
El Gobierno se reafirma en su lema del 'no a la guerra' y sostiene que esta postura es plenamente compatible con la lealtad a la OTAN, después de que el presidente Donald Trump haya llegado a plantear la posibilidad de abandonar la alianza atlántica por la falta de apoyos de sus socios. Desde Moncloa subrayan que España es un socio "fiable" y ponen en valor la fluidez de sus relaciones con Estados Unidos.
"Lo que está claro es que defender el derecho internacional no es en absoluto incompatible con seguir siendo un socio fiable con unas relaciones absolutamente normalizadas. Somos un socio que cumple nuestros acuerdos con una alianza transatlántica absolutamente normalizada", ha defendido la ministra portavoz, Elma Saiz, en una entrevista en Radio Nacional.
El Gobierno descarta, por ahora, que Estados Unidos abandone las bases de Rota y Morón, al considerar que ambas instalaciones desempeñan un papel clave siempre que sea en escenarios de paz. En la misma línea, justifica el cierre del espacio aéreo español a aeronaves implicadas en operaciones militares en Irán, al defender que España actúa conforme al derecho internacional y apuesta por la desescalada. Todo ello, en medio de las advertencias lanzadas desde Washington.
"Tenemos a países como España, un miembro de la OTAN al que nos hemos comprometido a proteger y que nos niega el uso de su espacio aéreo y presume de ello, que nos niega el uso de sus bases", denunció el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, este martes en una entrevista con la televisión panárabe qatarí Al Yazira.
Rubio indicó que uno de los motivos por los que él mismo apoyaba la OTAN es porque estas bases "nos dan influencia, nos dan flexibilidad y nos dan capacidad operativa por todo el mundo". "Pero si la OTAN sirve solo para que defendamos a Europa si son atacados mientras ellos nos niegan acceso a sus bases cuando las necesitamos, no es un acuerdo muy bueno", criticó.
Fuentes del Ejecutivo aseguran, en todo caso, que los canales diplomáticos con Washington siguen abiertos y que la relación bilateral se mantiene en parámetros de normalidad, pese a las discrepancias. "Somos un socio leal de EEUU. No hay ningún conflicto con Estados Unidos", reiteran estas mismas fuentes, que subrayan además que el Ejecutivo no entrará al trapo ni responderá a cada declaración o alusión a España por parte del presidente Donald Trump.

