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Vox asume la interrupción del aquelarre de Podemos: "Hicimos lo que teníamos que hacer"

El partido defiende que los himnos de la Guardia Civil y la Policía sonaron para homenajear a los agentes.

El partido defiende que los himnos de la Guardia Civil y la Policía sonaron para homenajear a los agentes.

El acto organizado por Podemos en el Congreso con los delincuentes condenados por agredir a la policía durante un mitin de Vox en Zaragoza, ha provocado una gran polémica, no sólo por la indignidad del homenaje, sino por la interrupción que tuvo lugar casi al final cuando, de forma inesperada, comenzaron a sonar los himnos de la Policía Nacional y la Guardia Civil dejando a los presentes completamente desconcertados.

La secretaria general del grupo Vox, Macarena Olona, defendía a primera hora en Es la Mañana de Federico que, cuando sonó la música, "la sala se llenó de dignidad después de las tres horas anteriores en las que se había estado vertiendo odio". "Moral de victoria, esto es batalla cultural, no sé quién lo ha hecho pero yo le doy las gracias", decía sin confirmar que su partido hubiera tenido algo que ver.

En la sala se encontraba el diputado y vicesecretario de comunicación de Vox, Manuel Mariscal, que esta mañana al ser preguntado por la prensa en los pasillos del Congreso jugaba al despiste: "Vox hizo lo que tenía que hacer, que es llevar la dignidad a una sala donde se estaba haciendo un aquelarre contra la Policía y la Guardia Civil", decía, sin aclarar quién colocó los altavoces por los que se escuchó el audio.

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Los ladrillos de Vallecas

Ante la insistencia de los periodistas que le preguntaban por la autoría del "boicot", Mariscal mostraba su indignación mientras exhibía uno de los ladrillos que les lanzaron durante el acto de Vallecas para reivindicar que aquello "sí fue un boicot". "Esto, esto sí es un boicot, esto es lo que nos lanzaron los empleados de Podemos, del vicepresidente Pablo Iglesias, en un acto de Vallecas", decía mientras sujetaba la piedra con las manos.

Poco después, publicaba un tuit en su cuenta oficial en respuesta al líder del PCE y secretario de Estado de la Agenda 2030, Enrique Santiago, que acusaba a Vox de haber "saboteado" el acto celebrado en el Congreso, lo que calificaba como "grave hecho" dentro de la "imparable degradación de la democracia que ha traído la extrema derecha".

Mariscal aseveraba: "Si nos devolvéis el altavoz, os devolvemos las piedras", confirmado así la autoría de lo ocurrido y recordando que entre quienes boicotearon el acto de Vox en Vallecas había empleados de Podemos y del vicepresidente del Gobierno entonces, Pablo Iglesias.

Fuentes de Vox explican que enviaron una queja formal al Congreso para intentar que el acto no se celebrara pero no surtió efecto. Fue entonces cuando decidieron "homenajear" a los agentes que estaban siendo "humillados" por los dirigentes del partido morado y los separatistas, introduciendo un altavoz de pequeño tamaño para hacer sonar la música.

El diputado de Podemos, Jaume Asens, mostraba su indignación por la interrupción del acto y reclamaba medidas al Congreso contra Vox, asegurando que "es un hecho grave de desorden, de alteración del buen funcionamiento de esta casa que no puede quedar impune".

El antecedente

En el año 2016 Vox recurrió a la misma táctica durante el acto de presentación de las candidaturas de Sortu en Bilbao por parte de Arnaldo Otegi. Cuando el etarra estaba hablando desde el atril, comenzaron a sonar varios gritos e insultos ante los que Otegi se mostró completamente desconcertado, asegurando que "él no los había hecho sonar" y preguntándose, irónicamente, si "había sido el CNI".

Lo que sonaba era el boicot que días antes había sufrido Vox durante un acto celebrado en el País Vasco en el que participaron Santiago Abascal y José Antonio Ortega Lara, que fue interrumpido por varios proetarras y tuvo que ser suspendido cuando la Ertzaintza desalojó a los violentos.

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