
El estado de alarma es un mecanismo constitucional previsto en el artículo 116 de la Constitución Española y regulado por la Ley Orgánica 4/1981. Requiere una declaración formal del Consejo de Ministros y su publicación en el BOE. Hasta este momento no existe ninguna declaración oficial de estado de alarma relacionada con este episodio del hantavirus en un lujoso buque de bandera holandesa, pero no descartó que las zahurdas de La Moncloa estén estudiando su oportunidad para darle un poco de tiempo a Sánchez. Sin embargo, no creo que se atrevan a declararlo. Por el momento, les basta con la inquietud creada en la población con mayor grado de civilización ciudadana.
Sánchez ha instalado un régimen tiránico en España. Sabemos bien la manera como nació y las causas que lo provocaron. Pero no hallamos la manera de liberarnos de sus cadenas. La oposición del PP no da con la tecla para que el tirano ponga pies en polvorosa; por el contrario, muchas veces parece que le da alas para que siga aumentando su principal arma: generar un estado de alarma y miedo permanentes entre los ciudadanos. Sí, nuestra tiranía es un fenómeno de pura política interior, pero los tiranos se hallan unidos unos a otros por una especie de "solidaridad" internacional fundada en un verborrea moralista sobre el fin del mundo, o la unión de todos los hombres en pro de la salud universal… ¡Humo!
Entre las organizaciones internacionales productoras de humo, o sea, garantes de que sigan funcionando tiranías, como la española, se cuenta en primer lugar la Organización Mundial de la Salud (OMS). Precisamente, por eso, el país más desarrollado del mundo desde el punto de vista democrático, Estados Unidos de Norteamérica, no pertenece a este entramado ideológico, dirigido por individuos de dudosa solvencia moral y política, que hace lo contrario de lo que predica. Dice que promueve la salud mundial, pero sólo genera alarmismos de todo tipo y condición. La OMS es cualquier cosa menos fiable para el mundo libre y democrático. En resolución, la OMS es una pieza clave para que la tiranía sanchista se perpetúe en el poder. Es un buen combustible para que la maquinaría sanchista siga desviándonos de lo importante, a saber, tomar conciencia de que vivimos en un régimen tiránico.
¿Qué debería hacer Núñez Feijóo? La respuesta es obvia. Yo la espero con impaciencia. Pero el amigo del PP se resiste a cargar la suerte. Pierde pasos ante el morlaco totalitario. Hasta ahora sólo ha dicho, según leo en la prensa, que el Gobierno ha generado "confusión e intranquilidad" en la gestión del brote de hantavirus del buque de recreo holandés, que exige conocer los informes sanitarios y los expertos en los que se ha basado la decisión, que considera que el Ejecutivo debe actuar con máxima transparencia y ofrecer toda la documentación técnica. En fin, Núñez Feijóo es correcto en sus críticas; pero, desgraciadamente, escurre el bulto y elude lo decisivo. No se atreve a criticar lo que todo el mundo espera: la OMS es, hoy, un instrumento al servicio de la tiranía sanchista.
Núñez Feijóo, ganador de las últimas elecciones de 2023, debería haber salido ya y fijar un criterio claro y distinto sobre la salida de España de la OMS, como están haciendo los países más civilizados del planeta. Al contrario, el PP jamás ha cuestionado la pertenencia de España a la OMS. Sigue defendiendo la cooperación internacional en salud y la participación de España en organismos multilaterales. O sea, indirectamente, sigue defendiendo las organizaciones que le dan oxígeno a todas las tiranías del mundo, incluida la sanchista. También en este asunto Vox está a una distancia importante del PP. Tres puntos del partido de Abascal son relevantes: crítica severa a la gestión de la OMS durante la pandemia de COVID-19. Rechazo al Acuerdo de Pandemias de la OMS, al considerar que limita la soberanía nacional. Apertura a que España abandone la OMS si el organismo sigue, según Vox, imponiendo políticas contrarias al interés nacional. Sí, Vox ha defendido posturas que incluyen la posibilidad de que España abandone la Organización Mundial de la Salud o, al menos, que no quede vinculadas acuerdos internacionales cuando considere que afectan a la soberanía española.
