
El Gobierno se congratula de estar en el lado bueno de la historia y de que el presidente Sánchez sea "el líder en la estrategia europea" ante este conflicto. No ocurre lo mismo en España, donde el Ejecutivo ha tenido que extremar la cautela con este real decreto y evitar la inclusión de medidas polémicas que pusieran en riesgo su aprobación, con la mirada puesta especialmente en los siete votos de Junts. De ahí que, a principios de semana, los de Carles Puigdemont anunciaran su voto favorable a cambio de que el PSOE apoyara una iniciativa parlamentaria para reducir la presión fiscal sobre los autónomos.
Sin sorpresas, aunque ningún voto sobra y cualquier error podría haber resultado determinante, el paquete anticrisis de los 5.000 millones, que cuenta con 80 medidas, algunas de ellas ajenas al conflicto en Oriente Medio y a sus consecuencias económicas, ha salido adelante con 175 votos a favor, 141 abstenciones y 33 votos en contra.
"Cuento con ustedes señorías", zanjaba el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en una intervención de carácter técnico, en la que ha señalado que el diálogo con los grupos parlamentarios, sindicatos y patronal ha permitido acotar las medidas a aquellas con una necesidad real. Además, ha defendido que España afronta esta crisis en Oriente Medio con bases sólidas, a diferencia de cómo encaró el mismo gobierno de Pedro Sánchez la crisis tras la guerra de Ucrania. "Estamos ante un paquete de medidas completo, ambicioso, el más ambicioso aprobado hasta la fecha en la Unión Europea y que se puede resumir en dos palabras: proteger y preparar", ha sacado pecho el ministro Cuerpo.
El presidente del Gobierno ha tratado de utilizar este texto legislativo como un instrumento de presión sobre los partidos que se planteaban no apoyarlo, al vincular el rechazo a una falta de "patriotismo" o de "sentido de Estado".
El Partido Popular ha optado, finalmente, por la abstención. "Hemos intentado que mostraran sensibilidad con las necesidades de los españoles y que se comprometieran a adecuar la tarifa de IRPF en un momento en el que los españoles tienen menos y el Gobierno recauda más", trasladaban horas antes de la votación, intentando forzar al Ejecutivo a aceptar su exigencia de deflactar el IRPF.
Los de Alberto Núñez Feijóo consideran insuficiente el paquete de medidas y critican que incluya el cierre de las nucleares y una modificación presupuestaria para elevar el gasto. "Llega tarde’", reprochó el vicesecretario de Hacienda, Juan Bravo, quien insistió en criticar la recaudación que el Ejecutivo ha acumulado durante estos 26 días debido al aumento de los precios. Vox, en esta ocasión se ha quedado solo votando en contra. "Este decreto es una auténtica farsa", denunció el portavoz parlamentario de Vox, José María Figaredo.
Pero las críticas no se han limitado al bloque de la derecha. Los socios del Gobierno también han mostrado su descontento al considerar que el decreto es "rácano", como calificó el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, o "desequilibrado", como señaló Mertxe Aizpurua. La diputada de Sumar, Aina Vidal, ha recordado el plantón del socio minoritario del Gobierno en el Consejo de Ministros extraordinario como reivindicación de un segundo decreto para la prórroga del precio del alquiler, que previsiblemente no saldrá adelante.
"Será lo que hagamos una y mil veces porque no vamos a dejar de negociar", ha dicho Vidal, quien de forma tajante ha recalcado cómo " de forma irónica todas las medidas que más repiten ustedes de las que más pecho sacan y con un impacto más positivo para la ciudadanía, son propuestas tiradas adelante por Sumar y con un no inicial del PSOE". No solo eso porque la dirigente de Sumar se ha lanzado contra Cuerpo al afirmar que "es muy importante hablar idiomas y además luce muchísimo cuando es el japonés pero creo, señor Cuerpo que no va a tardar usted en decir en público que estafar a los trabajadores y a la seguridad social dos millones y medio de horas extraordinarias cada semana es un robo", sacando a la luz la crisis de Gobierno que se vivió el pasado viernes.

