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Sánchez se instalará en Galicia para intentar salvar al PSOE en la recta final de campaña

Los socialistas aspiran, mediante el BNG, a dar un golpe al PP y ven a Rueda "asustado"

Los socialistas aspiran, mediante el BNG, a dar un golpe al PP y ven a Rueda "asustado"
Sánchez participa en un acto de Besteiro. | Europa Press

Hay una frase a la que los gallegos se acogen para mostrar resignación: "Éche o que hai" (es lo que hay). Luego, hay otra que se dice en las peores circunstancias y que invita al optimismo: "malo será". La campaña del PSdeG se mueve entre estos dos términos.

Por un lado, saben que tienen un competidor a su izquierda que está en auge, robándoles votos y canalizando el voto útil. "Éche o que hai", dirán algunos. Por otro, son conscientes de que, si el próximo domingo consiguen sumar con el BNG y desbancar al PP del Gobierno de Galicia, la caída de votos de los socialistas pasará a un segundo plano y Sánchez volverá a salir triunfante aunque haya perdido. "Malo será", dirán en Ferraz si eso sucede.

Un BNG "fuerte" y un PSOE que no se hunda

El sueño de los de Ana Pontón era aproximarse a los 25 asientos y puede que el próximo domingo no se queden muy lejos. Esto será a costa de uno o dos asientos del PSdeG. Si en 2020, sus 14 asientos parecían su suelo electoral, ahora pueden todavía empeorarlo. Pedro Sánchez es consciente de que necesita a un BNG fuerte y un Partido Socialista que no se hunda para desbancar al PP, así que el presidente del Gobierno pondrá el resto durante esta semana.

El presidente del Gobierno se instalará en Galicia durante la recta final de la campaña. El jueves, tendrá un acto en La Coruña y el viernes cerrará en Santiago de Compostela. El objetivo: movilizar a los abstencionistas que en las autonómicas tienden a quedarse en casa pero votan en las generales.

También, tratar de conseguir los votos de aquellos que se podrían inclinar por Sumar, cuyo resultado más que incierto invita a pensar que se podrían quedar fuera. Todo para que la suma de BNG y PSOE pueda ser "competitiva" frente al PP. En el PSOE creen que es posible y ponen como ejemplos los nervios que está mostrando Alfonso Rueda durante esta recta final. "Están asustados", sentencian entre las filas socialistas donde auguran que la diferencia de bloques está en uno o dos asientos.

Zapatero, otra arma secreta

De ahí que no sólo se movilice a Sánchez. También los ministros tendrán un agenda intensa durante los últimos días. Un ejemplo es la de este pasado viernes. Hasta cuatro carteras socialistas se pasearon por Galicia. El ministro de Industria, Jordi Hereu, y el de Agricultura, Luis Planas, con agenda oficial y la ministra de Educación, Pilar Alegría, y el de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, participando en mítines en localidades más pequeñas como El Barco de Valdeorras en Orense o Viveiro en La Mariña lucense.

La otra "arma" es José Luis Rodríguez Zapatero. El expresidente del Gobierno tiene tirón entre las bases y siempre "está disponible" cuando se le propone participar en una campaña. Sucedió en las elecciones autonómicas, cuando salió en Barcelona al rescate de un PSOE que se despeñaba en la recta final, repitió la estrategia en las Generales, siendo el principal defensor de Sánchez, y ahora vuelve en Galicia.

Fue el principal orador, con permiso de Sánchez, en la Convención política del PSOE en La Coruña y repitió este viernes también en la ciudad de cristal para respaldar al candidato, José Ramón Besteiro. No se descarta que vuelva a ofrecer algún otro mitin durante esta semana.

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