Menú

Sánchez claudica y cuela una reforma penal con la amnistía: anulará delitos de terrorismo, traición y malversación

Bolaños, preguntado por Puigdemont, asegura que "la voluntad es que todas las personas involucradas en el proceso independentista queden amnistiadas".

Bolaños, preguntado por Puigdemont, asegura que "la voluntad es que todas las personas involucradas en el proceso independentista queden amnistiadas".
Bolaños a su llegada al Congreso. | EFE

Lo que parecía un plan suicida, el rechazar en el pleno del Congreso la Ley de Amnistía tras ser aprobada por la Comisión de Justicia, ha resultado ser una jugada del prófugo que sólo ha esperado al momento de máxima debilidad de Pedro Sánchez, propiciada por el caso Koldo, para sacarle todo lo que quería: cambiar, una vez más, los delitos de terrorismo e incluir una modificación en el de traición.

En la enmienda transaccional se retocan varios artículos. En el 1, se amplía la amnistía hasta 1 de noviembre de 2011, cuando hasta ahora estaba fijada en enero de 2012, para que se beneficie el referéndum de Artur Mas del 9-N de 2014, a todos los organizadores que están procesados ante el Tribunal de Cuentas y ,ahora también, a los hijos de Jordi Pujol.

Además, se añade un nuevo apartado en el que "no se considera enriquecimiento ilícito la aplicación de fondos públicos" para la independencia de Cataluña.

Lo que cambia

También se modifica el articulo 2 para dejar de vincular el terrorismo al Código Penal y, en su lugar, asociarla a una Directiva de la Unión Europea y del Parlamento Europeo. Desde el Congreso, el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ha hecho una intervención poco técnica y, en cambio, muy propagandística, centrada en el argumentario del Gobierno y el PSOE para vender la ley. Cuando se le ha preguntado por Puigdemont, ha afirmado que no "responderá sobre ninguna persona concreta" pero, a continuación, ha especificado que la "voluntad" de todos los que han formado parte del acuerdo es que "todas las personas involucradas en el proceso independentista queden amnistiadas".

En el apartado f del artículo 2 se cambia el delito de traición, pese a que Ferraz y Moncloa, aseguraban que no se tocaría y se añade que, para no ser incluida en la amnistía, "debe haber un uso efectivo de la fuerza en contra de la unidad territorial o la independencia política". Esto permite a Puigdemont acogerse a la norma ya que sus contactos con Rusia, que incluyeron una promesa para desplegar soldados, no acabó fructificando, pese a que hubo una relación fluida por parte de emisarios del expresidente catalán y del Kremlin.

También se modifica el artículo 7 para "restituir las cantidades en concepto de multa" y se añaden todas aquellas sanciones impuestas por la Ley de Seguridad Ciudadana. Sólo queda excluidas aquellas "muy graves" porque no hay "criterios de proporcionalidad". Esto permitirá que recuperen el dinero todos aquellos que se manifestaron de forma ilegal, cortaron carreteras o fueron sancionados en el propio 1-O.

Cambio del preámbulo

El PSOE ha aceptado hasta cambiar el preámbulo de la norma que, pese a que no tiene validez jurídica, se consideraba de vital importancia ante el Tribunal Constitucional para defender la norma. Los socialistas cambian la fecha del inicio de la ley, al igual que hacen con el articulado, y eliminan referencias a la constitucionalidad de la norma para vincularlo a "la Comisión de Venecia".

Los independentistas, satisfechos

En las enmiendas se hacen hasta tres referencias al dictamen de la Comisión de Venecia, pese a que se trata de un borrador y que no se pronuncia sobre la idoneidad de la norma.

La portavoz de Junts, Miriam Nogueras, ha invocado también el supuesto "dictamen" de la Comisión de Venecia para asegurar que "ahora sí pueden apoyar la amnistía", sacando pecho de su negativa anterior. "No se deroga el Código Penal", ha dicho a pesar de las nuevas figuras delictivas que redefine la norma para blindar a Puigdemont.

Desde ERC, Teresa Jordá, ha intentado justificar su apoyo inicial a la ley, modificada ahora por la presión de Junts, avanzando además que la siguiente fase son los Presupuestos Generales del Estado.

El ministro de Justicia, Félix Bolaños, ha "agradecido a todos los grupos" su colaboración. En un acto de vanidad, el titular del ministerio ha concluido "felicitándome y diciendo que gracias" . La mano derecha de Sánchez no ha ahorrado en frases grandilocuentes como que se acaba "una década de fracaso colectivo" y se abre "un nueva etapa de diálogo".

Temas

En España

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Biblia Ilustrada
    • Libro
    • Curso