Menú

El PP aspira a que las vascas y catalanas permitan sentar las bases para la reunificación de la derecha

Esperan triplicar resultados en Cataluña para recuperar el liderazgo de los partidos constitucionalistas.

Esperan triplicar resultados en Cataluña para recuperar el liderazgo de los partidos constitucionalistas.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, acompañado por el cabeza de lista del PPC en las elecciones catalanas, Alejandro Fernández, en la presentación de candidaturas en Barcelona. | EFE

El nuevo ciclo electoral brinda la oportunidad al PP de resarcirse, en parte, del mazazo que supuso el resultado del pasado 23-J, cuando la victoria conseguida no fue suficiente para gobernar. Superada la prueba de Galicia con creces, el País Vasco y Cataluña pueden ser motivo de alegría para un partido que aspira a reunificar el voto de la derecha a medio plazo.

Los de Feijóo evitarán ir al choque con Vox, al que miran de reojo para hacerse con parte de su electorado, pero sin confrontar con ellos. Insistirán en apelar al voto útil, para continuar con la tendencia al alza que constatan los últimos resultados electorales, y que también reflejan las encuestas, según trasladan fuentes del partido a Libertad Digital. El objetivo, a medio plazo, es estar en disposición de sumar los escaños suficientes para gobernar en solitario a nivel nacional, y ponen de ejemplo Galicia, Madrid o Andalucía.

En el País Vasco aspiran, al menos, a mantener resultados, con Javier de Andrés como cabeza de lista. En las últimas elecciones, a las que concurrieron en coalición con Cs, sumaron seis diputados. Desaparecida ya esta marca en la región, el objetivo ahora es lograr datos similares en solitario, y, a ser posible, mejorarlos, atrayendo a parte del los votantes de Vox, al que algunas encuestas sitúan fuera del Parlamento vasco, lo que supondría perder a su única diputada.

Cataluña, máxima prioridad para el PP

La verdadera prueba de fuego, sin embargo, serán las catalanas, donde el PP se juega quedar por delante de Vox. Cualquier otro escenario alternativo supondría el primer tropiezo desde la llegada de Feijóo a la presidencia del partido. De ahí la presión que recae sobre los hombros del candidato, Alejandro Fernández, especialmente después de las dudas generadas en torno a su reelección.

El PP espera poder recuperar el liderazgo de los partidos constitucionalistas, que perdieron en 2017 frente a la entonces candidata de Cs, Inés Arrimadas. Tres años después bajaron aún más puestos quedando terceros, por detrás de Vox y Cs. Entonces, los de Ignacio Garriga se hicieron con la primera plaza al conseguir 11 escaños, más que la suma de PP y Cs, que lograron seis y tres diputados, respectivamente.

Las encuestas son favorables a los de Alejandro Fernández, al que dan hasta 15 diputados. Una cifra que sería un auténtico éxito para el PP, que no llegó a ese dato ni en las elecciones previas a la existencia de Cs, en 2011, cuando sumaron 11. Habría que remontarse a los tiempos de Josep Piqué para ver resultados similares a los que les otorgan los sondeos.

Para conseguirlo, el candidato no sólo incidirá en la cuestión nacional, con la amnistía en el centro del debate, sino que se volcará en hablar también de los problemas locales que se han agravado por la obsesión independentista, con el paro, la crisis, la okupación o la inseguridad ciudadana como ejes de campaña.

Asuntos de los que ha hecho bandera Vox, y que el PP abordará con diferencias, especialmente en lo referente a la cuestión migratoria, donde se desmarcan de las propuestas más identitarias del partido de Abascal, como dijo esta semana Alejandro Fernández en una entrevista en Es la Mañana de Federico, de esRadio, cuando criticó que prioricen subvenciones para los españoles frente a los inmigrantes legales, sólo por el hecho de ser extranjeros.

En cualquier caso, el candidato popular dejó claro que "su enemigo no es Vox" y que ambos partidos comparten la defensa de la Constitución y la unidad nacional, por lo que tendrán después que luchar juntos en el Parlamento catalán contra los independentistas, y el PSC, al que ambos partidos excluyen ya de las formaciones constitucionalistas.

Temas

En España

    0
    comentarios