Menú

Cuando gobiernas con la corrupción, la corrupción te gobierna

Por más que IU, Sumar y Podemos se hagan los inocentes, como si nada tuvieran que ver con el Gobierno, el elefante está en la habitación.

Por más que IU, Sumar y Podemos se hagan los inocentes, como si nada tuvieran que ver con el Gobierno, el elefante está en la habitación.
El candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta, Antonio Maíllo, en un acto en Sevilla. | EFE/ Raúl Caro.

La entente de Izquierda Unida, Sumar y Podemos para optimizar resultado en Andalucía es frágil de por sí, pero tiene un problema capital, porque, de una u otra forma, son parte del Gobierno, del que tiene su asiento en La Moncloa, Madrid, España. Aun cuando el mapa electoral en el que los mal avenidos socios pugnan por pintar algo sea el de unas autonómicas, el problema no deja de perseguirlos. Por más que se hagan los inocentes, como si nada tuvieran que ver con el Gobierno del que forman parte o apoyan, el elefante está en la habitación. Y no es un "elefante rosa", personaje de libro infantil al que la defensora de Koldo García convocaba en la sala del Tribunal Supremo. Es el otro, el paquidermo que todos ellos ven, pero del que ninguno quiere hablar. Ya es mala suerte que les haya coincidido el final del juicio a Ábalos, Koldo y compañía metidos en campaña.

Para lidiar con el problema, los socios más comprometidos, que son los que tienen asiento en el Consejo de Ministros, han hecho algunos intentos. Lo primero, mirar para otro lado y silbar: lo de Sánchez ocurre en otro país. Pero si en el otro país se ha hecho algo bueno, que algo habrá, ha sido gracias a la "izquierda transformadora", que son ellos: Mónica García, Bustinduy, Urtasun, los que se hacen un bolo en Andalucía para apoyar. Porque Yolanda Díaz, ahora fija discontinua, sólo se descolgó por allí el día del acto central del Primero de Mayo, celebrado en Málaga de pura casualidad. Antes, en un precalentamiento que organizaron en la capital andaluza, los ministros y la ministra hicieron lo que pudieron por embellecer el elefante. Contaron que todas las grandes ideas progresistas que estaban ahora alumbrando el mundo –el politono que no falte– no habían salido de Ferraz, sino de su caletre. Por ejemplo: el reconocimiento del Estado palestino y el remake del "no a la guerra", dos temas que no van a petarlo en las elecciones. A cambio, los tres centenares de asistentes encontraron la consigna: "Moreno Bonilla, fuera de Sevilla". Cuidado que viene Salvador Illa.

Más seriamente o intentándolo, la poco cordial entente ha tratado de hablar de otra corrupción que no sea la que han conllevado a pie firme, sin desfallecer, sin pensar en dejar plantado a Sánchez. Se ha visto a su candidato Antonio Maíllo, empeñado en que Andalucía "lidera el mapa de la corrupción en España" y resaltando un "caso mascarillas", que no es el que involucra al Gobierno del que forma parte su grupo, sino a la Diputación de Almería. Dónde va a parar. Y la tercera pata de esta triste autocontención izquierdista ha sido proponer una ley contra la corrupción que va a apretar las tuercas no principalmente a los corruptos, sino a los "corruptores". A las empresas, ahí, ahí.

Mientras el fiscal Alejandro Luzón trazaba el retrato robot de la corrupción política y aludía a una clave como la colonización de las empresas públicas, el izquierdismo más izquierdista desviaba el tiro hacia los que tientan con regalos y mordidas a la carne débil de los políticos. Le escandaliza mucho a Maíllo que Víctor de Aldama pueda ver rebajada su pena, pero aguanta, con una tímida protesta, que Pedro Sánchez no asuma responsabilidades políticas por la corrupción en las alturas del Gobierno y del partido. Si la corrupción no obliga a asumir ninguna responsabilidad política, no pasa factura y no hace perder socios ni aliados, tenemos el caldo de cultivo perfecto para que crezca y se perpetúe. Pero qué otra cosa van a hacer los socios. Decidieron gobernar con la corrupción y todo lo que han hecho a partir de entonces está determinado por esa decisión. Cuando gobiernas con la corrupción, no hay escapatoria: la corrupción te gobierna.

Temas

En España

    Servicios

    • Oro Libertad
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida