
El Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska empezará a reforzar este año la valla fronteriza de Melilla con nuevos elementos para evitar entradas ilegales de inmigrantes en España, lo que supondrá una inversión de 1,5 millones de euros en una actuación que se llevará a cabo durante los dos próximos años. Este movimiento coincide con la presión migratoria que sufre España tanto de África como de Sudamérica. En este sentido, hay que destacar que el paso fronterizo que se va a reforzar es el que sufrió la avalancha de casi 2.000 personas enviadas por Marruecos en junio de 2022 para poner en jaque la seguridad de España.
La secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, ha anunciado este refuerzo en su visita este miércoles a Melilla durante una reunión con la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, y los mandos de Policía Nacional y Guardia Civil en la ciudad española reclamada por el país vecino, que tacha de "territorio ocupado".
Este refuerzo de la valla se llevará a cabo en el paso fronterizo de Barrio Chino, que lleva inoperativo seis años, desde el cierre de las fronteras entre España y Marruecos en marzo de 2020 con motivo de la pandemia. La zona del perímetro que Interior va a fortalecer es donde se produjo el importante intento de asalto a España.
Según ha explicado Calvo, con los proyectos para fortalecer el perímetro fronterizo de Melilla en el antiguo paso del Barrio Chino se reforzarán con nuevos elementos los peines invertidos para dificultar la superación de estas barreras. El antiguo paso fronterizo de Barrio Chino ha sido desmantelado recientemente con la supresión de los tornos por los que se hacía el tránsito peatonal entre Melilla y el país vecino antes de que cerrara hace seis años.
Chantaje a Sánchez
En el contexto de presión migratoria que sufre España, conviene recordar que el rey de marruecos, Mohamed VI, ha liberado en el último año a más de de 20.000 presos, incluidos terroristas y algunos sentenciados a muerte. Cada vez es mayor la sospecha de que Marruecos utiliza la inmigración arma de presión contra el Gobierno de Pedro Sánchez.
Se pudo ver también en 2022 con el ya mencionado asalto masivo a la valla de Melilla y también cuando se conoció que el director de la Policía Nacional, Francisco Pardo, dijo a Koldo García, exasesor del ministro Ábalos, que "Marruecos enviaba inmigrantes a España".


