiando al país, pero lanzar el mensaje de que eso es posible supone que vengan otros muchos que no quieren beneficiar al país sino que quieren beneficiarse de las ayudas sociales del país y que además no están dispuestos a integrarse entre nosotros. Por lo tanto ahí vamos a ser muy firmes. Creemos que hay que reforzar nuestras fronteras con los medios materiales y jurídicos necesarios que hay que dar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y hay que lanzar el mensaje de que quien entra ilegalmente en España se va inmediatamente de España, que no va a poder ser regularizado ni va a poder acceder a las ayudas sociales ni a ningún tipo de sanidad. Eso es muy importante para terminar con el efecto llamada, que es una política suicida, porque aquí no cabe toda África.

P: Priorizar una inmigración sobre otra en función de su origen ¿no es discriminatorio? ¿podría ser inconstitucional?

R: Es una discriminación que hacen casi todos los países. Eligen las cuotas de inmigración en función de muchas cosas. Puede ser por origen o puede ser por profesiones. Nosotros lo que decimos, y no nos vamos a bajar de ese burro, es que hay inmigrantes hispanoamericanos que son nuestros compatriotas hispanoamericanos en realidad, hermanos hispanoamericanos, que se adaptan bien a vivir entre nosotros, comparten la mayor parte de los valores. En cambio las personas procedentes del mundo islámico no se adaptan de la misma manera. Hay que priorizar una inmigración sobre otra con toda claridad ¿eso es discriminatorio? Igual de discriminatorio que cuando uno abre la puerta de su casa y decide quién entra y quién no entra pero eso no choca para nada con la Constitución que dice que los españoles son iguales ante la ley y que no puede haber ningún tipo de discriminación. Pero España sí puede discriminar quién entra en España y quién no entra en España. Si llama alguien a la puerta le tenemos que preguntar quién es, qué quiere, qué viene a aportar, qué viene a pedir e incluso qué tiene en la cabeza.

P: ¿Cerraríais la puerta a la inmigración procedente de países islámicos?

R: Yo creo que a esa inmigración no hay que priorizarla en ningún caso y hay que evitarla porque además ya hemos visto a qué tipo de problemas está dando lugar en toda Europa. Por suerte en España esa inmigración es menor, todavía. Hay quien dice no es un problema, que no estamos en los niveles de Europa. Bien, yo no quiero que lo sea, por eso preferimos ponernos la venda antes que la herida.

P: Proponéis que a los inmigrantes nacionalizados que cometen delitos graves se les pueda retirar la nacionalidad...

R: No es normal que alguien que se nacionaliza y que actúa contra el propio país pueda mantener la nacionalidad. A un español de origen no le podemos retirar la nacionalidad pero a un español de adopción que lucha contra el país, contra sus libertades, que acaba siendo un yihadista, por ejemplo, hay que retirarle la nacionalidad inmediatamente.

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Un detalle de la chaqueta de Abascal. | David Alonso Rincón

P: ¿No supone eso asumir que el sistema jurídico español es incapaz de dar respuesta a ese tipo de delitos?

R: Podríamos tener condenas, es una opción, pero yo creo que es mucho mejor mandarles de vuelta a cusa y con condenas además a través de acuerdos con sus países. Lo que queremos es que paguen pero que paguen en su país. No les queremos con nosotros.

P: ¿Hay que eliminar las subvenciones al cine?

R: Soy partidario de eliminar las subvenciones ideológicos y creo que el cine español se ha convertido en gran medida en algo ideológico. Soy partidario de eliminar las subvenciones a los partidos políticos, a los sindicatos, a las organizaciones patronales y también a las ONGs ideológicas. Hay cosas que se subvencionan que no son cultura. ¿Qué creo que tiene que subvencionar el Estado del cine? Todo aquello que tenga que ver con el patriotismo, con la cohesión nacional. España tiene motivos para hacer grandes producciones sobre nuestra Historia que las han acabado haciendo en Hollywood históricamente. ¿Por qué no podemos apostar por ello? Ahí yo creo que el Estado sí tiene algo que hacer. Apoyar las paranoias de un director, dando una visión de una España chusca y negra, eso que se lo paguen ellos solitos.

P: ¿Las subvenciones al patriotismo no son ideología?

R: Eso no es ideología, es sentido común.

P: ¿Y las subvenciones a los toros?

R: Eso es cultura, sin ninguna duda, no habría que retirarlas.

P: Propones que patronal, sindicatos o partidos políticos se financien con las cuotas de sus afiliados ¿Y la Iglesia?

R: La Iglesia, que ya se defiende ella solita, a veces poco, lo que tiene es un acuerdo con el Estado para que los ciudadanos marquen una X y decidan. No lo decide el Estado, lo deciden los ciudadanos. Tiene una posibilidad de que se encauce a través de la declaración de IRPF, que tiene cobertura constitucional. Creo que además la Iglesia está haciendo una gran labor en materia social, cultural, de defensa del patrimonio y eso hay que tenerlo en cuenta. Una labor que al Estado le costaría mucho más dinero. El único problema es que la Iglesia, quizá, debido a esa manera de financiarse a través del Estado, ha perdido la libertad frente a los poderes públicos, para defender algunas posiciones que choquen con el poder político, sobre todo con la izquierda. Y eso es una cosa que preocupa mucho a los cristianos.

P: ¿Habría que cambiarlo?

R: No, solo planteo esa reflexión.

P: ¿Quién es para ti José María Aznar?

R: Ha sido un buen presidente para España, con sus luces y con sus sombras. Estas cosas que ha dicho últimamente... es José María Aznar en un mitin.

P: ¿Le consideras tu padrino político?

R: No, no es verdad. Le tengo respeto, no lo comparto todo y menos las cosas que anda diciendo últimamente. Ni soy su enemigo ni su hijo político.

P: José María Marco, Herman Tertsch, Sánchez Dragó...¿es Vox un refugio de los intelectuales de derecha?

R: Vox es un refugio para todos esos españoles que tienen sentido común, que tienen sentido patriótico, que tienen sentido de la libertad, de la igualdad en todo el territorio nacional, y eso abarca a mucha gente. No se si votarán a Vox o no pero son personas con las que he tenido interlocución desde hace mucho tiempo como la he tenido con Gustavo Bueno, con Amando de Miguel y con personas que ideológicamente son variopintas, incluso que podríamos llamar heterodoxos, y a mi me gusta estar cerca de ese tipo de gente.

P: ¿Qué piensas cuando ves a Pablo Casado y Albert Rivera subidos a un tractor?

R: Lo mismo que cuando les veo defender la tauromaquia, que Vox ha hecho un gran servicio a España. Yo me alegro de verles encima de un tractor, de que Vox haya puesto encima de la mesa debates sobre los que no se hablaba y por eso, independientemente del resultado del 28 de abril, que estoy seguro de que será muy bueno para nosotros, Vox ya ha ganado porque ha puesto todos esos debates encima de la mesa y ya no van a poder esconderse. Da igual si Vox tiene 9 o 99 escaños. Esos debates van a estar en las Cortes generales y además con mucha fuerza.

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Abascal en su despacho. | David Alonso Rincón.

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