
Carlo Giacomo Angrisano, hasta ahora secretario general de Nuevas Generaciones (NNGG), ha anunciado su dimisión fulminante y su baja como afiliado del PP. El motivo: la deriva ideológica de una formación que, a su juicio, ha renunciado a la batalla cultural y a la defensa de la nación.
En un comunicado cargado de reproches a la actual dirección, Angrisano explica que su salida responde a una cuestión de principios. Afiliado desde 2012, el dirigente juvenil lamenta que el partido haya dejado de ser la herramienta útil para defender la identidad y la historia de España frente al separatismo.
"Los partidos no empiezan a perder cuando dejan de ganar elecciones, sino cuando dejan de saber qué están defendiendo", ha sentenciado con dureza.
Angrisano, que ha pedido abiertamente el voto para Vox, asegura que sus ideas permanecen "inamovibles", pero que el lugar para defenderlas ha cambiado. "Seguiré en la misma batalla donde España se defiende sin complejos", ha añadido, utilizando un término que escuece especialmente en las filas de Alberto Núñez Feijóo.
Fichaje por Vox
El recién dimitido Carlo Giacomo Angrisano ha asegurado que "quizás" acabe en las filas de Vox y que anticipó su decisión a "algunos dirigentes" del partido liderado por Santiago Abascal antes de hacer pública su renuncia este domingo y pedir el voto para Vox.
Angrisano ha negado que sus movimientos respondan a "ninguna estrategia" sino a lo que considera "mejor opción para España", aunque ha aclarado que "por ahora" no se afiliará a ninguna formación y que está "fuera de cualquier partido político".
"Primero, me he separado laboralmente, después, orgánicamente, después de afiliación y después ya he dicho aquello que pensaba desde hacía ya algún tiempo" pero que "no iba a hacerlo teniendo todavía un cargo en la ejecutiva" o "carné" del partido, ha argumentado para defender su decisión.
En esta línea, ha negado deslealtad alguna por haber pedido el voto a Vox en plena campaña electoral para las elecciones en Castilla y León de este domingo, y ha tachado de "desleal" al PP por "querer pactar con aquellos que quieren romper España" y renegar de los "grandes líderes" de la derecha como Donald Trump, presidente de Estados Unidos, Javier Milei, presidente de Argentina, o Giorgia Meloni, primera ministra de Italia.
La respuesta de Génova
La cúpula de Génova ha reaccionado tratando de restar importancia al perfil del dimisionario. Fuentes del partido han asegurado que Angrisano llevaba "tiempo sin trabajar" y que su marcha no supone lo que se dice una "fuga de cerebros".
Desde la dirección nacional insisten en que el dirigente ya había sido cesado como asesor en el Parlamento Europeo el pasado verano y que su salida es un movimiento preventivo: "Dimite antes de que le dimitan", señalan con ironía.
La salida de Angrisano tiene también una lectura familiar que no ha pasado desapercibida. Es sobrino de Juan Carlos Girauta, quien fuera portavoz de Ciudadanos y que también dio el paso hacia Vox en las elecciones europeas de 2024.
