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Nueva humillación a Vox en el Parlamento catalán: serán relegados a la buhardilla de la cámara

El líder del partido en Cataluña, Ignacio Garriga, advierte a la separatista Borràs de que "estará muy vigilantes ante cualquier fechoría".

El líder del partido en Cataluña, Ignacio Garriga, advierte a la separatista Borràs de que "estará muy vigilantes ante cualquier fechoría".
Garriga y Abascal, increpados cuando asistían a la constitución del Parlamento catalán | EFE

A una semana de que expire el plazo para la celebración del pleno de investidura en Cataluña, la presidenta de la cámara, la separatista Laura Borràs, ha informado de que comenzará la ronda de consultas cuando estén constituidos todos los grupos parlamentarios. En el caso de que haya apoyo suficiente para uno de los candidatos –Pere Aragonès o Salvador Illa– "se hará efectivo el pleno en el límite que marca el reglamento", ha confirmado Borràs a la salida de la cárcel de Lledoners donde ha acudido a visitar a los presos separatistas como máxima autoridad del Parlamento de Cataluña.

A la espera de que los grupos se instalen en la cámara y ver cómo se reparten los asientos en el hemiciclo, ha llamado la atención el acuerdo al que han llegado en las últimas horas la mayoría de los partidos para defenestrar nuevamente a Vox en la cámara autonómica. Tras rubricar ERC, Junts, la CUP, PSC y los comunes el llamado pacto 'anti Vox' para aislarles en la Mesa de la cámara, en la presidencia de las comisiones y sus futuras intervenciones en los plenos, los 11 diputados de Vox han sido relegados a la buhardilla de la cámara, donde tendrán sus despachos, a fin de no cruzarse en los pasillos con diputados del resto de formaciones políticas.

Además, según explican fuentes del partido a Libertad Digital, se trata de despachos "con menos metros cuadrados disponibles" que los que ocupan formaciones como la CUP y los comunes, con 9 y 8 diputados, respectivamente. Al margen de este primer gesto de desprecio, Vox también se ha quedado fuera de la Mesa del Parlamento catalán donde le correspondería un asiento como cuarta fuerza política en la comunidad. Separatistas y PSC consiguieron dejar fuera a los diputados de Vox incluyendo por primera vez a la CUP y este jueves, el líder del partido en Cataluña, Ignacio Garriga, ha decidido dar un paso al frente a fin de poder tener oídos en el órgano de la cámara decisivo para que salgan adelante las propuestas rupturistas.

Contra la 'unilateralidad' de Borràs

Vox ha registrado un escrito de reconsideración a la Mesa de la cámara para permitir la asistencia como oyentes a todas las formaciones sin representación en el órgano después de que la semana pasada, la presidenta de la cámara decidiera eliminar esta posibilidad. "Una medida sectaria que rompe la tradición que se lleva haciendo desde hace años", ha lamentado Garriga. En las dos últimas legislaturas, las formaciones sin un asiento en la Mesa podían asistir a estas reuniones con derecho a voz aunque no a voto. De esta forma, Vox, Cs, los comunes y el PPC solo podrán expresarse en la Junta de Portavoces.

"Con este escrito denunciamos este sectarismo y profundas convicciones antidemocráticas que rompen la neutralidad y desprecian a cientos de millones de catalanes", ha afirmado Garriga. El líder de Vox en Cataluña ha querido lanzar también un aviso a futuro a la nueva presidenta de la cámara: "Vamos a estar muy vigilantes a cualquier tropelía o fechoría. Al primer atisbo de ilegalidad o de poder desviarse de las leyes vamos a presentar todos los recursos que consideremos oportunos. Y que tenga muy claro la señora Borràs que si está decidida a ser la primera presidenta del Parlamento en recibir una querella, está caminando por el camino acertado", ha sentenciado.

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