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El escándalo que tapan PNV y PSOE: droga y 400 euros a cambio de relaciones bisexuales en grupo con menores tutelados

El caso Sansoheta persigue políticamente a la candidata del PNV a la Alcaldía de Vitoria y actual consejera de Justicia, Beatriz Artolazabal.

El caso Sansoheta persigue políticamente a la candidata del PNV a la Alcaldía de Vitoria y actual consejera de Justicia, Beatriz Artolazabal.
La candidata del PNV a la Alcaldía de Vitoria, Beatriz Artolazabal. | EFE

Una protegida ha surgido en el escándalo de prostitución de menores tutelados que tapan el PNV y el PSOE en Álava. Su nombre es Beatriz Artolazabal y es la promesa política del PNV. Es consejera de Justicia, Igualdad y Políticas Sociales del Gobierno vasco de coalición formado por el PNV y el PSOE y, por si fuera poco, la candidata a la Alcaldía de Vitoria por los separatistas. Pero, además, de todo eso, se ha convertido en la figura clave para excarcelar etarras desde su departamento de Justicia: lleva ya 32 etarras puestos en la calle por tercer grado o libertad condicional. Y, para colmo, fue la máxima responsable del departamento competente en Álava mientras se produjo un caso de prostitución de menores tutelados en el que se llegó a admitir por parte de los acusados que se usó a niños de 13 años, a cambio de droga y 400 euros, en relaciones bisexuales en grupo. Y con ese historial es la apuesta del PNV y la protegida del PSOE.

El caso de prostitución de menores tutelados tuvo lugar en el centro Sansoheta no hace demasiado. Sucedió en 2016. Y cuatro de los acusados admitieron los hechos y pactaron con la Fiscalía.

El primero de ellos logró la pena más baja, un año de prisión, tras reconocer que contactó mediante el teléfono móvil con un menor de edad del centro tutelado, ubicado a las afueras de Vitoria. Según se recoge en el relato de los hechos aceptado por el acusado, el joven con el que contactó tenía 14 años. El acusado y este menor mantuvieron una conversación el 8 de marzo de 2016, con el fin de mantener un encuentro sexual entre ambos y en el que también pretendían que participara una chica. A raíz de dicha conversación, el menor envió al acusado una foto en la que aparecían él y una chica, en la que -según el acuerdo leído en la sala de vistas- "se podía apreciar la minoría de edad" de ambos. En la conversación entre el acusado y el menor, este se mostró dispuesto a mantener relaciones sexuales a cambio de 400 euros.

El segundo de los acusados que pactó con la Fiscalía aceptó penas que suman 13 años de prisión por diversos delitos. Los hechos admitidos constaron que el ya condenado empleó las redes sociales para contactar con un menor que en el momento de los hechos tenía 13 años. En las conversaciones que mantuvo con la niña se mostró dispuesto a ofrecer una remuneración a cambio de relaciones sexuales. Finalmente mantuvo esa relación sexual con el citado menor y con otro que en el momento de los hechos tenía 15 años.

Además, en conversaciones mantenidas a través de una red social, habló "abiertamente" de mantener relaciones sexuales "a cambio de dinero y marihuana". El acuerdo judicial subrayó que "en dos ocasiones al menos" mantuvo relaciones sexuales con el menor con el que había contactado, que a cambio aceptó dinero y marihuana.

En el texto del acuerdo se estableció igualmente que el condenado tenía "constancia" de la minoría de edad del joven, y que lo mismo ocurrió con otro menor que se anunciaba en una web para mantener sexo "a cambio de dinero".

Otro de los condenados conoció en una discoteca de Vitoria a un menor que en el momento de los hechos tenía 14 años y con el que inició una relación. Esa relación empezó a complicarse cuando el condenado tuvo conocimiento de que el menor ofrecía sus servicios sexuales en una web de contactos. A partir de ese momento, mantuvo relaciones sexuales con el joven "previo pago de cantidades de dinero". El condenado suma por todo ello siete años de prisión.

El cuarto culpable reconoció dos delitos de corrupción de menores y un delito de abuso sexual a otro menor.

El caso Sansoheta

Este es el terrible caso Sansoheta. Un caso que persigue políticamente a la candidata del PNV a la Alcaldía de Vitoria y actual consejera de Justicia y Servicios Sociales, Beatriz Artolazabal. Y es que ella era por aquellas fechas la responsable en la Diputación Foral de Álava de los centros de menores. Y ella argumentó que no se había enterado de nada en los seis meses que transcurrieron, entre abril y octubre de 2016, desde que empezó a haber denuncias de prostitución. Lo cierto es que en esos seis meses no se hizo nada por descubrir estos hechos con un extraño argumento: que el menor cuya madre advirtió a la Policía inicialmente de los hechos se fugó del centro en varias ocasiones.

Fue la Policía la que finalmente detuvo a 14 personas, después de que en agosto de 2016 se sumaran nuevas denuncias e indicios graves. Y, pese a todo ello, hubo de esperarse a octubre de ese 2016 para que el escándalo saltase y se conociera la noticia de que la Diputación Foral de Álava había puesto, por fin, una denuncia ante la Policía Autonómica (Ertzaintza).

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