El caso Plus Ultra sigue enfangándose. Y más, tras las últimas confesiones admitidas por el vicepresidente de la SEPI en aquel momento, Bartolomé Lora. Lora se convirtió en la mano derecha de facto de María Jesús Montero –la SEPI depende de Hacienda–. Y lo fue porque el hombre elegido para todo por Montero –ahora candidata por el PSOE a las elecciones andaluzas pero en esas fechas ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno–, Vicente Fernández Guerrero fue imputado en otro caso de corrupción, el caso Aznalcóllar, del que se ha acabado librando pese a haber llegado a tener una petición de pena de 19 años de prisión. Fernández Guerrero era el presidente de la SEPI. Montero quería el control del organismo. Y, tras su imputación, decidió dejar el puesto vacante y que Lora ejerciera de facto como su mano derecha para reservar el puesto a Fernández Guerrero y mantener su influencia pese a estar imputado.
Pues bien, la SEPI fue la pagadora del rescate de Plus Ultra, el mismo en el que aparece vinculado Rodríguez Zapatero y que cuenta ya con una investigación policial y caso judicial. Y Lora acaba de confirmar que los informes técnicos para autorizar ese rescate fueron presentados sin firma y tuvo que avalarlos él personalmente para que se pagaran 53 millones de euros a una aerolínea con fuertes conexiones con Venezuela. Aquellos informes fueron claves para considerar "estratégica" para España a la compañía pese a que sólo representaba el 0,03% de los vuelos nacionales.
Este miércoles pasado ha comparecido en la comisión de investigación de la SEPI el vicepresidente de la entidad, Bartolomé Lora, máximo responsable de los rescates a Air Europa y Plus Ultra al ejercer la presidencia en funciones tras la marcha forzosa de Vicente Fernández, mano derecha de María Jesús Montero, tras la citada imputación en octubre de 2019. Por cierto, imputación previa a la actual, por otro caso más: el caso SEPI.
Lora ha admitido que, tras el cese de Vicente Fernández, mantuvo contacto con él y que, de hecho, conserva los WhatsApp que se intercambió en los meses posteriores a su dimisión. Meses que coinciden con los previos al rescate de Air Europa.
Pero, sobre todo, Bartolomé Lora admitió que los informes clave que justificaron el rescate de Plus Ultra, incluidos los de las direcciones financieras, iban sin firma, y que la única rúbrica que aparece en esa documentación es la suya. Y ese informe fue el que se elevó al consejo gestor para la aprobación definitiva del rescate.
Hay que recordar que las empresas del pagador de José Luis Rodríguez Zapatero, Julio Martínez Martínez, vinculado a Plus Ultra, recibieron pagos mensuales desde 2020 hasta noviembre de 2025 por parte de esta aerolínea. La cifra total de estos pagos asciende a 458.000 euros, sin IVA, y se efectuaron bajo el concepto de un contrato de iguala con la aerolínea de mayoría venezolana.
El empresario, también conocido como Julito, pagaba a Zapatero a través de la consultora Análisis Relevante. Y comenzó a cobrar de Plus Ultra tras ser recomendado por el exconsejero de la compañía Rodolfo Reyes. Martínez negoció con la aerolínea una iguala cuyos pagos mensuales se realizaban, principalmente, en la sociedad Análisis Relevante. Julio Martínez Martínez fue detenido en diciembre de 2025 por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en una investigación por presunto blanqueo de capitales relacionada con el destino de los fondos procedentes del rescate público de la compañía.
Además, la aerolínea también realizó pagos mediante otras mercantiles vinculadas a Julio Martínez, como Voli Analítica S. L. e Iot Domotic Europe S. L. Esta última recibió una cantidad por el desarrollo de un programa de software destinado a Plus Ultra.
Los abonos se mantuvieron de forma continuada hasta octubre o noviembre de 2025, momento en el que se interrumpió la relación tras la detención del empresario.


