
Félix Bolaños ha contestado a las críticas de la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV), que previamente le había remitido una dura misiva para reprocharle sus continuos ataques contra el titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, Juan Carlos Peinado. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes intenta así justificar sus embestidas contra el magistrado que investiga el caso Begoña Gómez, asegurando que se ha limitado a poner de relieve "un hecho objetivo y extraordinario" que afecta a dicha causa.
En la carta de respuesta a la que ha tenido acceso la agencia EFE, el titular de Justicia rechaza las acusaciones de la segunda asociación de jueces con mayor representación en España, que le afeaba el hecho de convertir su discrepancia jurídica en un señalamiento personal contra un miembro de la judicatura. "En ningún caso ha existido por mi parte descalificación personal a nadie", ni señalamiento o ataque personal alguno al magistrado al que aluden en su carta", se excusa Bolaños.
El ministro insiste en enmarcar sus reproches al juez Peinado en el ámbito de una "legítima crítica sobre unas determinadas resoluciones judiciales". En un tono que contrasta con la dureza de las declaraciones públicas de diversos miembros del Consejo de Ministros, Bolaños asevera que sus valoraciones se hicieron "desde el total respeto y confianza en el Poder Judicial en su conjunto" y en el sistema de garantías de nuestro Estado de Derecho.
Sin embargo, el titular de Justicia vuelve a la carga en su misiva al insistir en la supuesta anomalía de la instrucción del caso Begoña Gómez. Bolaños argumenta que resulta "extraordinario" que cerca de una quincena de resoluciones dictadas por este magistrado hayan sido anuladas parcial o totalmente por la Audiencia Provincial y el Tribunal Supremo, además de recordar que siguen pendientes de resolverse diversas denuncias en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Para Bolaños, "esta circunstancia no puede calificarse de habitual, muy al contrario, es muy anormal". Profundizando en su ataque a la profesionalidad del instructor, el ministro añade que está "plenamente convencido de que ninguno de los más de 900 jueces y magistrados miembros de la Asociación Judicial Francisco de Vitoria ha dirigido una instrucción en la que se haya producido algo parecido".
De este modo, el Gobierno mantiene su estrategia de presión sobre el juez que investiga a la mujer de Pedro Sánchez por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios. El cruce de cartas no hace sino confirmar la estrategia del Ejecutivo para desacreditar la investigación, concluyendo Bolaños que "subrayar esto no implica descalificación personal alguna, sino realizar una valoración de una realidad incuestionablemente excepcional".

