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Malestar interno en el PP por el giro de Feijóo con Junts: "Blanquearía a Puigdemont y legitimaría a Sánchez"

Cargos del partido alertan contra el "error" de hablar con Junts y ERC mientras se intenta defender una alternativa a Sánchez.

Cargos del partido alertan contra el "error" de hablar con Junts y ERC mientras se intenta defender una alternativa a Sánchez.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante una rueda de prensa tras la recepción con el rey Felipe VI de cara a la investidura. | EFE

La tourné de portavoces del PP posterior a la designación de Alberto Núñez Feijóo como candidato a la investidura por parte del Rey, no ha salido como se esperaba. El objetivo del partido era vender el perfil presidenciable del líder y resarcirse del resultado del 23-J, que les sitúa a tan sólo 4 diputados del gobierno, así como del desastre de la votación para la Mesa del Congreso. Sin embargo, el ruido generado en torno a la ronda de contactos, en la que se incluirá a Junts y ERC, ha terminado siendo contraproducente.

Cargos internos del partido alertan contra el peligro de abrir un diálogo con el prófugo Puigdemont, extendiendo también la advertencia a los de Oriol Junqueras, por ser ambos partidos protagonistas del golpe de Estado del 1-0 de 2017. "No es sólo una cuestión de estrategia, sino de fondo", advierten fuentes del PP contra la pretensión de incluir en la ronda de contactos a partidos nacionalistas, más allá del PNV.

Miembros del partido resumen de esta forma el riesgo de que se confirme esa negociación: "Blanquearía a un prófugo de la Justicia, legitimaría las negociaciones y planes de Sánchez, y da argumentos a Vox". Es decir, un tiro en el pie para el PP pero, sobre todo, para España porque "la deja sin alternativa", toda vez que el principal discurso del partido ha sido alertar contra un posible gobierno del PSOE apoyado por los separatistas, no sólo por las concesiones que está dispuesto a hacer, sino por las implicaciones éticas que supone depender de alguien como Puigdemont.

El malestar llega incluso a barones del partido, como el líder del PP catalán, Alejandro Fernández, que ha dejado entrever su desacuerdo con esta posibilidad al asegurar en redes sociales que "se avecinan movimientos (y fotos) que van a destruir la reputación de quien los impulse. Porque no hay nada más valioso que ser coherente con tu pasado, tus principios y tus opiniones".

El cambio de discurso

El mensaje se publicó poco después de que los portavoces del PP defendieran la inclusión de Junts en la ronda de contactos, que no sólo implica dar un giro al discurso mantenido hasta ahora, sino que pone en dificultades a algunos presidentes regionales que se están volcando en desmontar las políticas nacionalistas que han dominado los últimos años en determinadas comunidades, y que tendrían más difícil ahora exhibir argumentos al dar por bueno un diálogo con los separatistas catalanes.

El propio Fernández advirtió el pasado 17 de agosto que "no estamos en los 90. Cualquier flirteo con el nacionalismo sólo conducirá a la melancolía, porque ellos son puro ‘proceso’", adelantándose a los posibles acercamientos que pudiera estar planeando su partido hacia partidos nacionalistas.

La situación le ha estallado a Feijóo justo en el arranque del curso político que tendrá lugar mañana en el Castillo de Sotomayor, donde el líder del PP pretende reunir importantes cargos del partido, incluido los presidentes regionales, justo antes de iniciar la ronda de contactos con los grupos políticos de cara a la investidura. En su discurso podría fijar la línea a seguir en este sentido, como hizo el pasado martes cuando compareció en rueda de prensa desde el Congreso y zanjó la cuestión de cómo debe el partido relacionarse con Vox.

Después de que miembros del PP se debatieran entre marcar distancias o propiciar un acercamiento a los de Santiago Abascal, el líder popular apostó por lo segundo y dejó clara la línea a seguir en adelante, lo que podría dar también sus frutos en Murcia, donde apenas quedan unos días para que ambos partidos puedan llegar a un acuerdo antes de que se convoquen oficialmente elecciones.

El desconcierto dentro del PP por un acercamiento a Junts y ERC, que además no dará sus frutos, no sólo se manifiesta a nivel privado, los propios portavoces del partido incurrieron en contradicciones a la hora de hablar de este partido, después de la rectificación que ya se produjo para la negociación de la Mesa del Congreso cuando Cuca Gamarra desautorizó a Pedro Rollán por asegurar que se negociaría con el partido de Puigdemont ya que está dentro de la Constitución.

Esta semana, sin embargo, Gamarra sólo sacó de la ronda para la investidura a Bildu, modificando así sus propias palabras de apenas unos días antes. Esteban González Pons fue un paso más allá y limitó a "cuatro o cinco personas" la actuación de Junts el 1-0, mientras que Borja Sémper se mostró más crítico con el partido pero sin ser capaz de precisar si le sitúa dentro o fuera de la Constitución, cuestión en la que tampoco se pusieron de acuerdo el resto de portavoces como Elías Bendodo o Carmen Fúnez.

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