La presidenta en funciones, María Guardiola, ha anunciado a las 20.15 de este jueves un pacto de gobierno con Vox, confirmado también por los de Santiago Abascal. El acuerdo se ha cerrado casi cuatro meses después de las elecciones extremeñas y tras varios meses de bloqueo en los que había riesgo, incluso, de repetir elecciones.
La presidenta en funciones ha comparecido junto al líder de Vox, Óscar Fernández, en el patio de la Asamblea de Extremadura, donde han confirmado que "por fin hemos llegado a un acuerdo". "Estamos muy contentos y satisfechos", ha dicho Guardiola. "Llevamos muchas semanas de trabajo", ha afirmado, hablando de 74 medidas distribuidas en 61 puntos.
Vox asume la vicepresidencia del Gobierno, que ocupará Fernández, junto con la consejería de Desregulación, Política Social y Familia. Vox de encargará también de la consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Rural, aunque no se ha dado a conocer todavía quién la ocupará. El partido tendrá, además, un senador por designación autonómica, que será Ángel Pelayo, según ha confirmado el líder de Vox en Extremadura, que ha agradecido a la presidenta en funciones su "predisposición" y "voluntad". Fernández se ha comprometido a que el gobierno "tendrá estabilidad y durará cuatro años".
La investidura, según ha declarado Guardiola, está prevista para el próximo viernes 24 de abril, después de que se presente oficialmente su candidatura en la Mesa de la Asamblea, que tendrá que fijar fecha. "Lo antes posible", decía la presidenta en funciones, mostrando su deseo de cerrar ya esta etapa que abre una nueva: la de un gobierno en coalición, el primero de este nuevo ciclo electoral.
Santiago Abascal ha celebrado el acuerdo durante un mitin en Granada, que ha tenido que empezar más tarde de lo previsto por el boicot de varios radicales que han intentado impedir su celebración. El líder de Vox ha dicho que "estamos contentos, pero no estamos satisfechos".
Un pacto muy difícil
El pacto se produce después de que Vox tumbara la investidura de Guardiola hasta en dos ocasiones: en una primera votación, cuando era necesaria la mayoría absoluta; y la segunda vez, cuando sólo se requería mayoría simple y habría servido la abstención del partido de Abascal para que fuera elegida presidenta por la Cámara.
La firma tiene lugar a sólo unos días de alcanzar la fecha límite, el 3 de mayo, para no volver a ir a las urnas, y a las puertas de que arranque oficialmente la campaña en Andalucía el próximo 30 de mayo, siendo las elecciones el 17 de mayo. El objetivo sería evidenciar utilidad y demostrar que los votos a Vox no impedirán un gobierno del PP, con margen todavía para la refriega política propia de la contienda.
La entrada en las negociaciones de la dirección nacional del PP ha sido clave para desencallar los contactos, a pesar de que Vox se quejó desde el primer momento de esta irrupción. El partido de Abascal redirigió las críticas que lanzaba hasta ese momento contra María Guardiola, hacia el secretario general del PP, Miguel Tellado.
La publicación del acuerdo marco fijado por los de Alberto Núñez Feijóo para las medidas relacionadas con la política nacional, ejerció aún mayor presión sobre los de Abascal, que terminaron de confirmar que "entrarían en los tres gobiernos" la misma noche electoral de Castilla y León, cuando se confirmó que no cumplieron las expectativas de llegar al 20% de votos.



