
El cofundador de Acción y Comunicación sobre Oriente Medio, ACOM, empresario y miembro de la comunidad judía española, David Hatchwell Altaras, ha presentado cuatro denuncias en otros tantos juzgados de la Comunidad de Madrid por delitos de injurias tipificados en los artículos 208 y siguientes del Código Penal.
La primera de estas denuncias es contra Silvia Intxaurrondo, directora y presentadora de La Hora de La 1 de TVE, y Raquel Ejerique, adjunta al director de eldiario.es, junto a las entidades Sukun Comunicación SL –la sociedad del marido de Silvia Intxaurrondo, Fharouk Jhinaoui– y la empresa editora de eldiario.es.
En la segunda los denunciados son Inés Hernand, comunicadora y presentadora también de TVE; Eduardo Rubiño, concejal y portavoz adjunto de Más Madrid en el Ayuntamiento de Madrid; y Nadwa Abu-Ghazaleh, activista del movimiento BDS; junto a la empresa Podium Prisa Podcast.
La tercera tiene por protagonista al periodista y colaborador habitual de La Sexta Antonio Maestre, junto a la propia cadena de Atresmedia. Y, finalmente, en la cuarta de estas denuncias el demandado es Pablo Padilla Estrada, diputado de Más Madrid en la Asamblea de Madrid.
Ha sido la propia ACOM la que ha hecho públicas estas acciones legales en un comunicado en el que recuerda que no se trata de "episodios aislados", sino que las injurias sufridas por Hatchwell Altaras "se inscriben en un patrón sistemático y recurrente" que ya tuvo lugar de una forma muy similar en los meses de septiembre y octubre del año pasado, en un momento de escalada del conflicto en Gaza, y que resurge ahora por la Guerra de Irán.
La asociación asegura que no es casualidad que estas campañas de "acoso, injurias e incitación al odio" surjan "en los momentos de mayor tensión en Oriente Medio" y estén destinadas "específicamente contra personas judías relevantes y contra quienes apoyan a Israel en nuestro país".
ACOM además señala que los denunciados "pertenecen mayoritariamente al entorno mediático y político del Gobierno de España", ya que hay entre ellos medios, periodistas y opinadores cuyas líneas editoriales están "alineadas con Moncloa", así como representantes de partidos políticos de la "coalición gubernamental". En su opinión la "disciplina y simultaneidad de estos ataques" revela que no se trata de una mera coincidencia, sino que es "una movilización coordinada".
Un patrón de conducta al que se suma la "ultraderecha neonazi", y que según ACOM tiene un significado claro: "Que las prioridades de estos sectores extremistas y las de ciertos medios próximos al Gobierno apunten contra la comunidad judía española y sus representantes es un dato político de primer orden que confirma a quién sirven unos y otros, y quién les escribe los guiones", concluye el comunicado.

